Las pequeñas criaturas del bosque han decidido dejar atrás sus madrigueras y nidos para construir su soñada ciudad bien urbanizada. ¿Nos animamos a ayudarles? En este precioso juego de mesa Tiny Towns, de la editorial Arrakis Games, nos convertimos en los alcaldes de pequeñas civilizaciones de animales que quieren prosperar en su región. Quien construya la ciudad más desarrollada se alzará con el dominio del bosque y de la partida, pues así nos aseguramos de proporcionar un mejor provenir a nuestros habitantes. Eso sí, como en la fábula de la hormiga y la cigarra ningún recurso se puede desaprovechar, esto será perjudicial para nuestra reputación de gobierno.

Tiny Towns es un juego de mesa del autor Peter McPherson, el cual nos sorprende con unos curiosos y cuidados componentes, junto con una aparente sencillez que camufla la gran estrategia y planificación que requieren sus decisiones e interacciones con los rivales.

¡Qué no nos llegue la burbuja inmobiliaria!, debemos construir nuestra ciudad con la mayor sensatez en este juego de mesa abstracto.

Tabla de datos del juego de mesa Tiny Towns

Preparación de mesa en Tiny Towns

En Tiny Towns contamos con una cuadrícula de 4×4 para cada jugador que es nuestro tablero de juego, en la que nos enfrentamos al reto de edificar la ciudad más rica y productiva. Recordemos que hablábamos de una villa para pequeños animalitos, no esperéis un terreno enorme de edificación.

Después, hay que descubrir los tipos de edificios que podemos construir en nuestra ciudad con su coste y habilidad/puntuación a través de las cartas de Edificios. Existen 8 tipos de edificios diferenciados por colores (azul, naranja, rojo, verde, gris, marrón, negro y rosa), con habilidades y modos de puntuación diferentes. La carta del reverso azul con el nombre de la Cabaña siempre entra en juego, poniéndolas boca arriba en el centro de la mesa a la vista de todo alcalde.

Este juego de mesa ofrece más rejugabilidad y diferentes experiencias en cada partida, al poseer 4 cartas distintas de cada tipo de edificio (excepto la azul y rosa). Barajamos estos mazos y sacamos una sola carta de cada tipo al centro de la mesa boca arriba, junto a la Cabaña. De esta forma, hemos creado nuestro mercado de edificación que acompañaremos con las figuras de madera correspondientes de cada color, ¡qué belleza en mesa!

Las cartas rosas de Tiny Towns son un tipo especial de edificio y representan los Monumentos. Se entregan 2 de sus cartas boca abajo a cada jugador de forma oculta y elegimos una de ellas, descartando la otra. Se entrega junto a esta carta una figura de madera de color rosa, que simboliza el monumento construido en nuestra ciudad. Estas cartas, al contrario que las otras, no son compartidas por todos los jugadores, sino que solo pueden ser construidas por su propietario. Las cartas permanecen secretas hasta que se construye el monumento, otorgando habilidades y puntos extras. Sin embargo, sus grandes beneficios tienen un coste más elevado de espacio y recursos, un monumento más complejo de edificar. El juego recomienda que en las primeras partidas se juegue sin ellos.

Además, para construir nuestra maravillosa mini-ciudad tenemos 5 recursos distintos: madera (marrón), trigo (amarillo), ladrillo (rojo), cristal (azul) y piedra (gris). Los colocamos en mesa al alcance de todos los jugadores y con ellos alzaremos nuestra urbe en el tablero de juego.

El jugador inicial será aquel que haya construido algo más recientemente en la vida real, aunque sea la torre del Jenga (os dejo su reseña por aquí), cogiendo el martillo de Maestro Constructor. ¡Manos a la obra!

Todo listo para una partida a 4 jugadores

¿Cómo jugar a Tiny Towns?

Tiny Towns es fácil de aprender a jugar con reglas sencillas de seguir, pero que nos volverán un poco locos a la hora de jugarlo. ¿Dónde pongo este maldito recurso? Este juego de mesa tiene una mecánica de construcción de patrones (a modo de tetris) que nos hace pensar de forma anticipada donde colocar los recursos en nuestra cuadrícula de tablero, con el objetivo de construir la mejor ciudad y no quedar bloqueados en el intento.

El jugador que posee el martillo del Maestro Constructor comienza la partida nombrando un tipo recurso (madera, trigo, ladrillo, cristal o piedra). Todos los jugadores, de forma simultánea, cogen dicho recurso y lo sitúan en una casilla vacía de su tablero de juego, en la que consideren más adecuada para sus planes de construcción futuros. Esta acción es muy importante meditarla con anterioridad, ya que un recurso en el tablero no podrá ser movido bajo ningún concepto, no vale desplazarlo después ni decir que nos hemos confundido. ¡Son inamovibles, hay que pensar bien! Además, en cada casilla solo puede haber un edificio o recurso, con la excepción de la edificios negros sobre los que se podrán colocar recursos.

En las cartas de edificación de Tiny Towns aparecen los planos de construcción, escenificados o patrones con cubos de recurso de diferentes colores y composiciones. Cuando cualquier jugador haya completado dicho patrón puede si lo desea construir ese edificio, retirando los materiales del tablero y poniendo la pieza de madera correspondiente en uno de los espacios que ocupaban sus recursos. Este juego de mesa juega con nuestras habilidades de gestión y visión espacial, debemos organizar bien nuestro tablero para no lamentarnos pronto de nuestras decisiones.

El martillo Maestro Constructor pasa de jugador en jugador en cada ronda de este juego de mesa. De esta forma, en cada turno un jugador decide un recurso que colocar en el tablero. A la hora de nombrar recursos tenemos que pensar en nuestro propio bien o fastidiar al prójimo, cualquiera de estas dos opciones son fundamentales en el desarrollo del juego.

Cuando nuestra ciudad esté llena, siendo imposible construir nada más, acaba nuestra partida. Sin embargo, el resto de jugadores sigue jugando hasta completar las suyas. Si solamente queda un jugador, este tiene la ventaja de ser el Maestro Constructor de forma permanente, por lo que podrá elegir sus recursos de forma libre ¡vaya chollo! No hay que dejar que ningún jugador tenga esta oportunidad, de ahí la necesidad de mirar en todo momento el tablero de nuestros rivales constructores.

Aprovechemos los recursos a la hora de construir los edificios o nos quedaremos sin espacio

El juego de mesa Tiny Towns ofrece dos reglas adicionales  y un modo solitario que nos da más rejugabilidad con opciones de juego diferentes:

Modalidad de la Caverna

Esta modalidad de juego está pensada para primeras partidas o jugadores más principiantes en los juegos de mesa, ya que facilita el transcurso de la partida. Los jugadores tienen la opción de colocar hasta 2 recursos elegidos por otro jugador a un lado de su tablero, descartándolos. Estos no proporcionan ni puntos ni penalizaciones. Cada alcalde de Tiny Towns debe elegir el mejor momento de usar esta maravillosa habilidad.

Modalidad del Ayuntamiento

Esta forma de jugar a Tiny Towns introduce el mazo de Recursos cambiando la forma en la que se eligen los recursos a jugar en nuestro tablero de ciudad. Para construir el mazo de robo, se barajan las cartas y se descartan 5 boca abajo, formando la pila de descartes.

Se juegan 2 rondas en las que se roba 1 carta de este mazo, el recurso que muestre dicha carta será el que todos los jugadores deben colocar en su tablero. En una tercera ronda, el recurso es elegido de forma libre e individual por cada jugador.

Este patrón se repite hasta que no quedan cartas, en ese momento se baraja el descarte y se repite el mismo proceso. La partida continúa hasta que se cumpla la condición de fin de partida.

Esta modalidad reduce la interacción entre jugadores e incluye una dosis de azar que puede alterar nuestros planes. Los recursos aleatorios nos fastidiarán si no los ponemos desde un principio en el lugar más adecuado para nuestros planes arquitectónicos.

Variante en solitario

Tiny Towns también nos permite retarnos a nosotros mismo como mejores constructores o planificadores, en la variante en solitario de este juego de mesa. En esta modalidad de juego no hay Maestro Constructor y se retiran las cartas: Posada, Banco, Fuerte Yerbahierro y Atalaya del Ópalo. Para jugar se bajaran las 15 cartas de Recurso y se roban las 3 primeras. Elegimos uno de los recursos para ponerlo en nuestra ciudad y devolvemos al final del mazo esta carta, sacando una nueva para remplazarla. Cuando podamos, construiremos nuestros edificios siguiendo las reglas normales de juego.

La puntuación obtenida marcará nuestra habilidad como constructores, pues aquí no nos enfrentamos a otros rivales:

  • 38 o más puntos de victoria (PV): Maestro Arquitecto
  • 32-37 PV: Urbanista
  • 25-31 PV: Ingeniero
  • 18-24 PV: Carpintero
  • 10-17 PV: Aprendiz de Constructor
  • 9 o menos PV: Aspirante a Arquitecto

Tenemos que intentar convertirnos en Maestros Arquitectos para brillar en todos los modos de este peculiar juego de mesa.

Fin de la partida

La partida a Tiny Towns acaba cuando todos los jugadores han completado su ciudad, con edificios o recursos. Cada jugador retira los recursos que no han podido ser aprovechados, estas casillas vacías nos penalizaran con -1 punto de victoria. Los jugadores suman sus PV, otorgados por cada edificios según las reglas de juego y restan las penalizaciones cometidas. El juego de mesa ofrece un cuaderno de puntuación muy útil para realizar los cálculos sin liarnos, una gran aportación.

El ganador de la partida será el que más punto de victoria consiga. En caso de empate, gana el jugador que jugó menos turnos de Maestro Constructor (acabó antes la partida) y si persiste el que menos casillas vacías tenga en su tablero o posea más Cabañas.

Tipos de edificios de este Tiny Towns ¿cuál me falta?

Reseña del juego de mesa Tiny Towns

Jugar a Tiny Towns parece sencillo, pero según avanza la partida es más complicado tomar decisiones para la gestión de los recursos en el tablero. Será necesario que agudicemos nuestra visión espacial e imaginemos nuestra ciudad como unos auténticos arquitectos, para al menos no acabar con nuestra partida demasiado pronto.

Este es un juego de mesa de corte familiar de peso medio, con mecánica principal de construcción de patrones, que con un primer vistazo a sus componentes nos deja asombrados. Posee múltiples figuras de edificios diferentes y muy coloridas, que nos harán construir una ciudad extravagante y llamativa en nuestro pequeño terreno 4×4.

Durante las partidas, tenemos que tener un ojo en nuestro tablero y otro en el de los demás. Esto nos puede evitar posibles bloqueos al prevenir los recursos que posiblemente vayan a nombrar los demás jugadores. Aunque en un principio parezca un juego más mutisolitario que no nos confunda, la interacción es vital. Aquí se aprecian los jugadores más jugones que analizan no solo sus movimientos, sino los de sus contrarios para evitar sus progresos en el mercado constructor o beneficiarnos de sus movimientos, esto marcará la diferencia visiblemente en la obtención de puntos de victoria.

En Tiny Towns debemos principalmente evitar bloquearnos demasiado pronto y prever los movimientos de nuestros adversarios para construir el mejor tetris de combinación de edificios en nuestra ciudad. Sin embargo, en este juego de mesa se castiga demasiado duro los errores y despistes de selección y/o colocación de recursos, dejándonos sin jugar y beneficiando a nuestros rivales al máximo. ¡Mucho ojo con esto!

Pros

  • Rejugabilidad: este juego de mesa ofrece diferentes modalidades de juego que le brindan mayor rejugabilidad con el modo Ayuntamiento y los distintos monumentos. Hasta ahora ninguna partida que he jugado a Tiny Towns ha sido igual que otra, eso se agradece en un juego.
  • Calidad componentes: el colorido y la diversidad de figuras de madera que representan a los  edificios de esta peculiar ciudad son realmente llamativas y gustosas, son lo primero que me enamoró del juego.
  • Interacción: estar pendiente de los pasos y planes del resto de jugadores nos dan la ventaja de evitar bloqueos y/o beneficiarnos de sus trayectoria para destacar en el ranking de puntuación final. Aunque parezca que solo tenemos que centrarnos en la construcción de nuestra ciudad, si hacemos esto será un grave error. Tener un ojo en la proa y otro en la popa, es decir, en nuestras jugadas y en las del resto da un aliciente para jugarlo.

Contras

  • Análisis Parálisis: este juego de mesa potencia los parones para analizar la jugada y la toma de decisiones al crear el patrón y al elegir el recurso, por lo que habrá más de una interrupción que trabe la fluidez de la partida.
  • Eliminación de jugadores: una vez que nos hemos bloqueado en la ciudad, la única opción que tenemos es ver terminar con más ventaja la partida de nuestros rivales. Algo que desespera y cabrea un poco, sobre todo si hemos cometido un par de errores tontos al empezar.
  • Niveles entre jugadores: jugando a Tiny Towns podemos vislumbrar los jugadores que dominan el juego de los principiantes, pues tendrán en cuenta más factores decisivos en la victoria.

Mi veredicto para Tiny Towns

Por su facilidad para sacar a mesa, originalidad y estética llamativa de edificios coloridos,  Tiny Towns entra en la lista de juegos recurrentes en mesa que podemos sacar con cualquier tipo de jugones. No sé como me las apaño para que se me bloquee la ciudad tan pronto pero aún así insisto en sacarlo a mesa porque me gusta y entretiene. Por estas razones este bonito juego de mesa recibe mi emblema de juego recomendado.

Don Meeple recomienda que lo tengáis en vuestra ludoteca