¿Somos tan afines como creemos con nuestros amigos o familiares? ¿Si nos dicen una sola palabra pensaríamos igual? Ha llegado la hora de poner a prueba nuestro vínculo, recuerdos e ideas con Unánimo. Lo más seguro es que todas las respuestas no sean unánimes, aunque nuestro objetivo es intentarlo. Debemos procurar estar en la misma sintonía que el resto, para llevarnos el mayor número de puntos con las coincidencias.

Este juego de mesa Unánimo, de la editorial Zacatrus, es un party game que no ha dejado indiferente a ningún grupo con el que lo hemos jugado, ya que se trata de encontrar nuestra conexión mental con los demás jugadores. Con el objetivo de leerles la mente para coincidir con el resto de propuestas escritas, que surgen a raíz de tarjetas que se revelan ronda tras ronda. Seguro que nos sorprendemos con las salidas de más de uno de nuestros “aparentes” conocidos. Vamos a descubrir con quién tenemos más feeling y con quiénes somos antónimos en ocurrencias. Siempre recordando que es un gracioso juego, nada de separaciones en mesa, que no estamos ante un juego de confrontación, sino no de similitudes.

Portada de Unánimo
Número de jugadores:3 – 8
Duración:20 minutos
Edad mínima:8 años
Género:límites en la comunicación
acción simultánea
Complejidad:1,21 / 5
Editorial:Zacatrus
Diseño:Theo Coster
Ora Coster
Ilustración:Olivier Fagnère
Precio recomendado:8,95€

Preparación de partida

La partida a Unánimo se prepara en un plisplás con unos componentes listos para la acción jugona en cualquier momento y lugar, necesitando poco espacio en mesa, únicamente para el mazo de cartas que se van revelando en las diferentes rondas de juego.

El resto de componentes de este juego de mesa son pizarras y rotuladores, los cuales se entregan 1 a cada jugador. Las pizarras tienen 2 caras, en una de ellas sirve para solo 1 ronda, en el anverso se pueden jugar las 3 rondas sin necesidad de borrar, aunque se reduce el espacio a escribir. Se puede jugar con cualquier reverso no cambia la experiencia, ni el modo de juego de Unánimo.

Y con esta rápida preparación nos preparamos para alcanzar la necesaria conexión mental con el grupo. ¿Nos sorprenderemos de las ocurrencias que surjan? ¡Casi seguro, no existe la unanimidad absoluta!

Dar con las 8 palabras más recurrentes no es para nada fácil

¿Cómo se juega a Unánimo?

El juego de mesa Unánimo tiene como objetivo lograr el mayor número de coincidencias con los demás jugadores en relación al tema expuesto por 1 de sus cartas. Se juega durante 3 rondas, surgiendo 3 temáticas diferentes en cada una de ellas. ¿Suena fácil? Ya descubriremos que no lo es tanto.

El turno de juego de cada ronda se componen de los siguientes pasos:

  • Sacamos 1 carta del mazo y la dejamos a la vista de todos los jugadores, por una de sus caras.
  • Todos a la vez debemos escribir en nuestro tablero personal las 8 palabras más representativas del tema expuesto por la carta, pensando siempre cuales son las que más probablemente hayan puesto el resto de jugadores.
  • Finalmente, llega el recuento de puntos. Los jugadores en orden leen en voz alta sus ocurrencias, cada coincidencia con cada persona cuenta como 1 punto, si nadie ha escrito dicha palabra nos llevamos 0 puntos. Los puntos se anotan al lado de cada palabra y al acabar todos se realiza la suma total de la ronda.

Para jugar la siguiente ronda se saca una nueva carta del mazo y se siguen de nuevo estos mismo pasos. Algunas normas que hay que tener en cuenta son: no utilizar la misma palabra, ni su raíz, así como tampoco lo que representa la ilustración de la carta. Tampoco se pueden usar números, ni símbolos. Las palabras deben ser exactamente iguales para puntuar, no valen sinónimos, ni diferentes tiempos verbales, géneros o número gramatical (singular vs plural). Así que mucho ojo al comprobar las palabras iguales.

¡Cojamos panel, rotulador y a jugar!

Variantes de juego

Para darle más emoción y diversidad a las partidas de Unánimo, existen 5 modos diferente de juego que nos propone el reglamento.

  • Por equipos: en lugar de jugar de forma individual, sobre todo con un grupo grande, nos dividimos por equipos con una pizarra cada uno de ellos. Entre todos acordamos por consenso las palabras a poner en la lista.
  • 1 minuto: solamente tendremos 1 minuto para rellenar los 8 espacios del tablero, bajo presión salen disparates más grandes e incluso algún que otro jugador se bloqueará dejando su pizarra sin completar. Tic tac, el tiempo corre.
  • Stop: cuando un jugador haya completado las 8 palabras del tablero, dice ¡stop! deteniendo el tiempo del resto de jugadores. Aquí, no vale solo ser el más lúcido, sino también el más rápido.
  • Iniciales prohibidas: esta variante de Unánimo pone las cosas más difíciles. Se eligen 5 letras prohibidas, que no podrán aparecer en las palabras anotadas en nuestra pizarra de juego.
  • Idioma: intentemos ser plurilingües demostrando nuestro vocabulario en otros idiomas. Una divertida forma de ver nuestras lagunas y/o afianzar nuestros conocimientos, a la vez que aprendemos de los otros. Un, deux, trois, jouons!

Por otro lado, en nuestro grupo también somos partidarios de inventarnos nuestras propias variantes, Unánimo da mucho juego para imaginar e idear. ¿Alguna propuesta?

Fin de la partida

El juego de Unánimo acaba tras jugar 3 rondas, dando lugar a partidas rápidas y entretenidas. Finalmente, se suman los resultados en puntos de victoria de los temas que han salido y se realiza el recuento final para determinar al ganador de la partida, que es el jugador con la mayor puntuación.

¿Seremos capaces de meternos en el coco de los demás?

Reseña del juego de mesa Unánimo

¡Nos leemos la mente! ¡Vaya conexión tenemos! ¡Pensamos igual! Estas frases típicas en un grupo familiar o de amigos van a dejar de ser frases hechas, para ser demostradas con las partidas al juego de mesa Unánimo. En este party game vamos a conocer si estamos en sintonía con el resto de jugadores, llevándonos más de una sorpresa en el camino. Dejémonos llevar y usemos nuestra imaginación y recuerdos, en este juego de mesa. De nada vale ser el más culto o el rey de los sinónimos, pues el objetivo es lograr el acierto unánime con los rivales.

Con su sencillo modo de juego, sacar tema y escribir 8 palabras relacionadas con él, que puedan ser pensadas también por los demás, lo convierten en un juego familiar ideal para disfrutar con pequeños y grandes. Doña Meeple le ha sacado más de un beneficio educativo para llevarlo a las aulas, al ser un recurso ABJ o de gamificación que permite el aumento de vocabulario, trabajar la agilidad mental, asociación y la lecto-escritura, junto a la imaginación y creatividad. Un juego fácil de aprender y de jugar con múltiples posibilidades de diversión y aprendizaje.

Bajo nuestra experiencia, es normal cuando sale a mesa encadenar partidas por los piques que provoca y la corta duración de las partidas, sus 3 rondas saben a poco. Eso sí, lo solemos jugar ocultando las imágenes ya que consideramos que condicionan a veces las ideas disparatadas que pueden surgir. Pues como una imagen vale más que mil palabras, usamos solamente la palabra para que cada uno saque su libre conclusión.

Destacar también en Unánimo, lo gracioso que es escuchar las diversas ocurrencias que pueden surgir de un mismo tema, según la persona. Nos daremos cuenta de algunas formas de pensar que quizás nos asombren, sobre todo con los jugadores más allegados, dando lugar a conexiones fallidas con nuestra propia pareja hasta rememorando momentos o anécdotas juntos… ¡quizás alguien duerma en el sofá! ¿Cómo no has puesto esto? ¿Cómo has pensado en aquello? Suelen ser frases recurrentes tras la comprobación de las palabras, ya que gracias a Unánimo se revelarán vínculos de pensamiento hasta ahora ocultos.

Sus cómodos componentes (cartas, tableros y rotulados) nos permiten jugarlo en cualquier parte. Además, con un coste bastante ajustado para todo lo que viene en la caja, mazo de cartas, 8 rotuladores negros y 8 tableros de buen grosor. Digo esto, a pesar de mi pelea personal con este tipo de rotuladores, que en ocasiones no se dignan a escribir cuando los uso. Sin embargo, si se los paso a otro jugador funcionan perfectamente. Estoy llegando a pensar que me tienen manía o que es cosa mía, ya que también me pasa con otros juegos de mesa con este componente como en Railroad Ink. ¿Este fenómeno solo me pasa a mí?

En cuanto a las variantes, me parecen un gran acierto para incluir más presión y dificultad a la partida. Con stop y 1 minuto, nos apresuramos a escribir lo primero que nos pasa por la mente ya que el tiempo apremia, si no somos ágiles quizás nos quedemos con media pizarra en blanco, aquí los bloqueos de “no se me ocurre nada” penalizan mucho. En iniciales prohibidas, nos tendremos que calentar el coco para no usar ciertas letras, lo que hace que surjan más absurdos en las respuestas. Mientras que las variantes equipos e idiomas son buenas para utilizar en las aulas educativas para jugar con un gran grupo y conseguir vocabulario de otras lenguas con las soluciones dadas por todos. Otra alternativa, es crear nuestros propios modos de juego como jugar con solo las palabras o solo las imágenes, e incluso sacar nuevos temas con más controversia o disparatados, con el fin de ponérnoslo más difícil y divertido.

Un juego simple, pero con una interacción grupal entretenida que logra que nos conozcamos más y midamos nuestro grado de afinidad, a través de nuestras ingeniosas ideas de diversos temas desde piratas a supermercados. Podemos jugar a Unánimo con cualquier grupo de jugones, sacándolo para calentar motores o distender momentos tras calentarnos más la cabeza. No ganará el más ingenioso, sino el más conectado al resto.

¿A qué vamos a jugar esta ronda?

Pros

  • Familiar: es un juego que funciona con cualquier grupo de jugones, desde pequeños a grandes. Es divertido para todos, ya que se busca coincidir con el resto y no destacar por erudito. Además, es un buen recurso educativo que ayuda a trabajar la imaginación, lecto-escritura, lógica y el vocabulario.
  • Divertido: en Unánimo casi nunca se consigue la unanimidad y eso es lo más gracioso, ocasionando verdaderos momentos chorras con las barbaridades de unos y otros. Ver como la presión nos hace escribir algunas palabras que no eran tan lógicas como otras no tiene precio. Me cachis… ¿Dónde está nuestra agilidad mental?
  • Conexión mental: en estas partidas nos sorprenderemos de las buenas y malas conexiones entre los jugadores, junto a relaciones locas de elementos que nos surgen a varios y algunos recuerdos nostálgicos. Este juego Unánimo nos hace conocernos más y descubrir algunas de nuestras ideas inconscientes del todo.

Contras

  • Mejor grupo independiente: como ocurre con Dixit, tras jugar muchas partidas con el mismo grupo, si aparecen cartas ya jugadas sabemos de que palo cojean nuestros compañeros, haciéndolo más un juego de recordar qué se dijo. De este modo, la rejugabilidad puede flaquear, no obstante existen bastantes cartas, siendo lo mejor anular cartas ya jugadas y usar otras o su reverso.
  • Imágenes: ideales para jugar con los más pequeños con bonitas ilustraciones. No obstante, nos pueden condicionar en nuestras ideas y guiar hacia conceptos determinados. En algunas partidas, jugamos sin enseñarlas para estimular la imaginación y ver en qué derroteros se mete cada uno.

Mi veredicto

Con el juego de mesa Unánimo nos intentaremos leer las mentes y probar nuestra agilidad mental, pues nuestro objetivo no es ser los más cultos o conocedores de sinónimos, sino tratar de analizar al resto de jugadores para tener las mismas ocurrencias con el tema sugerido. El éxito está en elegir las 8 palabras más sonadas al final de la ronda, consiguiendo la mejor conexión mental entre jugadores. Un party game muy simple y divertido para niños y adultos que con sus rápidas partidas y locas salidas, puede llegar a ser el rey de la mesa por momentos, siempre que no abusemos de jugarlo con el mismo grupo. Por estas razones se merece mi emblema de juego de mesa recomendado.

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