Asumíamos cuando empezó esta guerra que las bajas iban a ser considerables, pero lo que nunca imaginamos fue que superarían el millar en apenas una semana. Y no os vayáis a pensar que los Casacas Rojas nos superan en número, ¡ni mucho menos! Ellos también se han ido calentitos a su campamento base y ahora, al igual que nosotros, toca descansar para reponer fuerzas a la par que preparamos la estrategia de mañana, la que será sin lugar a dudas la batalla definitiva.

Así se nos presenta Stratego Original, un juego de mesa de la editorial Jumbo para 2 jugadores en el que desplegaremos nuestras tropas en el campo de batalla con un solo objetivo, doblegar a nuestro rival o tomar su bandera antes de que él haga lo propio con nosotros.

Portada de Stratego Original
Número de jugadores:2
Duración:45 minutos
Edad mínima:8 años
Género:deducción
bluffing
grid movement
despliegue de unidades secretas
Complejidad:1,85 / 5
Editorial:Jumbo
Diseño:J. J. Mogendorff
Ilustración:Donato Giancola
Michael Graves
Paul Windle
Precio recomendado:34,95€

Preparación de partida

Desplegamos el tablero de juego en el centro de la mesa y ambos jugadores se sientan uno enfrente del otro, lo cual facilitará que en ningún momento veamos el personaje que hay detrás de cada una de las piezas de nuestro adversario.

Posteriormente, cada jugador escoge un color y recibe la bandeja correspondiente con sus 40 piezas, ponemos el biombo separando el tablero en dos mitades y nos disponemos a colocar nuestras piezas. Para ello, las ponemos como queramos en las 4 filas más cercanas a nuestro borde del tablero (siempre mirando hacia nosotros para no revelar su posición), de modo que no sobre ninguna casilla.

Hecho esto, quitamos la pantalla y comenzamos la partida a este Stratego Original.

Despliegue de unidades listas para empezar la partida

¿Cómo se juega a Stratego Original?

Una partida de Stratego tiene lugar a lo largo de tantos turnos como sean necesarios hasta que se detone el final de la partida. Por turnos, cada jugador podrá hacer una de las siguientes 2 acciones disponibles:

Mover

Podemos mover una de nuestras tropas a una casilla adyacente respetando las siguientes reglas:

  • El movimiento ha de ser en ortogonal en cualquiera de las 4 direcciones.
  • En cada casilla solo hay sitio para una pieza.
  • No podemos saltar a otra pieza ni tocar el agua.
  • Juguemos con la directa puesta, no empecemos a repetir movimientos a la espera de que se moje el rival ni a perseguir una pieza cual gato al ratón.

Sin embargo, algunas tropas tienen sus particularidades. Las banderas y las bombas son las únicas piezas que no se pueden mover nunca y los exploradores, por su parte, tienen mayor libertad al poder desplazar una o más casillas en la misma dirección, siempre y cuando respeten el resto de reglas comentadas.

Movamos nuestras tropas y ataquemos al rival

Atacar

Si una de nuestras unidades está en una casilla adyacente ortogonalmente a una pieza enemiga, tenemos la posibilidad de enfrentarnos a ella. Una vez anunciamos a qué tropa vamos a atacar, ambos jugadores revelamos nuestras piezas y las comparamos:

  • La pieza de mayor rango (valor) gana. Si esta es del atacante, ocupa la casilla del enemigo y si es del defensor mantiene su posición. En ambos casos, la tropa derrotada se retira del tablero de juego.
  • Si las 2 piezas tienen el mismo rango, ambas se eliminan de la partida.

De nuevo, nos encontramos con algunas peculiaridades que cabría mencionar para la resolución de los conflictos:

  • La bomba elimina cualquier pieza que la toque salvo el minador, única tropa capaz de desactivar la bomba.
  • Los exploradores, como vimos en la acción de movimiento, también pueden atacar a distancia si nada les interfiere en su camino para tocar la tropa enemiga.
  • El espía es la única unidad capaz de imponerse a la pieza de mayor rango de este Stratego Original, el Mariscal.

Fin de la partida

La partida llega a su fin cuando un jugador encuentra la bandera del oponente mediante una acción de ataque, ganando la partida, o en su defecto si un jugador no es capaz de realizar ningún movimiento en su turno, en cuyo caso este es derrotado.

Un ataque certero a la pieza adecuada nos dará la victoria

Reseña del juego de mesa Stratego Original

¿Quién no conoce este clásico? Un juego de mesa que nos sirvió de iniciación a muchos en este mundo, aún recuerdo los días navideños de pequeño en los que nos juntábamos toda la familia alrededor de la mesa con una partida al Monopoly o campeonatos al Stratego. Por ello, es un gran clásico que casi todos hemos jugado, y si no al menos hemos oído hablar de él. Existen muchas versiones temáticas como la del Señor de los Anillos, Star Wars o Marvel. Aún así, nosotros preferimos embarcarnos en un encuentro militar con tropas de ataque ofensivo con este Stratego Original, que modernizado no pierde la esencial del tradicional.

Desde la lectura del manual, con una ambientación narrativa tematizada nos envuelve en la planificación estratégica de nuestra misión de salvar la bandera y conquistar la del rival. Presentándonos los componentes del juego a través de un diario de guerra entre casacas rojos y azules, consigue la inmersión desde el primer momento. De esta forma, descubrimos las acciones sencillas que tenemos disponibles, a la vez que nos percatamos de la importancia de un buen despliegue inicial de forma secreta y la colocación de los rangos de nuestro ejército en puntos estratégicos, que faciliten nuestra defensa y ataque de manera táctica.

Para la primera partida, si no estamos familiarizados con Stratego o juegos de este tipo, podemos recurrir a los sobres de entrenamiento en los que guiaremos a un ejército de menos envergadura, para adaptarse a la experiencia de juego. Pero si conocemos su esencia, nos podremos enfrentar directamente con la gran tropa de nuestro color, lo que prima es la estrategia de colocación-movimiento que tomemos y cómo consigamos embaucar al rival para tomar ventaja en la contienda. Y como dijo Napoleón Bonaparte «la victoria no está en ganar siempre, sino en no rendirse nunca

En Stratego Original las claves de la batalla son nuestra disposición, dominación del terreno y ganar la guerra psicológica al contrario. Es fundamental la toma de decisiones al comienzo con la colocación de nuestro ejército numerado con diferentes rangos, pues debemos ser conscientes de que nuestra primera línea es vital para comenzar la confrontación, ya que el resto quedan bloqueados con nuestros propias piezas, así como la bandera tiene que estar bien rodeada, protegida pero no claramente identificada, siendo sensato disponer de algunos señuelos por el tablero. En este juego de estrategia de movimientos, al contrario que en el Ajedrez, no partimos con información del terreno enemigo, al contrario tendremos que ir desvelando datos con nuestros avances u ofensivas rivales. ¡Ojo! Otro aspecto a tener en cuenta, es cómo y dónde va moviendo el contrario sus piezas. Esto nos puede dar información útil sin tener que recurrir al contacto directo, aunque cuidado con los engaños. Por tanto, iremos tomando decisiones estratégicas y deductivas por las acciones de nuestros rivales, siempre siendo algo precavidos.

Hablando de engaños o señuelos, con Stratego algunas estrategias que me han funcionado en la batalla han sido colocar bombas alejadas de la bandera para confundir al rival con su ubicación, enviando su ofensiva a un lugar sin eslabones importantes de mi milicia. Ir de farol en el ataque, tras perder con una pieza rival alta, con unidades pequeñas como el explorador, para lograr el retroceso sin exponer nuestras armas de valor a un contraataque. Además, destacar que la habilidad de los exploradores es más ventajosa al final de la partida, con más huecos y pudiendo sacrificarlos para obtener información suculenta, sobre la zona en la que ya sospechamos que se puede encontrar la bandera del oponente. El espía es otro peón que debemos intentar salvaguardar para cuando llegue su momento, tras descubrir al mariscal enemigo. Con ello, se recalca la necesidad de conocer el número de soldados disponibles, su rango y habilidad asociada, pues su buen uso no solo humillará al oponente si damos con el mariscal, sino que además marcará el camino a la victoria (pero no la decide).

Con Stratego analizamos y medimos los movimientos del rival para conseguir desvelar su estrategia. No obstante, mucho cuidado con nuestros pasos, no podemos ir a quema ropa sin meditar nuestras acciones ya que, igual que recibimos información, el rival puede deducir las posiciones de nuestras figuras con nuestras decisiones. Por ejemplo, las bombas y banderas son las únicas piezas que estamos obligados a no desplazar, si quizás decidimos no mover durante la partida otras no dejaremos tan clara su ubicación. Es importante jugar con cabeza y con la mente del adversario. Y no descartar la posibilidad de ganar con la opción de bloqueo.

Una alternativa que bebe de este juego de mesa es Spies & Lies: una historia de Stratego. En él sustituimos los peones por cartas, vistiéndose con un traje parecido, pero ofreciendo una experiencia de juego diferente. Nuestra meta es también conseguir la bandera con estrategia y engaño, pero los medios para lograrlo cambian con la mecánica de juego. Sea como sea, la batalla está servida en la mesa.

Pros

  • Clásico: un juego de mesa que nos recuerda a nuestra infancia, siendo una alternativa que no deja mal sabor de boca a pesar de sus muchos años en el mercado lúdico. Una buena opción para iniciarse en los juegos de mesa, descubriendo la emoción e ingenio de esta afición.
  • Sencillez con profundidad: las acciones son muy simples, aunque la colocación oculta y estratégica de nuestro ejército en su disposición a la batalla y desplazamientos posteriores, son movimientos que requieren de reflexión y astucia para ganar a nuestro contrincante.
  • Tensión: al ser un juego de conocimiento parcial del territorio de enfrentamiento, sabemos que hay tras nuestras piezas pero no en las del rival, pudiéndonos llevar sorpresas y actuando con recelo. Además, aunque perdamos en número, la derrota no está decidida, podemos vencer con una buena estrategia si contamos con varias piezas clave bien situadas.

Contras

  • AP: principalmente en la preparación de la partida, no por colocar las 40 piezas muy bien distribuidas en su inserto, sino por la disposición estratégica de estas son esenciales. Además, si queremos analizar los pasos del rival y después realizar una acción en consecuencia, es normal que haya momentos de pausa y reflexión, que debemos intentar que no se alarguen en exceso para no adormilar al contrario.
  • Nivel del adversario: es un juego como he mencionado fácil de jugar, pero no de dominar. Por tanto, las partidas de un jugador experto frente a un novato pueden estar bastante predeterminadas y durar incluso menos que la propia preparación.
  • Memoria: es muy importante cuando vayamos recopilando información de las piezas del rival retener su colocación y estar atentos a su desplazamientos. Quizás con las dos o tres primeras piezas resulte sencillo, pero estamos hablando de un gran ejército y con las intenciones del contrario en liarnos todo lo posible llevándolas de aquí para allá. Por lo que si no andamos bien de memoria nos puede frustrar.

Mi veredicto

Y cerramos la reseña del juego de mesa Stratego Original, un abstracto clásico en el cual tendremos que colocar y mover tácticamente nuestras unidades en busca de la bandera enemiga. Un juego que en partidas con nivel equitativo entre los rivales, fluye muy bien ofreciendo momentos de mucho disfrute que dejan con ganas de revancha. Las estrategias de faroleo, jugando con la mente del rival, hacen que la emoción y tensión se mantengan en la partida. A pesar de ello, el AP puede cortar el ritmo de partida y si no tenemos buena memoria esta nos puede jugar una mala pasada, por lo que se lleva mi emblema de juego aprobado.

Este juego no está mal, al menos probadlo
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