¿Alguien ha dicho tulipanes? Allá por 1636, esta flor tan característica de los Países Bajos estaba en boca de todos, despertando el interés de la población en la compra venta de bulbos de tulipán. ¿Os lo podéis creer? Sí sí, la bautizaron y todo como “la tulipomanía”. Durante 3 años, los neerlandeses se lanzaron a las calles para invertir sus ahorros en tulipanes para posteriormente, aprovechándose de las alocadas fluctuaciones del mercado, venderlos a un precio desorbitado que volverían a reinvertir en comprar más tulipanes, para después venderlos a un precio mayor todavía… ¿os suena de algo?

Tal fue la especulación que, de un día para otro, la burbuja explotó, pasando cada tulipán a valer menos que un cero a la izquierda. Quienes habían amasado grandes fortunas con este negocio volátil, ahora se habían quedado con una mano delante y otra detrás sumidos en la más mísera ruina.

Así se nos presenta Tulip Bubble, un juego económico de la editorial Delirium Games en el que asumiremos el papel de un comerciante holandés en plena tulipomanía. El mercado de los tulipanes está empezando a despegar, por lo que no perdamos más tiempo y comencemos a comprar y revender flores como si no hubiera un mañana, que el mercado está que arde y si además complacemos a algún que otro coleccionista nos llevaremos un pellizco más grande.

Portada de Tulip Bubble
Número de jugadores:3 – 5
Duración:50 – 70 minutos
Edad mínima:15 años
Género:subasta
draft
especulación de mercancías
set collection
Complejidad:2,52 / 5
Editorial:Delirium Games
Diseño:Kouyou
Ilustración:Kotori Neiko
Precio recomendado:29,71€

Preparación de partida

En primer lugar desplegamos el tablero en el centro de la mesa, el cual viene muy bien detallado y contiene toda la información para saber donde colocar los componentes y el resumen de ronda de juego.

Colocamos los 3 marcadores de precios con forma de tulipán (al azar) en las casillas sombreadas de la parte superior del cuadro de precio de mercado.

Tomamos el mazo de cartas de tulipán, del que extraemos el tulipán negro que ponemos en la casilla habilitada del tablero, mezclamos el resto y los ponemos en su hueco a modo de mazo de robo. Ahora, según el número de jugadores, revelamos en cada una de las 3 filas del tablero (próximo envío, recién llegados y vendidos) tantas cartas de tulipanes boca arriba como jugadores haya en la partida más 2.

Pasamos a formar el mazo de cartas de evento de mercado. Dejamos a un lado la carta Estalla la burbuja y barajamos el resto. Por último, y antes de colocar el mazo en su zona, barajamos la carta apartada con las 2 últimas de dicho mazo, lo que nos asegura que el final de partida se active en 1 de las 3 últimas rondas. Revelamos la primera carta del mazo y ajustamos el nivel de precio según corresponda.

Agrupamos las cartas de coleccionista por valor de bonificación, las mezclamos por separado y las situamos en el su espacio, dejando solo visible la primera de cada pila.

Cada jugador recibe 3 marcadores de puja y 1 pantalla del mismo color, además de 20 florines. Dejamos el resto de monedas a un lado como reserva general, entregamos a un jugador el marcador de jugador inicial y comenzamos la partida a Tulip Bubble.

En Tulip Bubble compraremos y venderemos tulipanes a diestro y siniestro

¿Cómo se juega a Tulip Bubble?

Una partida a Tulip Bubble se juega en torno a 7-9 rondas. En cada una de ellas se llevarán a cabo 4 fases en las que el valor de mercado de los tulipanes variará según los eventos que se revelen y la oferta-demanda de los mismos. Estos cambios repentinos invitarán a los jugadores a pujar para comprar los tulipanes lo más baratos posibles y vender en rondas posteriores a un precio mayor. ¿Seremos capaces de jugar con las fluctuaciones del mercado o acabaremos con una inmensa deuda?

PD: las 2 primeras fases se omiten en la primera ronda. Por ello, para comprender mejor el juego, os recomiendo que leáis primero las fases de compra y mantenimiento y posteriormente las de evento y venta.

Fase de evento

Descubrimos el evento de la parte superior del mazo de robo y hacemos los ajustes oportunos en el nivel de precio. El evento nos hará desplazar uno de los marcadores de precio, ya sea subiendo en el medidor un color de tulipán concreto o bien subir/bajar 2 espacios el color más barato/caro respectivamente.

En cada espacio solo puede haber un marcador de precio, de modo que si un marcador se mueve a una casilla ya ocupada, la salta. Esto nos llevará a ver subidas y bajadas de precio más que interesantes (para bien o para mal).

Como ya hemos comentado, entre las 3 últimas cartas de eventos se encuentra Estalla la burbuja, en el caso de que esta se revele la partida termina ipso facto.

Una vez resuelto el evento, es hora de reubicar los tulipanes del mercado. Movamos todos los tulipanes de la zona de próximo envío a la de recién llegados y, a continuación, reponemos la zona de próximo envío con nuevos tulipanes del mazo de robo.

Con todo preparado para una nueva ronda, pasamos el marcador de jugador inicial al siguiente jugador antes de continuar con las demás fases.

¿Qué tulipan subirá o bajará ahora?

Fase de venta

Al inicio de esta fase, todos los jugadores tienen la posibilidad de comprar el tulipán negra para ganar la partida, aunque ya haremos hincapié en el apartado de final de partida.

Tanto en la fase de venta como de compra, nos fijamos en el cuadro de precio del mercado para saber a cuanto está actualmente cada tipo de tulipán. Cada uno tiene asociado un color (amarillo, gris y rojo) y una letra (A, B y C), lo que nos ayudará a determinar el precio para cada tipo de tulipán.

Por turnos, los jugadores pueden vender tulipanes al mercado, a los coleccionistas o a ambos, pero solo disponemos de una sola oportunidad para vender durante esta ronda:

  • Vendemos al mercado todos los tulipanes que queramos, colocándolos en la fila de vendidos y tomando de la reserva la cantidad de florines que corresponda. Si queremos deshacernos de un tulipán financiando, podemos hacerlo ahora, pero solo nos llevamos (o pagamos) la diferencia para saldar la deuda con el banco y recuperamos el marcador de puja que teníamos bloqueado.
  • También tenemos la opción de vender a un único coleccionista de los 3 que se muestran en la parte izquierda del tablero. Cada uno tiene sus gustos y nos va a pedir que le entreguemos 3 tulipanes muy específicos y nos pagará cada uno al precio del mercado, además de una bonificación por las molestias. En este caso los tulipanes vendidos van a la pila de descartes y el coleccionista se retira de la partida, volteando el que está justamente debajo.

PD: los tulipanes financiados no se pueden vender a los coleccionistas salvo que se los hayamos comprado previamente al banco.

El noble, el coleccionista más reconocido

Fase de compra

Llegan las subastas y con ellas las peleas por comprar tulipanes. Empezando por el jugador inicial, disponemos de 2 vueltas para colocar nuestros marcadores de puja en los tulipanes situados en la zona de recién llegados o en la de vendidos teniendo en cuenta las siguientes reglas:

  • En la primera vuelta podemos colocar hasta 2 marcadores, mientras que en la segunda tan solo 1, no estamos obligados a colocar ninguno.
  • En cada tulipán puede haber más de un marcador de distintos colores, pero no del mismo.
  • Los marcadores que estén financiando un tulipán no se pueden usar hasta que los recuperemos vendiéndolo en la fase de venta o en cualquier momento antes del final de partida si tenemos el dinero para poder pagarle al banco.
  • Marcador en la mesa pesa, una vez puesto no es posible reubicarlo.

Cuando se hayan jugado las 2 vueltas de colocación de marcadores, pasamos a resolver las compras.

La compra de tulipanes se decide de uno en uno y por orden, comenzando por la primera carta de la zona de recién llegados y terminando por la última de la zona de vendidos:

  • Si un tulipán no tiene marcador alguno, se queda donde está.
  • Si un tulipán tiene un solo marcador, el dueño de este se lo queda.
  • SI hay más de un marcador de puja sobre un tulipán. ¡Es la hora de la subasta!

Partiendo del postor más cercano al jugador inicial, los jugadores eligen si pujan o no por el tulipán teniendo en cuenta que:

  • El precio de partida es el valor de mercado actual más 1 florín.
  • Las pujas no se pueden igualar.
  • Quien pasa se queda fuera de la subasta.
  • Si todos los jugadores pasan al inicio de la puja, el último jugador está obligado a comprar por el valor de mercado.

Tanto en compra simple como en puja, el jugador escoge si paga con su dinero o prefiere que el banco se lo financie. En el primer caso, toma el dinero de detrás de su pantalla, paga al banco y si hay más jugadores, todos recuperan sus marcadores. Mientras que en el segundo deja la carta delante de su pantalla, coloca encima su marcador de puja y la cantidad de dinero hasta la que ha pujado (la cual coge del banco).

En ambos casos si se ha producido una subasta, los jugadores que han perdido se llevan una pequeña compensación. Se calcula la diferencia entre el valor de mercado del tulipán y la cantidad que se va a pagar por él. Dicho importe se se reparte a partes iguales.

Los jugadores se disputan este tulipán rojo

Fase de mantenimiento

En primer lugar realizamos un ajuste en los niveles de precios de los tulipanes. Contamos cuantos tulipanes quedan en las 3 áreas de la zona común (próximo envío, recién llegados y vendidos).

El color de tulipán predominante desciende 1 espacio en el nivel de precio y del mismo modo, el color que tenga menor presencia hace lo propio, aumentando 1 espacio.

En caso de que 2 colores empaten, ambos realizan dicha acción pero, si hay triple empate, no se mueve ningún marcador de precio.

PD: al igual que en la fase de evento, ningún marcador puede compartir la misma casilla, por lo que lo salta hasta llegar a un espacio libre.

Por último, y antes de comenzar la siguiente ronda, se retiran a la pila de descartes todos los tulipanes de las áreas de recién llegados y vendidos.

Fin de la partida

En Tulip Bubble hay 2 posibles finales de partida:

  • Si al comienzo de la fase de venta, un jugador tiene al menos 120 florines para comprar el tulipán negro y no tiene ningún otro financiado, la partida termina, proclamándose este jugador vencedor. En caso de que varios jugadores puedan comprarlo, se impone el que tenga más dinero.
  • Cuando en la fase de evento aparezca la carta de Estalla la burbuja, todos los tulipanes pasan a valer 0. La partida acaba en ese preciso instante y pasamos a contar el dinero que tenemos en nuestro poder y nos restamos el dinero que le debemos todavía al banco, ganando el jugador que tenga más florines.
Detalle de la zona de juego del jugador violeta

Reseña del juego de mesa Tulip Bubble

Sudores, nervios y exaltación se respira en el ambiente. Quién me iba a decir a mí que iba a vivir todos estos sentimientos encontrados en un juego de mesa de tulipanes. En Tulip Bubble nos convertiremos en los hambrientos lobos de Wall Street, pero en el mundo de los tulipanes, donde viajaremos al siglo XVII para revivir la histórica crisis económica de estas flores que llevó a la ruina a multitud de neerlandeses.

Nos encontramos ante un juego económico en el cual nos disputaremos con el resto de jugadores los tulipanes que vayan llegando a este nuestro mercado. Los hay de muchos colores y tipos, y sus precios variarán constantemente hasta que, sin previo aviso, estalle la burbuja del tulipán. Es el momento de comprar barato y vender lo más caro posible antes de que sea demasiado tarde. ¿Dejaremos que estos preciosos campos se marchiten o les daremos puerta a tiempo?

El juego mecánicamente es sencillo, sin embargo gira sobre una serie de puntos que tenemos que tener presentes en todo momento si queremos tener cierto control en la partida.

Por un lado se encuentran los eventos, cartas que marcan al inicio de cada ronda qué color de tulipán va a subir o bajar. Al comienzo de la partida contamos con 11 cartas, lo que nos hace complicado vaticinar qué va a suceder. A medida que avanzan las rondas, las opciones se van limitando y si tenemos buena memoria, podremos apostar con más claridad por aguantar un poco más para que suban esos tulipanes que hemos comprado y que todavía tienen opciones de aumentar su valor, o bien vender ya sabiendo que será improbable que les saquemos más rentabilidad.

Pero no solo de los eventos vive Tulip Bubble, ya que el nivel de precio de los tulipanes también se va a ver afectado por el ajuste que hagamos al final de la ronda. En este caso, y a diferencia de los eventos, los cambios en los precios dependen casi en su totalidad de las decisiones de los jugadores. Concretamente por los movimientos en el mercado, pues el exceso de tulipanes de un color hará que su precio descienda, mientras que la escasez de otros hará que su precio se dispare. Así, en función de los tulipanes que queden en mesa tras las ventas, nos centraremos en comprar no solo las flores que más nos convengan, sino también para incidir en los precios de los mismos de cara a una más que ventajosa fase de venta a posteriori.

De este modo, si nos lo montamos bien y tenemos un poco de suerte, tal vez logremos combinar ambos ajustes y hacer que un color, del que hemos comprado varios tulipanes a buen precio encadene 2 subidas seguidas, dando un golpe en la mesa que nos permitirá contar con un colchón para invertir en nuevos tulipanes.

Eso sí, no todo es tan bonito como lo pintan, porque los demás comerciantes tienen mucho que decir en la partida, y especialmente en la fase de compra. En ella, los jugadores harán primero un pequeño draft en el que elegirán qué tulipanes les interesan. Esto nos llevará en más de una ocasión a las tan divertidas y temidas subastas, en las cuales tensaremos la cuerda para hacernos con un tulipán por el que tenemos bastantes esperanzas, especulando por un beneficio que no siempre llegará a buen puerto. Y mucho ojo, porque los jugadores que participan en la puja se llevan una especie de bonus en metálico sin comerlo ni beberlo. Simplemente por haber decidido ir a por un mismo tulipán que otro jugador, lo cual incita a participar en subastas donde ya estén otros, rascando algunas monedas que no vienen nada mal.

En cuanto a los coleccionistas, resaltar su importancia, dado que además de venderles nuestros tulipanes al precio de mercado, nos dan de 10 a 20 florines adicionales simplemente por vendérselos a ellos. No obstante, no debemos de obsesionarnos con estos compradore. Si somos capaces de conseguirlos genial, pero a veces perdemos más por esperarnos a tener los 3 tulipanes que nos solicitan. Incluso en alguna ocasión veremos como otro jugador se nos adelante, quedándosenos la cara de póker.

También me gustaría hablar un poco de la financiación de tulipanes, acción que parece a priori más una obligación que una oportunidad y que más de uno dejará pasar por alto en las primeras partidas. Los tulipanes financiados se pueden comprar en cualquier momento, por lo que dan bastante juego a la hora de especular en la compra-venta de los mismos… no os cuento más, prefiero que lo juguéis y lo descubráis por vosotros mismos.

¿Y por qué no financiar unas cuantas flores?

Pros

  • Meterse en el papel: la tensión en la partida es constante y llega un momento en el que uno se mete tanto que acaba pujando auténticas barbaridades aún a sabiendas de que ya no da tiempo a ganarle dinero a la compra. ¡Y ese tulipán me lo llevo yo!
  • Escalabilidad: Tulip Bubble y como un claro juego de pujas va bien al rango completo sin apenas verse diferencias entre 3 y 5 jugadores.
  • Interacción: cómo nos gustan los juegos en los que hay que darse codazos con los demás jugadores, en este caso por unos simples aunque muy bonitos tulipanes. Los enfrentamientos en las subastas están a la orden del día, las disputas por complacer a los coleccionistas nos harán ganarnos algún que otro enemigo y forzar la bajada del precio de un tulipán, solo por hacer mella a otro jugador, hacen que merezca la pena echarse otra partida.

Contras

  • Análisis Parálisis: el juego es intuitivo y lógico, lo cual hace que podamos sacarlo a mesa incluso con jugadores menos experimentados. A pesar de ello, hay que tener en cuenta varios factores si queremos apurar nuestras opciones, lo que nos ha llevado en algunas situaciones a esperar a que otros jugadores analicen demasiado cada detalle para buscar la mejor alternativa.
  • Azar: el azar en las cartas de evento va de más a menos si tenemos buena memoria y la reposición de tulipanes no está en nuestra mano, pudiendo llevarnos a situaciones que beneficien más a ciertos jugadores según cómo vaya la partida hasta el momento.

Mi veredicto

Y con esto ponemos punto y final a Tulip Bubble, un eurogame económico bastante majo que, aunque tenga una temática no tan habitual, ha conseguido que más de una vez pongamos la mesa patas arriba para hacernos con sus tulipanes. Un juego entretenido en el que la presión será continua de principio a fin y donde la interacción no nos dará tregua en ningún momento. El AP y el azar pueden afectar en mayor o menor medida en la partida, pero aún así hemos disfrutado hasta las partidas con primerizos en los juegos de mesa de subastas. Por ello, le doy mi emblema de juego recomendado.

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