Hoy era sin lugar a dudas un día para estar de celebración, pues no todos los días uno es capaz de inventar un pequeño artilugio con el que viajar en el tiempo. Con él, podremos regresar al pasado para corregir multitud de errores que cometimos, pero también avanzar al futuro, anticipándonos así a lo que está por venir.

Sin embargo, alguien quiere asesinarnos para robarnos el que será el mayor invento de la historia. ¿O tal vez seamos nosotros quienes lo robemos? ¿Seríamos capaces de borrar del mapa a la persona que está sentada frente a nosotros? Sinceramente, son muchas las preguntas que nos surgen y probablemente hayamos perdido el sentido de la realidad. Aunque hay algo de lo que estamos seguros, solo puede quedar uno de nosotros.

Así se nos presenta That Time You Killed Me, un juego abstracto y narrativo de la editorial Pandasaurus Games en el que daremos saltos en el tiempo al pasado, presente y futuro con un único objetivo, colocarnos estratégicamente para eliminar a nuestro adversario. Para ello, disponemos de 4 capítulos que iremos descubriendo a medida que juguemos más partidas, con nuevos componentes y reglas que aumentarán la dificultad de cada partida. ¡A qué esperamos Doc, vamos al lío!

Portada de That Time You Killed Me
Número de jugadores:2
Duración:15 – 30 minutos
Edad mínima:10 años
Género:grid movement
Complejidad:2,98 / 5
Editorial:Pandasaurus Games
Diseño:Peter C. Hayward
Ilustración:Jor Ros
Precio recomendado:43,02€

A continuación, voy a explicar tanto la preparación como el cómo se juega con las reglas básicas del juego. Las cajitas, numeradas del 1 al 4, esconden nuevos escenarios que introduciremos desde la primera partida, empezando por el capítulo 1. No obstante, para no haceros spoiler, en el apartado de reseña explicaré que aportan al juego y solo daré mi opinión sobre ellas.

Preparación de partida

Para jugar una partida a That Time You Killed Me, cada jugador se sienta en un lado opuesto de la mesa como si se tratase de una partida de ajedrez.

Cogemos los 3 tableros temporales y, fijándonos en el «desgaste» de los mismos, los colocamos en fila dejando en el centro el presente y a cada lado pasado y futuro.

Los jugadores reciben 1 marcador de enfoque y 7 peones de su color. Un jugador pone un peón en las casillas nº1 de cada tablero y el otro en las nº16 (la opuesta), dejando el resto en nuestras reservas personales.

El jugador inicial comienza en el pasado, por lo que sitúa su marcador de enfoque en la ranura de dicho tablero, mientras que el otro jugador hace lo propio en el futuro.

4 capítulos para que la partida evolucione en dificultad

¿Cómo se juega a That Time You Killed Me?

A lo largo de la partida los jugadores, representados por peones, se irán moviendo por los tableros, creando nuevas copias de sí mismos y saltando en el tiempo, intentando eliminar los peones de su rival. Los tableros, conectados entre sí, cuentan con casillas numeradas que coinciden en espacio entre tableros pero están en momentos temporales diferentes. De este modo, la casilla 5 en un tablero, coincide en el mismo espacio con las de los demás tableros pero no en tiempo.

Por turnos, y empezando por el jugador inicial, tenemos que hacer los siguientes pasos:

1. Elegir una copia

El marcador de enfoque nos indica de qué tablero tenemos que escoger la copia con la que vamos a jugar este turno. Al inicio de la partida, el jugador inicial tendrá que activar su peón del pasado y el oponente el del futuro pero, conforme avance la partida, puede darse el caso de que contemos con varias copias en un mismo tablero. En ese caso, solo vamos a poder interactuar con una.

PD: en el caso de que no tengamos peones en el tablero elegido, nos saltamos este y el siguiente paso.

Movamos nuestros peones hasta acabar con los del oponente

2. Hacer acciones

Contamos con 2 acciones por turno y es obligatorio hacer ambas con el mismo peón, pudiendo elegir (y repetir) entre las siguientes:

  • Mover nuestro peón a una casilla adyacente ortogonalmente a la nuestra.
    • Si la casilla está libre nos movemos sin problema.
    • Si está ocupada por un peón de un oponente, nos vamos a su casilla y empujamos este a la siguiente casilla. Esto puede provocar empujones en cadena y, si a consecuencia de ello, un peón choca con la pared (se sale del tablero), este se retira de la partida. Si por cualquier circunstancia 2 peones del mismo color chocan entre sí, ambos son eliminados.
  • Podemos viajar en el tiempo a un tablero contiguo, por lo que nunca viajaremos directamente del pasado al futuro y viceversa. Solo podemos hacerlo si nuestra casilla en el tablero adyacente está libre, de lo contrario no podemos hacer esta acción.
    • Si viajamos al futuro hacemos el movimiento como hemos comentado.
    • Si viajamos al pasado, y tenemos todavía copias en nuestra reserva (no cuentan las eliminadas), creamos una copia en la casilla que hemos dejado libre en el tablero desde el que saltamos. En el caso de que nos quede una acción, la tenemos que hacer con el peón que viajó al otro tablero y no con el nuevo.

3. Mover marcador de enfoque

Por último, movemos nuestro marcador de enfoque a cualquiera de los otros 2 tableros, donde activaremos una nueva copia en el siguiente turno.

Fin de la partida

Una partida a That Time You Killed Me termina cuando, al final de nuestro turno, un jugador ha eliminado todos los peones del oponente de 2 tableros, ganando así la partida.

Solo uno será el creador de la máquina del tiempo

Reseña del juego de mesa That Time You Killed Me

Tras años de duro trabajo, nuestra máquina del tiempo por fin está lista. Esto marcará un antes y un después en el transcurso de la historia, a no ser que nuestro querido archienemigo, quien no lleva muy bien no estar en el centro de los focos, vuelva a hacer de las suyas. En esta ocasión, ese miserable osa decir que es él quién ha creado este maravilloso invento. ¿Os lo podéis creer? Cuando el trabajo de toda una vida queda en entredicho, y además están dispuestos a asesinarnos con tal de quedarse con nuestro invento, solo queda una salida.

Sí, como os estáis imaginando, nuestra meta en That Time You Killed Me es eliminar de la partida los peones de nuestro oponente, algo a priori típico que encontramos recurrentemente en los juegos de mesa abstractos. Sin embargo, este juego va un paso más allá al ponernos sobre la mesa este reto mediante 3 tableros que representan el mismo territorio en 3 momentos temporales diferentes, pasado, presente y futuro.

Así, para poder acabar con nuestro adversario, tenemos que encontrarlo en las distintas eras y quitárnoslo de en medio en 2 de ellas. Para ello haremos uso de unas reglas escuetas y claras, que consisten básicamente en activar una de nuestras copias y movernos por nuestro tablero, a cuadrantes adyacentes ortogonalmente, o bien viajar a través del tiempo a un tablero cercano, ocupando la misma casilla en la que estábamos.

Componentes del primer escenario de este juego

Esto nos llevará a situarnos estratégicamente, tanto para eliminar peones rivales como para evitar quedarnos en una situación vulnerable que nos pueda desestabilizar más adelante. Aquí es donde tenemos que tener muy en cuenta que los peones pueden llegar a nuestro tablero en un solo movimiento y, en especial, que los marcadores de enfoque nos impiden escoger 2 veces seguidas un peón del mismo tablero.

La reserva de peones es finita, pero no tengamos miedo a la hora de incorporar copias al tablero viajando a eras anteriores. Mejor pasarnos que quedarnos cortos, que luego da mucha rabia perder la partida sin haber hecho uso de ella. Hagamos buen uso de los peones y forcemos jugadas que nos convenga, poniendo anzuelos en el lugar y momento adecuado (y nunca mejor dicho) para empujar a nuestro rival contra los límites del tablero o hacerlo chocar contra otro elemento o incluso consigo mismo, haciendo así un 2×1 que puede inclinar la balanza hacia nuestro lado.

Y digo otro elemento porque el juego cuenta con 4 cajas que aportan componentes y reglas especiales que añadiremos a las partidas. Estas dan una vuelta a la mecánica principal de That Time You Killed Me, complicando y haciendo mucho más interesantes las partidas. El propio juego recomienda que juguemos 3 partidas con cada caja, familiarizándonos así con los elementos y reglas de cada una, y ya cuando abramos la última, disfrutemos de una experiencia completa combinando las cajas entre sí y con más cosillas que contiene que no voy a comentar para no spoilear. Lo que sí os puedo decir es que los objetos nos harán crear elementos que evolucionan con el paso del tiempo en cada tablero y podremos interactuar con ellos provocando efectos siguiendo esta mecánica temporal.

Saltemos para sacar del tablero al otro jugador

Pros

  • Estratégico: me gustan este tipo de juegos donde solo hay un par de reglas pero suficiente profundidad como para convertirlo en un juego táctico y entretenido. Además, para evitar la diferencia de nivel entre jugadores, el autor nos recomienda que en partidas descompensadas retiremos más peones de la reserva del jugador experimentado para equilibrar la partida.
  • Variabilidad: las tan llamativas cajas aportan variabilidad y rejugabilidad a las partidas, pudiendo introducirlas de forma independiente o combinándolas por pares para hacer que cada partida sea diferente.
  • Tensión: juego tenso y hasta cierto punto agobiante conforme van eliminando nuestros peones y nos empiezan a acorralar, hasta quedarnos sin opciones. Algo que engancha y, al durar apenas 15 minutos, propicia que nos apetezca la revancha.

Contras

  • Narrativo: me esperaba más de la historia que hay tras cada capítulo, lo que no quita que los elementos que los componente estén bien implementados y tengan sentido.
  • Movimientos cíclicos: no es frecuente pero en algunos momentos puntuales, sobre todo al inicio de las partidas, podemos entrar en bucle repitiendo acciones como si fuera un pilla pilla para no «mojarnos». Tomemos la iniciativa y hagamos algo distinto para desatascarla.

Mi veredicto

Y con esto vamos cerrando la reseña de That Time You Killed Me, un juego abstracto donde el tiempo juega un papel clave en la partida al disponer de tableros conectados entre sí, los cuales nos permitirán actuar en diferentes momentos temporales para poder acabar con nuestro oponente. Los capítulos ofrecen variabilidad y añaden varios niveles de dificultad con componentes diversos que nos harán pensarnos dos veces cada movimiento para anticiparnos y no caer en la trampa del rival. Un juego con reglas sencillas, profundo y una producción más que notable. Por ello, le doy mi emblema de juego recomendado.

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