En una galaxia muy muy lejana, sumida en las sombras de la tiranía, el Imperio ha impuesto su dominio absoluto tras la caída de la Antigua República. La Estrella de la Muerte, su arma definitiva, está lista y representa una amenaza real para aquellos que se atrevan a desafiar su autoridad. Sin embargo, en medio de esta oscuridad, surge un atisbo de esperanza: un pequeño grupo de insurgentes se levanta con la firme esperanza de devolver la libertad a los mundos oprimidos. Desde una base secreta, los rebeldes trazan un audaz plan para enfrentar al Imperio y cambiar el destino de la galaxia.
Star Wars: Rebellion es un juego de mesa de la editorial Fantasy Flight Games. Un título que nos hará revivir el conflicto más épico de la galaxia: el enfrentamiento entre el despiadado Imperio Galáctico contra la valiente Alianza Rebelde. Una propuesta súper temática en el que jugaremos con personajes icónicos de la saga, concretamente de la trilogía original. En él, llevaremos a cabo misiones secretas, trataremos de sabotear los planes del enemigo y comandaremos nuestras fuerzas militares en batallas que decidirán el destino de innumerables sistemas estelares.
| Número de jugadores: | 2 – 4 |
| Duración: | 180 – 240 minutos |
| Edad mínima: | 14 años |
| Género: | gestión de mano movimiento por áreas take that dice rolling movimiento oculto |
| Complejidad: | 3,74 / 5 |
| Editorial: | Fantasy Flight Games |
| Diseño: | Corey Konieczka |
| Ilustración: | Matt Allsopp David Ardila Balaskas |
| Precio recomendado: | 109,95€ |

Índice
Preparación de partida
Antes de lanzarnos a la conquista (o liberación) de la galaxia, toca dejar todo listo para jugar a este Star Wars: Rebellion. El setup no tiene mucha complicación más allá de la disposición de todas las miniaturas si queremos tenerlas ordenadas y a mano sobre la mesa.
2 jugadores, 2 facciones (me voy a centrar en el modo a 2 aunque «se puede» jugar a 3 y 4 con matices). Uno defenderá los intereses del Imperio Galáctico y el otro los de la Alianza Rebelde. Tras ello, cada uno toma sus componentes: líderes, unidades, cartas de misión y acción; y los dispone/prepara siguiendo las instrucciones del reglamento.
Colocamos el tablero de juego en el centro de la mesa y:
- Elegimos mediante cartas los sistemas leales a cada facción y los subyugados, para que luego cada uno despliegue sus unidades iniciales como considere oportuno.
- El jugador rebelde escoge su base secreta.
- Se configuran los mazos de objetivos y de sondas, además del suministro común con el resto de fichas, cartas y dados.
Cada jugador toma sus 4 misiones iniciales y otras 2 de su mazo para formar su mano inicial, y ya estamos preparados para empezar a jugar.

¿Cómo se juega a Star Wars: Rebellion?
Nuestro objetivo en Star Wars: Rebellion varía en función de nuestra facción. Quien juegue en nombre del Imperio Galáctico empleará su superior poder militar para aplastar cualquier brote rebelde, con el único fin de encontrar la base rebelde y conquistarla. Por su parte, el jugador que lidere la Alianza Rebelde actuará desde las sombras con misiones secretas y tácticas de guerrilla, tratando de cruzar los marcadores del track de tiempo antes de que el oponente acabe con él.
La partida transcurre a lo largo de un máximo de 15 rondas, hasta que se produce la condición de victoria de uno de las 2 facciones. Cada ronda se divide en las siguientes 3 fases:
Fase de asignación
Primero asigna el jugador rebelde, y posteriormente lo hace el imperial. Cada uno disfruta de un único turno en el que decide en secreto qué líderes enviará a cumplir sus misiones. Estas misiones son acciones que se corresponden con eventos que suceden en Star Wars, desde robar planos hasta construir la mismísima Estrella de la Muerte.
- Cada misión está representada por una carta con un tipo de habilidad requerida.
- Los jugadores asignan un máximo de 2 líderes por misión, colocando estos sobre las cartas boca abajo, listos para ejecutarlas más adelante.
- Los líderes que no se asignan a misiones se quedan disponibles para mover tropas o frustrar las intentonas del adversario.

Fase de mando
Aquí es donde está la chicha de este Star Wars: Rebellion. De nuevo empezando por el jugador rebelde, los jugadores alternan turnos para elegir entre estas 2 opciones:
- Revelar una misión: si un líder fue asignado en la fase de asignación a una carta de misión, puede revelarla y tratar de jugarla en un sistema específico, siguiendo tal cual las indicaciones descritas en la carta.
- Si la misión tiene un efecto de tipo resolver, se aplica directamente sin posibilidad de réplica.
- Pero si es de tipo emprender, el rival puede oponerse enviando a un líder de su reserva. En tal caso, ambos lanzan dados para ver quién se sale con la suya.
- Activar un sistema: el jugador activo utiliza un líder de su reserva para reubicar tropas. Para ello, escoge un líder con puntuación táctica y lo coloca en un sistema, lo que le permite traer desde sistemas adyacentes a este las unidades que pueda, considerando las naves disponibles (para transportar unidades en ellas) y la capacidad de estas. Si hay unidades enemigas en dicho sistema, se desencadena un combate. Y si llega por sorpresa a la base rebelde… ¡prepararos que vienen curvas!

Cuando coinciden unidades de ambas facciones en un mismo sistema (incluido si se descubre la base rebelde) se tiene que resolver un combate del que solo quedará uno. Resumiré muy brevemente los pasos a seguir:
- Se puede jugar un líder de la reserva si algún jugador aún no lo tiene en el sistema objetivo.
- Los jugadores roban cartas de táctica (espaciales y terrestres) según la puntuación táctica de sus líderes. Estas permiten defenderse mejor, causar más daño, activar efectos sorpresa, etc.
- Ronda de combate:
- Batalla espacial: primero, el jugador activo y luego el rival, tiran dados por todas sus naves. El tipo y número de dados lo marca cada unidad, y los valores de los dados se podrán gastar para jugar cartas tácticas o adquirir nuevas, además de infligir daño en las unidades enemigas. Si el daño supera la resistencia de la unidad, esta es eliminada, y si no queda dañada lo que resta de combate.
- Batalla terrestre: lo mismo pero con las unidades y cartas tácticas terrestres.
- Ahora, los jugadores deciden si retirarse o no. Si nadie se va y ambos siguen con unidades en juego, se inicia una nueva ronda de combate, hasta que uno se rinda o se quede sin unidades.

Fase de recuperación
Mantenimiento general para preparar la siguiente ronda. En esta fase:
- Se recuperan los líderes.
- Se roban nuevas cartas de misión.
- El Imperio lanza droides sonda para intentar localizar la base rebelde.
- La Rebelión roba un nuevo objetivo, condiciones que de cumplir le darán puntos de reputación.
- El marcador de tiempo avanza y se resuelven iconos de reclutamiento y/o construcción si procede.
- Las unidades en construcción avanzan en la cola y las que estén listas se despliegan.

Fin de la partida
La partida de Star Wars: Rebellion llega a su fin inmediatamente cuando un jugador logra el objetivo de su facción:
- El Imperio Galáctico gana si encuentra y conquista la Base Rebelde.
- La Alianza Rebelde vence si el marcador de reputación alcanza al de tiempo, lo que refleja que ha ganado el apoyo suficiente de la galaxia para iniciar una revolución.

Reseña del juego de mesa Star Wars: Rebellion
En este nuestro mundillo lúdico no es tan fácil encontrar juegos de mesa temáticos que consigan reflejar a las mil maravillas la esencia de una franquicia como para realmente ofrecer una experiencia de juego gratificante. Pero en el día de hoy os traemos reseña de Star Wars: Rebellion, un juego que, una década después de su lanzamiento, sigue resistiendo en el top 10 de la BGG. Un título que para muchos se ha convertido en el mejor juego de Star Wars. ¿Será para tanto?
Star Wars: Rebellion es un juego para 2 jugadores (obviemos los modos por equipos) que enfrenta al temible Imperio Galáctico, con su aparente inagotable poder militar, contra la audaz y escurridiza Alianza Rebelde. Una propuesta asimétrica, donde el primero deberá buscar la localización en la que se esconde su enemigo y destruirla, mientras el segundo trata de ganar tiempo como sea posible hasta ganar el apoyo galáctico necesario con el que imponerse.

Viajamos a los años 70 para «revivir» la trilogía buena de la aclamada saga de George Lucas. Y pongo revivir entre comillas porque, a pesar de que el universo, lugares, personajes y situaciones que pone a nuestra disposición el juego son los mismos de la conocida trilogía, cada decisión que tomemos cambiará el curso de la historia.
Cada partida que juguemos crearemos una línea temporal alternativa que difiere, en mayor o menor medida, de la original. Esto nos hará partícipes de una película a medida que jugamos, donde el jugador imperial despliega toda su artillería por la galaxia a la par que el jugador rebelde conspira desde las sombras. Y es justamente esa experiencia de juego tan diferente, sumada a la estupenda ambientación temática, lo que hace que este Star Wars: Rebellion, a pesar de los años, aguante el pulso a otros grandes juegos que han ido y vienen pisando fuerte.

Y para no perder el foco en lo realmente importante, que es que los jugadores puedan desarrollar su propia historia dentro de un marco definido, el autor nos propone un juego de peso medio-alto en su conjunto, pero con una accesibilidad mecánica muy marcada y bastante rebajado conceptualmente.
El sistema de juego gira en torno a acciones relativamente simplificadas en pos de la experiencia de juego donde los líderes, como no podría ser de otro modo, son los protagonistas. En la primera fase, asignaremos líderes a distintas misiones secretas, variadas en cuanto a efectos, impacto en partida y también respecto a las del rival. Cada facción dispone de su propio mazo de misiones, personalizado en función del estilo de juego y su objetivo final.

Sin embargo, es clave que sopesemos bien cuántas misiones querremos hacer, qué líderes usar y cuáles guardarnos. Y es que en la fase de mando, nos turnaremos para ejecutar dichas misiones y utilizar los líderes que habíamos reservado, o bien para mover nuestras unidades, iniciar combates o para tratar de bloquear alguna misión clave del oponente.
En cuanto a los combates, Star Wars: Rebellion propone sucesivos enfrentamientos hasta que solo quede uno. Así, como cabría esperar, la cantidad de unidades de cada jugador tiene un gran peso en la resolución de los mismos, además del azar propio de las tiradas de dados. A más unidades más dados podremos lanzar, cuyos resultados canjearemos por daño a las unidades enemigas o activar cartas de táctica, y también nos brindan una mayor resistencia para que eliminen nuestra influencia en el sistema.

Así, la complejidad del juego está no tanto en las mecánicas, ya que como veis no tiene mucho misterio, sino más bien en el componente táctico y estratégico del juego, que además va ligado a la asimetría presente en cada facción. Cada jugador debe conocer muy bien cómo juega tanto su facción como la del adversario, las posibilidades que ofrecen los mazos de cada jugador, qué cartas son más determinantes en qué momentos/situaciones de la partida, aprender a moverse por el tablero, posicionarse en qué áreas, y optimizar el flujo de producción y desarrollo.
Star Wars: Rebellion es un juego del escondite en el que los tiempos marcan la partida. El Imperio empieza con una presencia militar y una capacidad de generar unidades muy superior a la de la Alianza, quien parte con pocas unidades y menos capacidad de producción. A priori, da la sensación de que el Imperio está por delante, pero eso no implica que tenga las de ganar.

Pero localizar la base rebelde y acabar con ella no es para nada fácil, y menos aún a medida que pasan las rondas. Si el Imperio no aprovecha el tramo inicial de partida para expandirse, reducir el rango de actuación de la Alianza y descartar bastantes sistemas, cada ronda se le hará más cuesta arriba, llegando un punto en el que las cuentas sonrían más a los rebeldes.
Un tira y afloja diferente y muy disfrutón, donde el Imperio Galáctico siente la presión y urgencia de encontrar la base cuanto antes, mientras que la Alianza Rebelde vive con una constante sensación de supervivencia hasta que los marcadores de reputación y tiempo se encuentren, lo que propicia partidas con mucha tensión de principio a fin para ambos jugadores.

Pros
- Equilibrio facciones: la asimetría que implementa el diseñador en este Star Wars: Rebellion está muy bien balanceada e increíblemente tematizada, no habiendo elementos descompensados o lagunas puntuales que puedan provocar que a nivel global una facción tenga cierta ventaja sobre la otra.
- Tensión constante: no solo en lo que concierne a la disputa territorial por los sistemas y los propios combates, sino más bien en la lectura de juego. Mientras el rebelde intenta pasar desapercibido, despistar, ocultarse y confundir; el jugador imperial hará lo posible por presionar, acorralar y deducir la ubicación de la base. Esto da lugar a momentos y desenlaces emocionantes que dejan buen sabor de boca a ambos jugadores.
- Producción: desde que abrimos el cajote ya vemos que el despliegue en mesa va a ser simplemente espectacular. Plástico del bueno que para quien sepa pintar lo va a gozar de lo lindo (que no es mi caso). Miniaturas con bastantes detalles, que van desde soldados rebeldes y AT-STs hasta destructores estelares y la mismísima Estrella de la Muerte. Dados personalizados y cartas/líderes con ilustraciones que cumplen.
Contras
- Curva de aprendizaje: es un juego que requiere partidas y jugarlo con cierta regularidad para poder disfrutarlo al máximo. Las partidas son largas y jugarlo de forma habitual ayudará a que el ritmo de juego sea ágil, tomando decisiones con mayor rapidez sobre el mapa de juego y en los combates para que las partidas no sean excesivamente largas.
- Escalabilidad: típico juego que en la caja pone que se puede jugar de 2 a 4 jugadores, pero que está hecho para sacarlo a mesa a 2 jugadores. Los modos a 3 y 4 están ahí, pero son un mero parche comercial.
- Combates: la resolución de los combates por las disputas de los sistemas es un tanto farragosa y no tan ligera como me gustaría. Que puedan producirse varias rondas en un mismo combate hace que estos sean sistemáticos y repetitivos sin necesidad alguna.
Mi veredicto
Y con esto vamos terminando la reseña de Star Wars: Rebellion. Uno de esos juegos que definen un género. Para los amantes de Star Wars, este es más que un juego bonito y ya, puesto que nos ofrece la posibilidad de revivir la trilogía original a nuestra manera en un duelo a 2, con mecánicas accesibles bajo una propuesta bien hilada temáticamente que en casa disfrutamos como enanos al igual que reviendo las pelis. Cierto es que no es un juego para todos los públicos. Hay que pillarle el punto a la asimetría, te tienen que gustar los juegos de enfrentamiento directo y las partidas son largas. Pero para quienes buscan una experiencia estratégica e inmersiva, es un juego de mesa muy a tener en cuenta. Por ello, le doy mi emblema de juego distinguido.




