La búsqueda del equilibrio de rocas es una nueva moda, que es tan tendencia que podemos ver estos montoncitos de piedras en cualquier sitio: playas, montañas, ríos o espacios verdes de nuestro alrededor. Para muchos de sus creadores es un arte, para otros un mero pasatiempo que fotografiar para las redes. Esta práctica ha empezado a preocupar a los ecologistas, que ven en peligro el paisaje natural. Por ello, por qué no dejamos de jugar con la naturaleza y lo hacemos con este juego de mesa, que imita esta práctica sin ponerla en riesgo.

Qawale, es un juego de mesa abstracto de la editorial Gigamic, para exclusivamente 2 jugadores. En este juego estratégico, con componentes de madera, buscaremos el equilibrio de nuestras piedras para formar un 4 en raya en el tablero, por encima de los otros colores. Es por tanto, un tira y afloja de colocación de piedras y movimientos tácticos para desbancar al rival con astucia, antes de que este lo hago con nosotros.

Número de jugadores:2
Duración:15 minutos
Edad mínima:8 años
Género:construcción de patrones
Complejidad:1,45 / 5
Editorial:Gigamic Games
Diseño:Romain Froger
D. Lenain-Bragard
Precio recomendado:36€

Portada de Qawale

Preparación de partida

Si la partida de Qawale es corta, su preparación lo es más aún. Solamente, tendremos que colocar el tablero en el centro de la mesa y en sus 4 esquinas, ponemos 2 fichas naranjas (color neutro).

Finalmente, cada jugador a su elección elige si juega con las fichas o piedras claras u oscuras, tomando las 8 piezas del color elegido.

Ya solo queda decidir al jugador inicial, y este cuál será su primer movimiento en el tablero. Como veis se prepara en un plisplás y ¡a jugar!

¿Cómo se juega a Qawale?

El objetivo en el juego de mesa de Qawale es crear un 4 en raya, es decir, un línea vertical, horizontal o diagonal de 4 piedras de nuestro color en la parte superior. Para ello, debemos usar bien nuestra estratégica táctica y orientación espacial, llevándonos con astucia la victoria en este duelo.

En nuestro turno, tenemos que colocar 1 piedra de nuestro color encima de un montón ya situado en el tablero, nunca se puede situar en un espacio vacío de primeras. Posteriormente, distribuimos por el tablero las piezas del montículo elegido, depositando piedra por piedra en cada lugar por el que pasemos, llevando un camino en dirección horizontal o vertical (no en diagonal). ¡Ojo! Tampoco está permitido volver por el mismo lugar que acabamos de pasar, se puede llegar a esa misma posición a través de otra casilla adyacente, es decir, usando una ruta alternativa de piedrecitas.

De esta manera, vamos situando nuestras piedras, pero también las del contrincante en nuestro beneficio, por lo que a la vez que buscamos el 4 en raya, impedimos los avances del otro jugador.

Fin de la partida

La partida a Qwale puede acabar con las siguientes 2 posibilidades:

  • Victoria de un jugador, si ha conseguido formar 1 línea con 4 piedras de su color en diagonal, horizontal o vertical, en la parte superior, es decir, visibles desde arriba.
  • Empate, si ambos jugadores han situado en el tablero sus 8 fichas, pero ninguno ha conseguido lograr el 4 en raya. ¡Habrá que echar la revancha!

Reseña del juego de mesa Qawale

Este juego de mesa nos puede recordar a las partidas que disfrutábamos de pequeños con la familia o amigos a los clásicos 3 en raya de madera con piezas móviles o al 4 en raya con fichas circulares sobrepuestas. Y es que Qawale le da un giro de tuerca a este mítico juego, buscando el mismo objetivo lograr posicionar nuestras 4 piezas, en este caso piedras, en línea recta, es decir, unas adyacentes a otras ya sea en diagonal, vertical o horizontal. Pero, añadiendo un plus de estrategia, al jugar con la creación de pilas de al menos 1 ficha, a través de las cuales crearemos movimientos tácticos en el tablero. Pues, una vez elegido el conjunto, debemos ir soltando sus piedras por un camino ortogonal, meditando qué color vamos a dejar en cada posición. Con la misión de encontrar nuestro beneficio en la jugada, pero mejor que mejor, si encima fastidiamos al rival en nuestro recorrido.

Este título de la editorial francesa, muestra un sencillo, pero muy estratégico juego de colocación y distribución de piedras de madera en busca del 4 en raya, en un duelo de anticipación y orientación espacial. Pues, es clave ir situando con cada jugada nuestras piedras en la posición adecuada, intentando propiciar la formación de un asalto inesperado o inevitable sobre nuestro contrincante. Y es que en Qawale, jugamos con un ojo sobre nuestras fichas y otro en las del rival. Pues, los errores se pueden pagar caro, si dejamos piedras del color contrario sin cubrir o bien posicionadas para una última jugada letal del otro jugador, que nos deje sin opción a revertir la jugada. Todo paso, nuestro o del rival nos influye en nuestra jugado, con una interacción constante.

Por tanto, sentiremos el aliento del oponente en cada movimiento. Es una buena maniobra, para obtener la victoria, camuflar nuestros pasos y engañar con señuelos al adversario, así distraemos la atención de nuestras verdaderas intenciones. Como podéis ver, este juego de reglas sencillas, rápido de entender y aprender, es un poco más difícil de dominar, sobre todo si nos encontramos con un digno rival, que nos haga frente sin tregua. Si no nos vemos con pericia para hacer frente a la ocupación del enemigo sobre el tablero, nos puede quedar la satisfacción de forzar un empate, que sepa a triunfo, agotando las piedras y con ellas la posibilidades de desplazamiento de colores sobre el tablero de juego.

En esta batalla, como he comentado, es muy importante anticiparnos. Otra buena estratagema para pillar desprevenido al contrario, es acumular en un mismo montón o pila piedras de nuestro color, de esta forma cuando coloquemos una nueva pieza tendremos la posibilidad de distribuir a la vez una gran cantidad de piedras de nuestro color, que nos den el triunfo o nos acerquen mucho a él. Asimismo, es interesante del mismo modo, estar atentos a las estrategias del adversario y romper sus avances antes de que sea él o ella quién nos tienda una emboscada de piedras.

De nuevo, volver a resaltar la sencillez de Qawale frente a otras propuestas de juegos de orientación espacial a 2 jugadores como Hive o Tholos, ya que escapando de reglas complejas, los pasos no pueden ser más sencillos: colocar encima y mover al grupo por el tablero. Con tan poco se consigue una lucha de control de áreas en el tablero, ofreciendo partidas disputadas y entretenidas. No obstante, esto también determina que el juego no consta de gran profundidad, por lo que jugarlo de forma seguida, puede hacer que lo quememos pronto.

Un juego con una apariencia visual elegante, con componentes de madera llamativos y de calidad, que evocan fielmente con su formas irregulares a las piedras de la playa o del río. Esto, junto a su mecánica de ir amontonando piedras sobre otras para formar un 4 en raya, nos transmita la esencia de jugar con montículos de piedra para encontrar el equilibrio, que nos llegue a la victoria. Un juego ecológico, que se olvida del plástico para traernos un reto que de primeras parece fácil, pero que nos puede romper el coco con un contrincante de nuestro nivel.

Pros

  • Sencillo y estratégico: este 4 en raya de piezas apilables y móviles por el tablero, con sus simples pasos, fáciles de asimilar, nos propone un duelo táctico de planificación a corto plazo, que nos obliga a meditar nuestros movimientos más inmediatos. Un tira y afloja con nuestro contrincante por dominar el tablero de Qawale.
  • Dinámico: los turnos son rápidos, al estar compuestos por dos sencillos pasos: colocar una nueva pieza en un grupo, y mover sus piezas en busca de nuestro beneficio o estrategia. Con entreturnos cortos, ya que estaremos pendiente también a las decisiones del oponente, puesto que nos afectan directamente, pensando a su vez como contrarrestar dichos movimientos.
  • Producción: sus cuidados componentes de madera y su estilo minimalista le dan personalidad al juego. Qawale resalta en la mesa, con pocos elementos, pero llamativos.

Contras

  • Frustración: si nos enfrentamos a un oponente del mismo nivel, la batalla desafiante está asegurada. Sin embargo, si existe mucha desigualdad entre los participantes, mientras que para un jugador la victoria será un paseo, para otro será frustrante recibir una derrota tras otra.
  • Profundidad: la sencillez de Qawale tiene como parte negativa que no hay trasfondo en la partida, la tarea es un simple 4 en raya, moviendo montículos de piedras en el trayecto. Por tanto, la variabilidad y el reto nos lo proponen los contrincantes.
  • No transportable: un juego que por sus componentes principales, esas piedras de madera podría jugarse en cualquier lugar, su tablero más pesado lo impide. Con el uso de un tapetillo con las franjas marcadas, podríamos solucionar ese problema, aunque es cierto que su tablero es compacto y de calidad.

Mi veredicto

Qawale es una versión mejorada del popular juego del 4 en raya, en el que no solamente tenemos en cuenta la pieza que colocamos, sino dónde podemos desplazar las piedras que componen el montículo seleccionado. Un sencillo y estratégico juego de control de áreas con piedras de madera, que nos obliga a saber anticiparnos para lograr sobreponernos al rival. Este título aporta duelos dinámicos y tácticos, en los que el gran desafío de la partida depende en gran medida de nuestro contrincante a abatir. Por estas razones, a Qawale le doy mi emblema de juego distinguido.

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