¿Alguien ha dicho oro? Han pasado ya varias semanas desde que una pequeña expedición partiera en busca de la famosa mina de oro de la que tanto habían oído hablar. Sin rastro de ella y con la moral por los suelos, cuando todo parecía perdido se toparon con uno de los mayores yacimientos de plata del Oeste. ¿Nada mal verdad?

Así se nos presenta Plata, un juego de bazas que nos trae Zacatrus y en el que regresamos a la ciudad fantasma de Silver City para amasar una gran fortuna. Encontrar un poco de plata entre tanta cuarcita no será nada fácil, pero no nos entretengamos demasiado ya que la maldición de la mina dejará sin recompensa al más rezagado, y os aseguro que no querremos serlo ninguno.

Portada de Plata
Número de jugadores:2 – 6
Duración:30 minutos
Edad mínima:8 años
Género:bazas
gestión de mano
push your luck
Complejidad:1,15 / 5
Editorial:Zacatrus
Diseño:Dominic Crapuchettes
Ilustración:Manu Palau
Precio recomendado:8,95€

Preparación de partida

La loseta con forma de lingote de valor 50 nos indica, además del objetivo para ganar la partida, el setup inicial según el número de jugadores.

Colocamos las monedas indicadas en el centro de la mesa y la ficha de maldición de la mina, la cual solo se devuelve a la caja en partidas a 2 jugadores.

Barajamos todas las cartas, formando un único mazo de robo. Este mazo está compuesto por 45 cartas de cuarcita (color negro) y 15 cartas de plata (color plateado), todas ellas numeradas del 1 al 15. Para el desarrollo de la partida se pueden jugar indistintamente cartas de cuarcita, de plata o una combinación de ambas. La única diferencia entre ambas es que las cartas de plata cuentan en la parte superior con un número determinado de pepitas que contarán de cara a la puntuación final de ronda.

Entregamos la ficha de pistola al jugador inicial y empezamos a jugar a este Plata.

¿Cómo se juega a Plata?

Una partida a Plata tiene tantas rondas como sean necesarias hasta que al menos un jugador supera la barrera de 50 pepitas de plata (PV).

Al inicio de cada ronda, se reparten boca abajo 10 cartas a cada jugador. Esta es la mano con la que va a jugar durante la ronda en curso, por lo que puede verlas y ordenarlas a su gusto antes de comenzar a jugar.

Tras echar un vistazo a nuestras cartas, el jugador inicial elige una o varias de sus cartas y las juega boca arriba en el centro de la mesa abriendo la baza.

Para abrir jugada, este cuenta con tres tipos de bazas:

  • Simple: jugar una sola carta.
  • Set: jugar 2 o más cartas con el mismo número.
  • Escalera: jugar 2 o más cartas con valores consecutivos.

A partir de ahí y en sentido horario, los jugadores tienen la posibilidad de jugar o pasar. Si un jugador se decanta por jugar está obligado a ir al mismo tipo de baza, con el mismo número de cartas y su carta más alta ha de superar la más alta que se haya jugado en esa baza.

Por otro lado también tenemos la opción de pasar turno, tanto si podemos ir como si no. En el caso de que pasemos pudiendo jugar, si al menos un jugador juega antes de que nos llegue de nuevo el turno tenemos la ocasión de participar en la baza.

De este modo iremos jugando cartas hasta que alguien juega un 15, la carta más alta y por tanto insuperable, o cuando todos los jugadores pasan de forma consecutiva. El jugador que gana la baza se lleva todas las cartas a su zona de puntuación y abre una nueva baza.

En ningún momento reponemos mano, por lo que tarde o temprano un jugador se quedará sin cartas. En ese caso habrá salido de la mina con éxito y coge de la zona común la moneda de plata de mayor valor. Este jugador ya no participará en el resto de la ronda y esperará a que el resto de jugadores se vayan quedando sin cartas y saliendo de la mina. Cuando se acaben las monedas de plata podremos decir que el jugador que todavía tenga cartas en mano se lleva la ficha de maldición.

Ahora los jugadores suman el valor de las pepitas de plata de sus cartas y de su moneda, excepto el jugador que posea la maldición, quien no se suma ni una sola pepita.

Mezclamos todas las cartas, devolvemos las monedas y la maldición al centro de la mesa y comenzamos una nueva ronda.

Fin de la partida

La partida termina cuando al término de una ronda un jugador alcanza las 50 pepitas de plata. El jugador con más pepitas habrá ganado esta partida a Plata.

Variantes

En Plata tenemos a nuestra disposición varias variantes para que el juego tenga más recorrido.

  • Doble o nada: cualquier jugador antes de jugar su primera carta en una ronda tiene la posibilidad de decir “doble o nada”. Si al final de la ronda es el primero en quedarse sin cartas duplica sus pepitas totales, pero si no se lleva cero pepitas.
  • Comodines: el 15 pasa a ser comodín, pudiendo usarse en cualquier combinación para reemplazar un número que nos falte.
  • Por equipos: se puede jugar por parejas o tríos. El desarrollo del juego es similar al ya comentado con la salvedad de que la puntuación es grupal y que la maldición afecta a todo el equipo.
  • Más madera: a diferencia del juego base, en esta variante se puede superar cualquier tipo de baza jugando un mayor número de cartas. De ahí que la baza simple se pueda superar con más cartas del mismo set.

Reseña del juego de mesa Plata

A muchos este Plata les traerá un grato recuerdo, pues su sistema de juego se asemeja a todo un clásico de la baraja española como es Presidente o como lo conocemos por aquí en Granada “Culo”. Menudas tardes que nos marcábamos con los amigos en el instituto, en la playa, la piscina… cualquier sitio era bueno para sacar una o dos barajas para echarnos tantas partidas como horas les quedara al día.

Sin embargo, Plata va un paso más allá e introduce una serie de cambios que le dan un giro bastante chulo al juego. En Presidente la baza se abría solo con cartas del mismo valor, mientras que ahora contamos con la posibilidad de hacerlo también con escaleras, algo que da más juego a la hora de combinar nuestras cartas y decidir cómo utilizar. ¿Nos viene mejor romper una escalera de 4 cartas para contar también con una pareja?

Esto unido a pequeños ajustes-variantes en la partida le meten un plus en su rejugabilidad para que un filler tan rápido como este no llegue a quemarse: la opción del doble o nada cuando creemos que tenemos un camino de rosas hacia la victoria, meter el 15 como comodín , poder jugar por equipos y que se pueda romper la regla del mismo número de cartas. Estas se pueden combinar a nuestro gusto para que no siempre nos enfrentemos al mismo tipo de partida.

Pero si hay algo que resalta a este juego, además del bonito diseño de Manu Palau, y lo hace más divertido es cómo se puntúa. En Presidente el primero en quedarse sin cartas se llevaba de la siguiente ronda las dos mejores cartas del que quedara último, así que en raras ocasiones podríamos ver grandes cambios de posiciones de una ronda a otra. Por el contrario, en Plata la puntuación se va acumulando tanto por las cartas de plata que nos llevamos como por las fichas según el orden de salida, y he aquí la gracia del juego ¡la maldición! El último no invita, pero sí que se queda con el marcador a cero esa ronda, y como tengamos un par de cartas bajas de plata que nos dan una cantidad importante de pepitas nos va a dar mucho coraje perderlas.

Aunque parezca fácil, en cada ronda tenemos que montarnos nuestra pequeña estrategia, pues es tan importante saber medir cuándo ir a una baza y cuándo no hacerlo, pues un paso atrás en una baza puede suponernos dos pasos hacia delante en otra.

Pros

  • Sencillez: se abre con cartas del mismo número o escalera, hay que jugar el mismo número de cartas superando la más alta y el primero en quedarse sin cartas gana. No hace falta más para echarse un buen rato de cartas
  • Rejugabilidad: las variantes ya le dan variabilidad a las partidas y además no se juega con todas las cartas, por lo que no podemos contar si quedan tantas cartas de plata o quinces.
  • Diseño: han jugado muy bien con el blanco, plateado y negro para que el juego tenga un estilo llamativo y elegante.

Contras

  • ¿6 o 9?: en las cartas de cuarcita cuesta distinguir entre el 6 y el 9, con una rayita horizontal en blanco debajo del 6 hubiera quedado genial.
  • Azar: el juego tiene su nivel de estrategia pero en alguna ronda que otra he visto algunas manos de cartas que daban miedo con escaleras de 6 cartas que dejaban en bandeja la ficha de plata más valiosa.
  • En pareja: las partidas a dos, sin la ficha de maldición que es la gracia del juego, se quedan descafeinadas. En cambio de 3 a 6 va rodado.

Mi veredicto

¡Plata o plomo! Pensabais que iba a terminar la reseña sin decirlo, pero no he podido evitarlo. Plata es un filler de bazas ameno y dinámico en el que nos daremos codazos y nos lanzaremos cuarcita para intentar salir cuanto antes de la mina con la mayor cantidad de plata posible. Un título simple que le da una vuelta al juego de bazas Presidente al que la mayoría habrá jugado al menos una partida, ofreciendo esta versión una mejoría notable. Por ello le doy mi emblema de juego recomendado.

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