¿Un pequeño brote? ¡Todo está bajo control! O eso parece… Esto nos suena más de lo que nos gustaría, la propagación de bacterias no está contenida. Como científicos de laboratorio, debemos luchar por tomar las riendas bacterianas y dominar a estos microbios, antes de que sea demasiado tarde. Cada uno de nosotros somos expertos en una clase de germen, por lo que corre a nuestro cargo paralizar dicha contaminación biológica. Actuemos con rapidez y determinación para no acabar creando una pandemia mundial, por nuestros errores de contención en las placas Petris. ¡Cuidado con la invasión bacteriana!

Así se nos presenta Petris, un juego de mesa de la editorial española 2 Tomatoes Games, en el que tenemos que actuar con ingenio para detener la transmisión bacteriana, que está teniendo lugar en nuestro laboratorio. En definitiva, somos virólogos expertos en control de enfermedades contagiosas, siendo nuestra misión minimizar la extensión de unas peligrosas bacterias y sus sarcinas por los diferentes discos de Petris en el centro de investigación. En este juego de observación y anticipación, es fundamental tomar las decisiones acertadas para evitar el caos de bacterias en estos recipientes de ensayo científico.

Portada de Petris
Número de jugadores:2 – 3
Duración:10 – 15 minutos
Edad mínima:10 años
Género:control de área
grid movement
tablero modular
Complejidad:2,00 / 5
Editorial:2 Tomatoes Games
Diseño:David Bernal
Ilustración:Vaïarello Loïc
Precio recomendado:19,76€

Preparación de partida

¿Estamos listos para enfundarnos los guantes de látex? Antes de pasar a la manipulación bacteriana, debemos preparar el laboratorio. En primer lugar, situamos en el centro de la mesa, creando la zona de juego, los discos de Petris que representan el cultivo comunitario de bacteria. Según el número de jugadores se colocan 7 o 10 recipientes redondeados, para 2 o 3 jugadores respectivamente. En el primer caso, se forma una especie de flor y en el segundo una pirámide.

Por otro lado, cada científico para conformar su reserva personal, coge las bacterias y sarcinas de un color disponible. En partidas a 2 jugadores elegimos entre rojo o azul, en las partidas a 3 jugadores incluimos las bacterias amarillas. Además, colocamos 1 bacteria de nuestro color en el Petri (disco o placa) más cercana a nuestra zona de juego, de ahí parte la dispersión bacteriana.

Por último, situamos a la vista de todos los jugadores los 2 tableros comunes circulares, uno que nos indica el turno o fase a desarrollar (para 2 o 3 jugadores son diferentes), mientras que el otro mide el nivel de contaminación de cada jugador, que se representa con una ficha de su color.

Y con todo estos componentes distribuidos por nuestra mesa de laboratorio, empezaremos la partida de contención bacteriana. Mucho ojo a nuestros movimientos, estos microbios están hambrientos y son muy escurridizos a la hora de reproducirse.

¿Cómo se juega a Petris?

Nuestro objetivo de juego en Petris es lograr que la bacteria que está bajo nuestro control no se expanda demasiado, pudiendo contener su avance en estas placas de laboratorio. Para ello, tendremos que aprovechar cada fase, durante las 2 rondas que dura la partida, mejor que nuestros rivales para que nuestro microbio no sea el que posea la mayoría en Petris. Pues esto no es bueno, son malas noticias para nuestra carrera científica.

Este juego de mesa se desarrolla por fases siguiendo las pautas marcadas por el tablero de turno (diferente según número de jugadores), realizándose las siguientes etapas de forma repetitiva y después avanza el marcador de turno, tras hacer las acciones pertinentes:

  • Propagación: señalada en el tablero con el color de bacteria de cada jugador. El científico con el turno de juego debe seleccionar un disco en el que tenga al menos 1 bacteria de su color, a continuación mueve el número de microbios que desee a uno o más placas de Petris colindantes. Sin embargo siempre se tienen que cumplir estas 3 reglas de movimientos: ningún disco puede tener el mismo número de bacterias de diferentes colores, no está permitido situar a más de 5 bacterias en el mismo recipiente y tendremos que mover al menos 1 bacteria de la placa elegida.
  • Fisión binaria: las bacterias de un mismo color que se encuentren en un disco, sin ser acompañadas de otras bacterias diferentes, se dividen y aumentan en número. Por tanto, añadimos 1 bacteria de la reserva de nuestro color a dicho disco.
  • Contaminación: en primer lugar, para complicar un poco más si cabe las cosas se realiza una fase de fisión binaria extra, siguiendo las normas explicadas. Posteriormente, analizamos los discos de Petris con bacterias de diferentes jugadores, el científico que posea la mayoría, no habrá controlado bien su plaga y aumenta 1 punto el nivel de contaminación. Esto se realiza con todas las placas que los jugadores compartan.

Estas son las fases que van transcurriendo siguiendo el círculo de turno de Petris, por lo que podemos anticipar que paso viene a continuación, echando un vistazo a este elemento. No dejemos que nuestras bacterias tengan el poder, por encima de nuestro dominio. ¡A contener esta pandemia!

Fin de la partida

En el juego de mesa Petris hay 4 formas diferentes de acabar la partida, como científicos vencedores o perdedores, conocerlas bien para no caer en fallos que nos llevan al fracaso:

  • No es posible realizar una propagación válida de nuestras bacterias, cuando llega nuestro turno. Puede ser a raíz de quedarnos sin bacterias en la reserva o no poder desplazarnos a discos adyacentes. Si nos pasa esto, perdemos automáticamente.
  • No poder colocar 1 sarcina (ficha de 5 bacterias) tras una fase de propagación o fisión binaria, porque se han agotado las 3 que teníamos disponibles en la partida. También perdemos de forma inmediata.
  • Si llegamos al último nivel de contaminación con nuestra ficha, nuestras bacterias están descontroladas por lo que perderemos la partida. Si varios jugadores alcanzan esta misma casilla a la vez, perderá el que más bacterias tiene en las placas de Petris, si persiste el que más sarcinas tenga desplegadas en los discos.
  • Tras completar las 2 rondas de este juego de mesa en el tablero de turno, el jugador ganador es el que menos haya progresado en el tablero de contaminación.

Reseña del juego de mesa Petris

Las bacterias de este laboratorio están descontroladas, se ha producido una fuga de microbios que hay que detener antes de que se descontrole. Han puesto a desempeñar esta labor a los científicos más especializados y expertos en el control de cada uno de estos microbios. Sin embargo, no vamos a realizar esta tarea sin competición, queremos ser nombrados los empleados del año y no dejaremos pasar esta oportunidad de frenar los avances de contaminación frente al resto. Convirtámonos en los científicos a cargo del dominio bacteriano de este desbocado y divertido laboratorio con el juego de mesa Petris. ¡Las bacterias no pueden tomar el mando!

En este juego abstracto nuestros movimientos por las diferentes placas de Petris son decisivos para marcar nuestro progreso, aunque al principio nos sobre el espacio en estos discos, conforme avanza la partida la propagación de nuestras bacterias y las de los contrincantes nos harán reflexionar sobre dónde colocarnos para evitar la fuga de bacterias. Y es que en Petris, realizaremos desplazamientos en red o entre discos adyacentes, lo que reduce nuestras posibilidades de fluir por la zona de juego, siendo importante la posición que ocupemos para acciones futuras.

Además, este juego me ha recordado en parte a las batallas al 3 en rayas con fichas móviles, en la que el objetivo era bloquear y no ser bloqueado por el rival para lograr ganar. Aquí ocurre lo mismo, podemos atrapar al adversario acabando con sus oportunidades de propagación válida o haciendo que se duplique tanto que finalmente sea un crecimiento tan excesivo que le haga perder la partida. Por tanto, la interacción entre jugadores en Petris es más crucial de lo que parece en un primer momento, en el que nos movemos preocupándonos únicamente de nuestras bacterias. ¡Ojo! Nuestros propios pasos pueden llevarnos a la perdición, cayendo en el engaño de algún rival desarmado, como también ocurre en el juego de mesa Hive Pocket, cuando algún bicho enemigo nos bloqueaba nuestra pieza más fuerte. Una mirada a nuestras acciones y otra bien larga a las del contrincante, no hay que fiarse que estamos compitiendo.

Petris es un filler sencillo y estratégico, al que podemos jugar con cualquier tipo de jugón, seguro que a todos les llaman la atención sus cápsulas, que emulan a las propias de un laboratorio. Contienen unos discos de petri tan realistas que hasta vienen con su tapa y todo, aunque no tengan utilidad en el juego. Tendremos que buscarle un uso, quizás como contenedores de recursos para algún juego. Un juego de apariencia tan original que no pasa desapercibido.

Por otro lado, destacar que nuestro objetivo no es conseguir el mayor crecimiento bacteriano. Todo lo contrario, conforme aumente la plaga de nuestra bacteria, más difícil será llevarnos la victoria en Petris. Hay que tener cuidado con la acumulación de bacterias en discos de forma aislada, sin ser acompañados por otro rival, pues esto hace que se dupliquen estos hambrientos microorganismos. Es peor dividir fuerzas en solitario. A pesar de ello, si compartimos espacio es clave intentar hacerlo con menos bacterias que el rival o rivales, la mayoría en los discos nos origina subir nuestro marcador de contaminación, acercándonos a buen ritmo a la derrota. Otro aspecto a vigilar, es la posible formación de sarcinas con la acumulación de 5 de nuestras bacterias. Estas fichas son inmóviles, creando un blanco fácil y seguro para los demás científicos.

Este accesible juego de mesa, que atraerá con su diseño hasta a los menos jugones, nos ha proporcionado partidas tensas y de confrontación con una reducida duración, lo que facilita las revanchas y que salga a mesa fácilmente, si la tapa de las caja nos deja claro, pues todavía se nos resiste, ajustándose mucho a la caja del juego. Petris es original, sencillo y con una dosis estratégica que nos hace meditar nuestros movimientos. Una vez que nos damos cuenta que movernos a la torera puede traernos consecuencias negativas. ¿Sabremos controlar esta pandemia? E incluso tendremos que hacerlo mejor que los otros científicos, que nos acompañan en este entretenido laboratorio.

Pros

  • Anticipación: las fases que se van a realizar y su orden vienen representadas en el tablero de turnos, por lo que es recomendable, cuando llevemos algunas partidas y controlemos más el juego, saber adelantar los posibles efectos y acciones posteriores. De esta forma, nuestra estrategia en Petris tendrá más peso y eficacia. Como he mencionado, reflexionemos bien nuestros movimientos entre cápsulas.
  • Tensión: ver cómo aumentan nuestras bacterias, rivalizar por el control de minorías en zonas o escapar de una encerrona, nos mantiene despiertos toda la partida. Este rifirrafe que se vive entre jugadores es muy divertido. La emoción se duplica en el modo avanzado a 2 jugadores, que desde el comienzo dificulta las cosas.
  • Original: Petris resalta sobre todo por sus componentes, nada de losetas de cartón o cartas en las que colocar nuestras bacterias, unos auténticos discos de petri se despliegan en nuestra mesa.

Contras

  • Mismo nivel: conforme avanza nuestra experiencia descubrimos modos para lograr hacer fracasar al rival, bloqueando o disminuyendo sus posibilidades de éxito, así como nos percatamos de la importancia de posicionarnos en el lugar más adecuado. Por tanto, las batallas entre jugadores expertos y novatos pueden ser devastadoras y más rápidas de la cuenta.
  • Caja: es cierto que despunta por su forma, adaptándose a los elementos del juego y sus cápsulas Petris. Este formato cilíndrico es curioso y llamativo, pero también difícil de ubicar en la ludoteca y abrir por su estilo. Eso sí, se hace destacar.

Mi veredicto

Para culminar esta reseña, señalar que este juego de mesa Petris es un filler abstracto, en el que tenemos que controlar el crecimiento de las bacterias a nuestra supervisión. En estas partidas dinámicas de confrontación, solo podemos dejar que el caos rival se adueñe del laboratorio. Nosotros debemos de tener la situación bajo control con nuestros movimientos estratégicos de bacterias. Un juego original y vistoso, que a pesar de su sencillez nos hace pensar más de lo que esperábamos en un principio, por eso se merece mi emblema de juego recomendado.

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