Nos asentamos en una nueva región, que se convertirá en un lienzo en blanco de cuadrículas para nuestras construcciones de edificios. El verde prado que se abre ante nuestros ojos nos ofrece unas fructíferas posibilidades de expansión, pero las condiciones climáticas y la evolución de nuestra población nos irán poniendo el camino más fácil o difícil para nuestro progreso. Con esta historia de colonización se presenta el juego de mesa legacy My City, en el que encajar de la mejor forma nuestros edificios, como el clásico Tetris, nos hará lograr la ciudad más grandiosa.

My City es un juego de mesa de colocación de losetas con forma de poliominós (formas geométricas creadas por la unión de cuadrados iguales) a modo de rompecabezas para conseguir la unión más acertada en nuestro avance construyendo edificios. Título diseñado por el archiconocido Reiner Knizia que nos presenta un juego legacy que iremos descubriendo paso a paso a través de los 8 sobres que conforman la campaña. Estos nos irán sorprendiendo progresivamente con nuevos componentes que varían cada tablero y con ello nuestra partida. ¿Buena orientación espacial para que nuestra ciudad sea próspera?

Antes de nada, aclarar que este juego de mesa presenta 2 formas de juego: la campaña legacy con 24 partidas, distribuidas en los 8 sobres; y una versión de juego permanente que puede jugarse todas la veces que se quiera.

Portada de My City
Número de jugadores:2 – 4
Duración:30 minutos
Edad mínima:10 años
Género:colocación de losetas
bingo
cercado de áreas
grid coverage
catch the leader
Complejidad:2,10 / 5
Editorial:Devir Iberia
Diseño:Reiner Knizia
Ilustración:Michael Menzel
Precio recomendado:32,36€

Preparación de partida

Cada jugador debe elegir un símbolo de animal de un color (águila, oso, ciervo o lobo), cogiendo el tablero y las 24 fichas (edificios) correspondientes. Tanto el tablero como las fichas son iguales para todos los jugadores, únicamente cambia el símbolo de animal asociado para diferenciarlas. Además, cogemos un contador que se coloca en la casilla de puntuación con el número 10.

El tablero individual de cada jugador tiene dos lados, el más colorido por los bordes es el tablero para el modo permanente, mientras el lado con borde marrón claro es el lado modificable para el modo legacy. De esta forma, los cambios realizados durante la campaña en el tablero, no afectarán al juego estándar, el cual jugaremos en su reverso.

Las 24 cartas de construcción se mezclan formando un mazo común, que se coloca en el centro de la mesa a la vista de todos. Cada edificio cuenta con su carta de construcción, estando todas las piezas en el mazo, pero variando el momento de aparición en la partida.

¡Ojo! Los sobres de campaña van por capítulos, por lo que no debemos abrirlos hasta que sea el momento. Si queremos jugar la campaña comenzaremos con el capítulo 1: una nueva región que transcurre, como el resto de sobres, durante 3 partidas. Así, seguimos las pautas que nos marcan las instrucciones en cada sobre, muy bien explicadas e incluso con una tabla resumen.

Por otro lado, tras terminar la versión legacy del juego tendremos más edificios disponibles, aunque solo usaremos las iglesias (tejado morado) en la versión permanente. Sin embargo, otros elementos o adhesivos en los edificios no se utilizan y debemos ignorarlos. En las reglas y en los diferentes sobres viene todo detallado e indicado, por lo que no profundizaré más para evitar spoilers en el modo legacy. Sin duda, es mucho mejor disfrutar de las sorpresas que cada capítulo nos depara.

Apunto de abrir el primer sobre para jugar a My CIty a 2 jugadores

¿Cómo se juega a My City?

Independientemente de si jugamos al legacy o permanente, en My City hay una serie de reglas de juego básicas para ambos.

La partida está compuesta por un número indeterminado de rondas en función de cuando se planten los jugadores. En cada ronda se desvela una carta de construcción del mazo, y todos los jugadores buscan entre sus piezas o edificios el que ha sido revelado para colocarlo en su tablero de juego (atención, este sí cambia según el modo de juego). Esta acción es simultánea para todos los jugadores, sin turno de colocación independiente. Los edificios y su correcta colocación son los elementos del juego que nos aportan puntos en la partida, por lo que se debe meditar y planificar su disposición en el tablero.

Además, no se puede construir a la torera en My City, se simplificaría mucho la partida. Existen unas reglas de construcción que hay que seguir:

  • El primer edificio debe situarse tocando el río, no basta con rozar con una esquina. Así como, ningún edificio puede construirse cruzando el río. Solamente se pueden situar a un lado y al otro, nunca en ambas orillas.
  • Los edificios no pueden ocupar zonas de montaña o bosque (a priori).
  • Construiremos los edificios en las casillas de color verde claro libres y en las que haya rocas y árboles. ¡Pero ojo! Las rocas y los árboles que no tapemos nos restan y suman un punto cada uno respectivamente, así que interesa cubrir las rocas y dejar libres los árboles.
  • Tras poner el primer edificio, todos los demás que coloquemos deben siempre tocar al menos a otro. Nuestra construcción será continua en el tablero, así que no es posible el contacto meramente por las esquinas de los edificios.
  • Cuando la cosa se complique y el espacio empiece a escasear, hay dos posibilidades: pasar, si no queremos o no podemos situar un edificio en nuestro tablero de juego, existe la posibilidad de restarnos 1 punto en el marcador de puntuación y no construir dicho edificio, sino voltearlo en la mesa; o plantarse, después de mostrar la carta de construcción de esa ronda, podemos decidir abandonar la partida, no perdemos puntos por no edificar, pero no podremos continuar la jugada.

En ambas versiones de My City se siguen estas reglas básicas. No obstante, conforme avance la aventura en los diferentes capítulos en el modo legacy se introducen novedades que cambiarán las partidas. En cuanto al modo permanente, conserva componentes del legacy que utilizaremos en esta versión, como las iglesias, los pozos o la carta de cancelación, que durante la campaña iremos descubriendo.

Planifiquemos y encajemos nuestros edificios con cabeza

Fin de la partida

Las partidas a My City acaban cuando todos los jugadores se han plantado o si se acaban las cartas del mazo de construcción. Pudiendo ocurrir como he mencionado, que haya jugadores que jueguen más rondas que otros.

A continuación, se hace un recuento de los puntos obtenidos por cada jugador en su ciudad, los cuales están determinados por los espacios libres y los edificios colocados en función de su organización y distribución por el tablero. A nivel general, la puntuación tiene en cuenta los siguientes elementos:

  • Por cada árbol visible en nuestro tablero 1 punto.
  • Por cada roca visible se resta 1 punto.
  • Por cada casilla verde claro que quede visible, perdemos 1 punto.

¡Atención! Conforme avancemos en los capítulos del legacy de My City se irán introduciendo nuevos métodos de puntuación que iremos descubriendo y añadiendo. A su vez, el jugador ganador recibirá puntos de progreso y algún elemento penalizador, mientras que los demás obtendrán algún componente que les ayude a ganar puntos en las próximas partidas. En partidas de 3 a 4 jugadores, el ganador se lleva 2 puntos de progreso y el segundo 1 punto. Mientras que en partidas a 2 jugadores, solo el vencedor consigue los 2 puntos de progreso.

Por otra parte, en el modo permanente, también puntúa la unión de edificios del mismo color en grupo, los 4 edificios adyacentes a un pozo, las iglesias que tengan alrededor edificios de los 3 colores y el primer jugador que cubra los filones de oro, recibe 3 puntos inmediatos.

La puntuación se contabiliza en el marcador de tablero de cada jugador con su contador y el ganador de My City es quién tenga más puntos. En caso de empate, gana el jugador que tenga menos casillas verdes claro visibles en la 1ª fila del tablero. Si persiste, se comprueba la 2ª fila y así, sucesivamente.

La campaña de My City marcará como ganador el jugador con más puntos de progreso tras las 24 partidas de juego que esconden sus los 8 sobres.

Cada sobre esconde nuevos elementos para añadir a la campaña

Reseña del juego de mesa My City

Y ahora llega el momento de dar mi opinión sobre el juego de mesa My City, comentando mi experiencia jugona con este título de construcción de losetas que son los edificios de nuestra ciudad, con forma de poliominós. Estas piezas se van colocando durante las diferentes ronda, siguiendo el azar del robo del mazo de cartas de construcción, por todos los jugadores la misma, en un tablero individual y de cuadrículas en el que están presenten elementos beneficiosos u obstáculos. En la campaña, estos elementos van surgiendo conforme avanza la aventura conforme vamos abriendo cada sobre.

En primer lugar, tengo que reconocer que no soy muy fan de los juegos legacy, salvo en juegos de deducción como los Sherlock o los Exit que entiendo que una vez resuelto el caso acaben. Pero si un juego me gusta sufro al ver aproximarse su fin y, además, el espacio en las estanterías no abunda para ir acumulando expansiones. No obstante, su nominación al SdJ 2020 (Spiel des Jahres) y su autor, el aclamado Reiner Knizia, me hicieron poner los ojos en el juego My City.

La campaña está compuesta por 24 partidas, distribuidas en 8 sobres que ofrecen un buen aliciente de misterio y curiosidad, ¿qué nos espera en el próximo capítulo? Aconsejo empezar a jugar a My City por su modo historia (aclarar que no es muy narrativo, solo se justifican los elementos que van surgiendo en las 3 partidas de cada sobre), ya que el permanente rescata elementos que se encuentran en los sobres cerrados, mejor que nos llevemos la sorpresa cuando toque.

Sin hacer spoiler de My City legacy, mencionar que comienza de forma simétrica para todos los jugadores, pero a medida que damos pasos en esta aventura surgen elementos nuevos que debemos colocar en nuestro tablero con adhesivos permanentes (razón principal que hace que el juego se consuma o acabe). Este hecho hace que cada partida sea diferente y escale en dificultad, aportando rejugabilidad y nos pica para continuar con la historia. Además, suelen ser componentes que dan equilibrio al desarrollo de la campaña para cada jugador. En otras palabras, utiliza el sistema catch the leader, otorgando elementos ventajosos a los jugadores rezagados y obstáculos a los jugadores victoriosos, evitando agravar la brecha de desigualdad en el marcador y favoreciendo que ningún jugador se sienta derrotado del todo. En nuestra campaña a dos, comencé ganando las 3 primeras partidas, sin embargo por un bloqueo mío y los elementos que obtuvo Doña Meeple en las primeras partidas le ofrecieron la ventaja necesaria para dar la vuelta a la tortilla ganando ella las 2 siguientes.

Detalle de un tablero de juego de My City

My City es un juego de mesa familiar y estratégico, que según nuestro grado de competición se puede convertir en un auténtico rompecabezas. Si queremos colocar todas o el mayor número posible de losetas de edificios, tendremos que planificar y organizar de forma anticipada la colocación de nuestras piezas, dejándonos huecos que se ajusten lo mejor posible a la forma de los edificios aún disponibles. Aunque también debemos tener en cuenta que quizás esa loseta deseada se encuentre la última o que una carta de cancelación que hay por ahí suelta la bloquee, cambiando completamente nuestros planes de construcción. Nadie dijo que edificar una ciudad fuera del todo fácil.

En relación a la escalabilidad, es un juego con una reducida interacción entre jugadores en el que competimos contra nosotros mismos y nuestras decisiones, por lo que se juega perfectamente a cualquier número de jugadores. Eso sí, si jugamos la campaña a 2 jugadores podemos volver a disfrutarla usando los dos tableros de animales restantes.

En cuanto al modo permanente del juego es un plus que otros juegos legacy no aportan, lo que es de agradecer. Sin embargo, al no variar los elementos del tablero la repetición de forma continuada de partidas pueden hacer el juego más monótono, aunque siempre contamos con el azar y variabilidad que ofrece el mazo de construcción, modificando la aparición de los edificios en cada partida.

Por tanto, My City es un juego de mesa principalmente legacy que ofrece 24 partidas cambiantes y exigentes con uno mismo, una mala decisión puede llevarnos al bloqueo, mientras que la buena visión espacial y planificación flexible serán la clave para la victoria. A nosotros nos ha enganchado bastante la campaña, así que cuando leáis esto seguramente ya hayamos terminado los 2 capítulos que nos faltan, por lo que el juego se amortiza fácilmente. Y siempre nos quedará la versión permanente para volver a retarnos o jugar una partida rápida con cualquier grupo de amigos jugones para calentar motores, por su fácil explicación y desarrollo. No obstante, en las primeras partidas se notará la falta de experiencia sobre todo en la organización de huecos, pero se aprende rápido.

Pros

  • Amplio público: el juego de mesa My City es fácil de jugar por lo que puede disfrutarse por un amplio abanico de jugones, desde niños a adultos. Además, en este juego en cada partida competimos con nosotros mismos por lo que la exigencia nos la marcamos nosotros y nuestro afán de competición.
  • Campaña: con 8 misteriosos sobres ordenados por capítulos, My City nos presenta su modo legacy compuesto por 24 partidas con elementos modificables que harán evolucionar nuestro modo de juego y tablero, dándole rejugabilidad y aumentando nuestras ganas de avanzar.
  • Rompecabezas: como he comentado es un juego sencillo, pero que requiere estrategia de planificación con flexibilidad. Es decir, debemos tener en cuenta las losetas que nos quedan por poner para dejar su hueco. No olvidemos que la aparición de estas es totalmente aleatorio, por lo que pensemos en al menos una ficha alternativa por si las moscas. Un buen plan puede quedar en nada, y eso nos tiene despiertos durante toda la partida.

Contras

  • Grupo-dependiente (modo legacy): en su campaña, My City va otorgando trabas o ventajas a sus jugadores según su posición al terminar cada partida. Esto, unido a que cada sobre con un capítulo nuevo cambia algunas de las reglas de juego propicia que sea complicado incorporar nuevos jugadores en mitad de la aventura, lo que es lógico. Aunque para partidas sueltas tenemos a nuestra disposición el reverso del tablero.
  • ¡No te copies!: como ya sucedía en Tiny Towns, al colocar todos los mismos elementos y al descubierto se incentiva a que alguno mire más de la cuenta y se acabe copiando. Sin embargo, al modificar los tableros en la campaña es imposible que a partir de la cuarta loseta haya dos tableros iguales.

Mi veredicto

Y para cerrar esta reseña del juego de mesa My City, mencionar que su modo legacy es adictivo, a través de capítulos nos propone 24 partidas de campaña que modifican nuestro tablero y la estrategia de construcción de edificios para ganar la partida. Además, nos ofrece una alternativa de juego, que otros legacy no lo hacen, con un modo permanente para los jugadores que tengan ganas de más. My City es un juego sencillo y táctico de colocación de losetas de poliominós, en el que la planificación y visión espacial son claves. Por el entretenimiento y lo que pica la campaña, le otorgo mi emblema de juego recomendado.

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