El Mago Oscuro, como cualquier ser maligno, necesita de la ayuda de un fiel vasallo para poder perpetrar sus malvados planes. En su búsqueda, decide adentrarse en uno de los cementerios más lúgubres del condado para devolver a la vida a uno de los muertos.

Cuál es su sorpresa cuando todos los muertos del lugar están deseosos de servirle, pero solo uno será el afortunado. ¿Quién será el elegido?

Así se nos presenta este Los muertos no hablan, un juego de Pinbro Games en el que nos tendremos que pelear con el resto de jugadores por ser el primero en llegar a las 10 vidas con las que resucitar y ponernos a las órdenes del Mago Oscuro.

Número de jugadores:3 – 8
Duración:25 minutos
Edad mínima:10 años
Género:interpretación
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Complejidad:1,00 / 5
Dependencia idioma:media
Editorial:Pinbro Games
Diseño:Luis M. Pino
Ilustración:Javier Pino
Precio recomendado:18,00€
Portada de Los muertos no hablan

Preparación de partida

En Los muertos no hablan encontramos 3 mazos de cartas bien diferenciados, los cuales barajaremos por separado y los colocaremos en el centro de la mesa boca abajo a modo de mazos de robo.

Una vez hecho esto, cada jugador elige una tablilla de personaje. Estas son exactamente iguales y no otorgan ninguna habilidad especial, por lo que elegimos el personaje que más nos guste (mi favorito: el jefe de la tribu).

A continuación, colocamos uno de los marcadores de vida en la casilla 1 de nuestro tablero.

Por último, cada uno roba una carta de cada mazo, quedándose con una mano inicial de 3 cartas con las que comenzar la partida. El setup inicial es bastante sencillo ¿verdad? Pues escogemos el jugador inicial y empezamos a jugar.

Setup para una partida a 5 jugadores

¿Cómo se juega a Los muertos no hablan?

En cada turno, el jugador activo roba cartas de cualquiera de los 3 mazos hasta completar una mano de 4 cartas. Las cartas de acción y de palabra se juegan en nuestro turno, mientras que las de interrupción se usan en el turno del resto de jugadores. Es por ello que, al reponer nuestra mano al inicio del turno, hemos de tener al menos 1 carta de acción de palabra.

Tras la fase de robo, jugamos una carta de acción o de palabra de nuestra mano:

  • Las cartas de acción se resuelven en ese mismo instante y nos permiten conseguir, robar, regalar y eliminar vidas … e incluso cambiarle nuestro cuerpo completo a otro jugador.
  • Las cartas de palabra pueden llevar asociada una acción que se resuelve al jugarla o una palabra prohibida. Si se trata de una palabra prohibida, la colocamos boca arriba en nuestra zona de juego. Esta estará bloqueada para el resto de jugadores y, si alguien la pronuncia, avanzamos con nuestro contador en el tablero. Estas cartas no son de un solo uso, por lo que si damos con una palabra muy buena podemos escalar muy rápido en nuestro tablerillo. Cada jugador puede tener un máximo de 3 palabras en su zona, por lo que toca aprovechar aquellas palabras que creamos que no se van a utilizar para ponérselas a otros jugadores y así fastidiarles.

Si no nos convence ninguna carta podemos descartar la mano sin jugar ninguna, robamos 3 nuevas y pasamos turno.

Por último están las cartas de interrupción. Usamos cuantas queramos pero siempre fuera de nuestro turno. Estas cartas nos ayudarán a descartar palabras, conseguir vidas, bloquear robos y por supuesto, chinchar a los demás.

Durante el transcurso de la partida es más que probable que perdamos más vidas de las que ganemos. Aquí es donde entra en juego el nivel de seguridad. Si un jugador llega a 6 vidas ya no podrá bajar a 5. Tenemos un respiro y así la partida no se eterniza.

¡Ojo! Cualquier jugador puede hacer una pregunta a quien quiera y es obligatorio contestar. Así que si alguno tiene pensado callarse para evitar decir las palabras prohibidas, pierde una vida.

Partida alocada y caótica a Los muertos no hablan

Fin de la partida

Se juegan tantas rondas como sea necesario hasta que un jugador llegue a las 10 vidas, ese jugador habrá resucitado.

Modos de juego alternativo

  • Ladrón de palabras: si queremos jugar una partida más rápida, cada jugador empieza en su área de juego con una palabra al azar del mazo de robo.
  • Atracón de vidas: hay cartas de palabra cuyos personajes coinciden con los roles de cada tablero. Si tenemos en nuestra zona la carta de palabra de nuestro personaje, cuando alguien diga dicha palabra prohibida nos llevamos 2 vidas en lugar de 1.
  • Eterno retorno: si encadenáis varias partidas consecutivas os recomiendo este modo de juego. El ganador de la primera partida coge un marcador de los que sobra y lo coloca en la casilla de mayor valor de su tablero. De cara a la siguiente partida, ganará si llega a la casilla previa. Se sigue jugando y tapando el valor más alto del jugador que gane cada partida hasta que no queden contadores (cada jugador puede bloquear un máximo de 4 casillas). En el caso de que no queden contadores, se le roba a uno de los jugadores, el cual no podrá seguir jugando y os echará un mal de ojo que durará hasta el final de los tiempos.
Llega el turno de juego de la lingüista descompuesta

Reseña del juego de mesa Los muertos no hablan

En el día de hoy hablamos de Los muertos no hablan, el juego con el que comenzó su andadura en el mundillo la editorial Pinbro Games y que llega ahora en su tercera edición.

En él, iremos obteniendo vidas a lo largo de la partida esquivando las palabras prohibidas que nos impongan los demás jugadores e intentando pasar desapercibidos para que nos pongan la zancadilla lo menos posible.

Nos encontramos ante un party game mecánicamente sencillo, por lo que lo puede jugar cualquiera (incluso quien no suela jugar) y lo entenderán a las mil maravillas en apenas 1 minuto.

Un juego tremendamente divertido a mayor número de jugadores en mesa, sobre todo conforme avanza la partida y empiezan a acumularse las palabras prohibidas. Esta es la clave del juego que le da chicha a este Los muertos no hablan y que nos tendrá con los nervios a flor de piel en todo momento pensando en todo momento qué podemos y no decir, al más puro estilo de Mal Trago.

No olvidemos que también hay que mantenerse alerta para darnos cuenta de si algún jugador dice alguna de nuestras palabras, no sería la primera vez que se me escapa alguna vida por centrarme más en no decir que en escuchar. ¿Cuántas vidas regalaremos?

Esta tercera edición permite jugarlo hasta 8 jugadores y cuenta con una miniexpansión que añade cartas extra que harán las partidas más entretenidas. Además, se han incluido unos relámpagos en las cartas de interrupción para identificarlas con facilidad en nuestra mano y un plus para aquellas que forman parte de la expansión del juego.

Pros

  • Sencillez: como buen party game las reglas son muy simples y se juega con facilidad, lo que ayuda para poder sacarlo a mesa con gente que no lo ha jugado nunca y que tenga ganas de echarse un buen rato sin calentarse la cabeza.
  • Dinamismo: tener que estar atentos a las palabras prohibidas y que en los turnos de los demás podamos jugar cartas de interrupción permiten que, aunque lo juguemos al máximo de jugadores, estemos entretenidos y metidos en la partida tanto si es nuestro turno como si no.
  • Diversión: las meteduras de pata, los chivatazos y piques continuos aseguran las risas en cada partida si contamos con amigos a los que les guste el cachondeo y que no tengan vergüenza a equivocarse y liarla.

Contras

  • Amigos sosos: los muertos no hablan es un juego desenfadado para pasárselo bien y si tenemos algún amigo que tenga miedo a hablar con tal de no equivocarse afectará a la experiencia de juego.
  • Azar: a quien le guste el control y esté pensando solo en ganar que se olvide. Hay multitud de variables y opciones que no dependen de uno mismo, por lo que cualquiera se puede hacer con la victoria incluso sin haberse esforzado, simplemente porque los demás han dicho las palabras a evitar.
  • Cartas: las cartas son muy finas, por lo que recomiendo totalmente enfundarlas desde la primera partida para darles consistencia y evitar que se dañen pronto.

Mi veredicto

Los muertos no hablan es un juego sencillo, desenfadado y con interacción constante con el que nos reiremos continuamente mientras nos quitan y nos sumamos vidas. Un juego de mesa estupendo para grupos grandes que quieran echarse unas partidas rápidas pasando un buen rato. Si tenéis amigos aburridos que no les guste hacer el tonto un rato y que las partidas se descontrolen mejor que se vayan a otra cosa, en caso contrario este juego es una buena opción. Por todo esto, le doy mi emblema de juego aprobado.

Este juego para Don Meeple no está mal, al menos probadlo
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