Colonizar la Luna ha pasado de ser una simple quimera a convertirse en un proyecto real y ambicioso. No son pocas las compañías que han buscado dar el salto en el mundo empresarial, ofreciéndose para financiar el desarrollo de uno de los primeros asentamientos humanos en ella. Pero por suerte, nuestra empresa ha sido seleccionada para dar forma a una de las primeras ciudades lunares.

Hagámonos con los planos de construcción que mejor nos encajen y pongámonos manos a la obra para construir los proyectos más suculentos y apresurémonos para conseguir las diferentes concesiones, pues solo la estación lunar más eficaz se convertirá en la capital del nuevo mundo, LUNA Capital.

Así se nos presenta LUNA Capital, un city building familiar de producción propia de Devir Iberia, en el que los jugadores se enfrentarán por hacer de su ciudad un lugar apto para la vida humana. ¿Lograremos que nuestra empresa sea la patrocinadora de la capital del satélite que está de moda en la galaxia?

Portada de Luna Capital
Número de jugadores:1 – 4
Duración:30 – 60 minutos
Edad mínima:8 años
Género:draft
colocación de losetas
Complejidad:2,38 / 5
Editorial:Devir Iberia
Diseño:Jose R. Palacios
Ilustración:Albert Monteys
Precio recomendado:29,95€

Preparación de partida

En primer lugar desplegamos el tablero de juego en el centro de la mesa, colocando en las esquinas superiores el dispensador de cartas y el cohete que tenemos que haber montado previamente.

Mezclamos las cartas de planos de construcción, las situamos boca abajo en el dispensador a modo de mazo de robo y revelamos 4 que situamos en los espacios habilitados en el tablero. A su vez, ponemos el marcador de última remesa sobre la carta de planos más próxima al dispensador de cartas.

Hacemos lo propio con las losetas de proyecto. Estas vienen separadas en 3 bloques e incluyen losetas que tendremos que retirar o mantener según el número de jugadores. Barajamos estos bloques por separado y ponemos las de la fase A en el cohete, revelando una debajo de cada plano de construcción. Dejamos las otras 2 pilas de losetas en un margen para introducirlas en fases posteriores.

A continuación, escogemos al azar 1 carta de concesión a largo plazo y 2 a corto, las cuales colocamos a un lado a la vista de los jugadores, estos serán los objetivos comunes a conseguir.

Por otro lado, preparamos las fichas de redistribución logística y robots selenitas en las áreas habilitadas para ello, entregando a cada jugador 1 tarjeta de patrocinador, 3 fichas identificativas y 3 planos de construcción.

Con el setup preparado, se le hace entrega al jugador inicial de este marcador y por último, en sentido inverso al orden de juego, los jugadores tienen la opción de intercambiar un plano de su mano por uno del tablero. Todo listo, empezamos la partida a LUNA Capital.

Despliegue de componentes del juego interespacial

¿Cómo se juega a LUNA Capital?

LUNA Capital se juega a lo largo de 3 fases, una por cada bloque de losetas, que a su vez se subdividen en 4 rondas que jugaremos siguiendo el orden de turno establecido.

Nuestro objetivo, componer un asentamiento en armonía donde las losetas creen sinergias entre sí para obtener la mayor cantidad de PV al final de la partida. Para ello, tomaremos por turnos lotes de carta de plano y losetas de proyecto del tablero, que nos permitirán formar nuestra zona de juego para posteriormente cuadrar nuestros proyectos sobre los planos.

Veamos los pasos que ha de seguir un jugador en su turno:

Paso 1: escoger un lote

El tablero nos muestra 4 conjuntos, compuestos por un plano y una o más losetas. La cantidad de losetas dependerá de la ronda en la que nos encontremos, así que al inicio solo hay una por carta.

Cuando hayamos escogido uno, añadimos la carta a nuestra mano y dejamos frente a nosotros las losetas que correspondan.

Paso 2: jugar un plano de construcción

Elegimos uno de los planos que tenemos en la mano y lo jugamos en nuestra zona de juego personal, cumpliendo los siguientes requisitos:

  • Se debe de situar verticalmente, de modo que veamos correctamente el número de la carta.
  • Se ha de colocar adyacente ortogonalmente a otra carta.
  • Podemos tener un máximo de 3 filas de cartas, aunque no hay límite al número de cartas en estas.
  • Las cartas de cada fila han de estar ordenadas de menor a mayor, de izquierda a derecha y sin repetir ningún número.
  • Si nos es imposible jugar una carta, la disponemos boca abajo cumpliendo las primeras 3 reglas comentadas, este terreno queda inutilizable.
Creando sinergias con los edificios en nuestro asentamiento

Paso 3: jugar proyectos

Hemos de colocar todos los proyectos que hemos tomado en el paso 1. Eso sí, tenemos libertad a la hora de jugarlas en los cuadrantes de nuestros planos, por lo que no estamos obligados a ponerlos sobre la carta que acabamos de colocar. Aunque tenemos algunas restricciones:

  • Solo puede haber un proyecto por cuadrante (ya sea loseta o esté impreso).
  • Los meteoritos y andamios lunares no se pueden cubrir, al menos a priori.
  • Las construcciones son las únicas losetas que pueden construirse encima de los andamios lunares.

Cuando veamos el final de partida de este LUNA Capital comentaremos en qué consiste el grueso de las losetas, ya que la mayoría de ellas giran en torno a la puntuación final. Pero veamos ahora aquellas que tienen efecto inmediato durante la partida:

  • Las de demolición se utilizan para limpiar cualquier cuadrante, dejándolo libre para su uso.
  • Los robots selenitas nos otorgan fichas que más adelante podremos usar para tapar el número de cartas que juguemos, pudiendo colocar una carta ignorando el orden ascendente.
  • Por cada redistribución logística recibimos una ficha que canjearemos al inicio de un nuevo turno para intercambiar 2 losetas.
  • Las pistas de alunizaje nos permiten robar 3 cartas del mazo y quedarnos una (en mano).

Paso 4: mantenimiento

Antes de terminar nuestro turno, reponemos el lote que hemos cogido este turno. Revelamos una carta del mazo dispensador y tantos proyectos del cohete como el número de ronda en el que nos encontremos. Por último, movemos el marcador de última remesa a este lote, el cual obligará al jugador que lo quiera, descartarse primero de una carta de su mano.

Fin de la ronda

Cuando todos los jugadores hayan completado su turno, se añade una loseta a cada lote, salvo que estemos en la ronda 4, en cuyo caso pasamos a la siguiente fase.

Al finalizar la ronda se comprueban las concesiones

Fin de la fase

Llegados a este punto, comprobamos si algún jugador se ha hecho con una o más concesiones. De ser así, los jugadores que lo hayan conseguido colocan una de sus fichas identificativas sobre ella, quedando bloqueada para el resto en fases posteriores.

Retiramos del tablero y del cohete los proyectos de la fase que estamos finalizando y reponemos con las de la nueva fase, poniendo de nuevo 1 loseta por lote como hicimos al inicio de la partida.

Fin de la partida

Al concluir la tercera fase, pasamos al recuento de PV:

  • Por cada grupo de cada tipo de losetas de sistemas vitales (colectores, condensadores e invernaderos) recibimos tantos PV como indique la hoja de puntuación (solo ortogonalmente).
  • Puntuamos por cada grupo de 3 invernaderos diferentes adyacentes ortogonalmente. Los PV aumentan exponencialmente según la cantidad de grupos.
  • Los meteoritos ofrecen una puntuación por mayorías que variará en función del número de jugadores, contando el cómputo global que tengamos en la zona de juego.
  • Las oficinas de ventas nos dan 2 PV.
  • Las construcciones:
    • Los mod-habs nos dan 2 PV por cada loseta del tipo indicado que se encuentre alrededor de esta.
    • Los complejos residenciales nos dan 1 PV por cada loseta del tipo indicado en el área de juego.
  • 3 PV por cada carta que nos sobre.
  • Las concesiones completadas también nos dan X PV.

El jugador con más puntuación será el ganador de LUNA Capital.

Plano de la zona de juego del Astro Burger

Reseña del juego de mesa LUNA Capital

Con el sello de Devir llega este LUNA Capital, un juego familiar que a pesar de sus reglas sencillas y un inicio de partida amigable, esconde un título que es más exigente de lo que aparenta bajo su bonita estética y buena calidad de componentes, que nos pondrá con los ojos golosos desde que abrimos la caja.

Mecánicamente el juego es claro, tomar grupos de carta más un número determinado de losetas y, a continuación ir expandiendo nuestra ciudad bajando cartas y poniendo sobre ellas las losetas de edificios. En principio, nos puede dar la sensación de que estamos ante un juego fácil, pues en los primeros turnos podemos jugar cualquier carta sin problema y hay espacio de sobra en los planos para colocar las losetas.

Sin embargo, este espejismo se va diluyendo conforme avanzan las rondas. En cada una estamos obligados a jugar un plano, el cual contiene 2 o 3 espacios libres, y luego incorporamos de 1 a 4 losetas (según el turno) a nuestra zona de juego. Esto nos lleva a tener unos turnos iniciales más asequibles en los que tendremos que pensar a posteriori, dejando el tablero lo más abierto posible para poder adaptarnos a las losetas que nos vayan saliendo más adelante. Si le sumamos las limitaciones a la hora de crear las filas de cartas en orden ascendentes y que querremos aprovechar cada hueco para que las losetas combinen entre sí de cara a la puntuación final, nos damos cuenta que todo queda relativamente ajustado.

Pero tranquilos, porque LUNA Capital exige pero no aprieta. En el caso de que cometamos algún error puntual, o simplemente el azar no nos sonría, tenemos a nuestra disposición algunos elementos correctores como los robots selenitas, las redistribuidoras logísticas y las demoledoras.

4 jugadores en busca de la expansión de su empresa

Lo más complejo es sin duda casar las losetas para puntuarlas. Sí, los colectores y los condensadores dan muchos PV al crear grandes grupos de un mismo tipo, aunque no debemos dejar de lado el resto de losetas. Busquemos crear sinergias entre sí usando como pegamento las construcciones, sacando el máximo partido a cada cuadrante de nuestro territorio. No olvidemos tampoco rascar puntos de donde podamos, y no obsesionarnos demasiado con los meteoritos si no tenemos el mod-habs que multiplica sus puntos, ya que entrar en una tira y afloja continuo con algún adversario por una cantidad de PV que no aseguramos, puede rezagarnos.

En esta colonización lunar, se pueden como vemos rascar puntos de diversas formas, por lo que todos los jugadores sentirán en todo momento que van haciendo progresos en su terreno lunar. Sin embargo, no todos optimizarán de la mejor forma posible sus opciones de conexión, por ejemplo, es muy útil utilizar las mismas losetas para puntuar por dos lados o más, reducimos espacio y ganamos más puntos de una forma sencilla. Así, que mucho ojo a lo que robamos para aprovechar lo que ya tenemos construido en nuestra región lunar.

Un gran plus de LUNA Capital es su buena organización en caja, que facilita su preparación en mesa, lo que hace que sea más apetecible sacarlo. Y es que nosotros mismos con el troquelado creamos un inserto de losetas y su dispensador espacial, así como una cuna para las cartas. Están pensados todos lo detalles, pues incluso en la base de la caja nos señaliza donde colocar cada elemento del juego. Esto puede simbolizar la famosa frase de Armstrong, adaptándola a los juegos de mesa: «un pequeño paso para la editorial, un gran paso para el jugón».

La colonización lunar de este juego de mesa mejora con las partidas, proponiéndonos un reto a nosotros mismos de mejora, pues conforme avanzamos en experiencia descubriremos las múltiples posibilidades de puntuación que nos ofrece. En nuestras manos y decisiones está poner nuestra zona de LUNA Capital en la cima de la galaxia.

Cada jugador cuenta con sus fichas para completar concesiones

Pros

  • Estratégico: me esperaba un juego más sencillo y me ha sorprendido lo exigente que es sin llegar a ser un juego difícil. Por su facilidad de reglas se puede sacar a grupos que tengan cierto bagaje en el mundillo lúdico, aunque hay que tener en cuenta muchos factores a la hora de elaborar y optimizar nuestra zona de juego, por lo que se disfrutará más con grupos más habituales de juego.
  • Rejugabilidad: la configuración variable de los planos y la distribución de las losetas hará que cada partida sea diferente. Y las concesiones introducen ese punto de variabilidad que le viene genial al juego.
  • Producción: ¡chapó! con esta expresión me podría bastar para describir el trabajo que hay detrás de LUNA Capital. Juego de caja media cargada hasta los topes, con una calidad de componentes a la altura de The Red Cathedral y con unas ilustraciones estupendas.

Contras

  • Rotación lotes: el juego escala bien de 2 a 4 jugadores (no he probado el solitario), pero lo prefiero a 3-4 por la mayor rotación de lotes en el tablero antes de que nos toque de nuevo. En cambio a 2, si tomamos un grupo el marcador de última remesa se moverá a este espacio, condicionando al rival y quedando en la mayoría de los casos libres de nuevo.
  • Falta de interacción: nos encontramos con un multisolitario, donde cada jugador va a lo suyo y apenas levantamos la vista del tablero para echar un vistazo a como van los demás.

Mi veredicto

Y vamos terminando esta reseña de LUNA Capital, un juego familiar plus de colocación de losetas, en el cual tenemos que situar lo mejor posible nuestros edificios para hacer de nuestro asentamiento el más apto para la vida en la Luna. Un juego de mesa entretenido, exigente pero no agobiante y con una muy buena producción que encajará bien si buscamos un juego de peso intermedio que nos tenga metidos en partida sin llegar a rompernos la cabeza. Por ello, le doy mi emblema de juego recomendado.

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