Érase una vez… una mariquita sin puntos llamada Lina, que emprende una divertida aventura para conseguir llenar su espalda de color. Durante su viaje, va ayudando a sus amigos del bosque mágico, que como agradecimiento le dan un toque de color en forma de circulitos. Así, Lina se vuelve una mariquita multicolor llena de alegría y orgullo, contando cada uno de sus puntitos una hazaña de amistad. ¡Qué bonito es ayudar!

Con esta historia de solidaridad y gratitud, nos presenta la editorial Tranjis Games este juego de mesa para niños y niñas: Lina la Mariquita sin puntitos. A raíz de un bonito cuento infantil, se desarrolla el juego de dados, en el que los pequeños y pequeñas jugarán con la suerte para completar los colores de nuestro peluche de Lina cuando esté en nuestra mano. Por tanto, la mariquita en el juego emprende su viaje de peque a peque, aumentando su motivación y emoción.

Portada de Lina, la Mariquita sin puntitos
Número de jugadores:2 – 4
Duración:10 minutos
Edad mínima:3 años
Género:dice rolling
Complejidad:1,00 / 5
Editorial:Tranjis Games
Diseño:Anja Dreier-Brückner
Ilustración:Ian Parovel
Camille Tisserand
Precio recomendado:16,96€

Preparación de partida

Antes de comenzar el juego de mesa Lina la Mariquita sin puntos, debemos leer el cuento ilustrado sobre nuestra nueva amiga. Para dramatizar la historia y así ayudar a captar la atención de los niños y niñas más pequeños, usaremos el peluche. De esta forma, le iremos situando sus puntos de colores siguiendo la trama narrada y descubriremos cómo se colocan, para después en el juego hacerlo también.

La preparación de la partida es sencilla y rápida. Usamos la hoja que aparece en la contraportada del cuento, al final de las reglas, para distribuir en sus círculos los 12 puntitos de colores. ¡Ojo! Los que pusimos a Lina durante la historia se quitan y se sitúan también en esta hoja. Todos los jugadores lanzan el dado, el primero en obtener el dibujo de Lina toma el peluche y se lo pone en su muñeca, en caso de empate se vuelven a lanzar los dados hasta que no se coincida y solamente un jugador tenga la mariquita en el dado. El niño o niña a la izquierda toma el dado, cuando empiece a rodar comienza la partida a Lina la Mariquita sin puntos.

Buscando los 9 puntitos de Lina

¿Cómo se juega a Lina, la Mariquita sin puntitos?

Con la mariquita en la muñeca de un niño o niña, y el dado en posesión de otro empezamos a jugar con Lina. En cada turno, el jugador activa con el dado, lo lanza y según el resultado se pueden hacer estas 3 acciones posibles:

  • Sale un círculo de color: coloca el punto de ese color en la espalda de Lina, el jugador que la tenga en su posesión debe decirle «Gracias». No obstante, si ya no quedan círculos de ese color en la hoja, se actúa como si hubiera una mariquita dibujada, vamos a conocer que sucedería en la siguiente acción.
  • Aparece Lina en blanco: al aparecer su dibujo Lina sale volando a la mano del jugador que lanzó el dado. Si ya tenía a la mariquita, se la tiene que pasar al niño o niña de su izquierda. Cuando abre sus alas, pasa a otro jugador. Lina siempre quiere hacer nuevos amigos.
  • Si sale Lina en amarillo: podemos decir entre dos opciones, mover a Lina o colocar un punto amarillo en su espalda.

Así, se suceden los turnos de los jugadores tirando y pasando el dado de acción, en sentido horario, hasta concluir la partida a Lina la Mariquita sin puntitos.

Juguemos con Lina para ponerle puntitos de colores

Fin de la partida

La partida a Lina, la Mariquita sin puntitos acaba cuando se hayan colocado 7 puntos en su espalda, no quedando espacios en los que poner nuevos círculos de colores. El ganador es el niño o niña que tenga en ese preciso momento el peluche de Lina en su muñeca. Aunque todos habrán ganado una nueva amiga, la pequeña mariquita.

Reseña del juego de mesa Lina la Mariquita sin puntitos

Este juego de mesa infantil nos sumerge en las aventuras de Lina, una mariquita que quiere llenar su espalda de color, a través de un bonito cuento ilustrado, que viene incluido en físico. Este juego-cuento hace que el afecto y motivación por Lina la Mariquita sin puntos crezca en los pequeños, acercando la temática de una forma atractiva para ellos. A su vez, trabajamos el respeto hacia el medio ambiente y la necesidad de ayudarnos los unos a los otros con solidaridad. Los niños y niñas convertirán a Lina, junto a los otros insectos y plantas del bosque en sus nuevos amigos, creando un vínculo con los elementos de la naturaleza. Con pocas palabras, se pueden transmitir mensajes y valores importantes, sobre todo en los peques que son auténticas esponjas.

Con Lina la Mariquita sin puntos acercamos contenidos básicos de aprendizaje, con dos grandes herramientas de motivación, para Doña Meeple los recursos educativos por excelencia: juegos y cuentos. Por su valor de entretenimiento, que logra que los niños y niñas aprendan divirtiéndose. Pues lo más importante en la educación es que haya emoción en sus alumnos y alumnas. Al partir de un vínculo de afecto con Lina, gracias al cuento, la involucración de los peques en el juego es mayor. Por tanto, es un gran acierto unir los cuentos y juegos para el público infantil de edades tempranas, para captar su interés e implicación desde el principio.

Lina se puede llevar al aula como recurso educativo

En este juego infantil, se trabajan aspectos educativos esenciales como habilidades lingüísticas (vocabulario), asociación de colores, correspondencia, numeración, conceptos espaciales y temporales (turnos de juego, hueco libre-ocupado, encima…) y valores sociales como respeto del turno de los compañeros, pasando el dado o a Lina a otro jugador sin enfadarnos (frustración).

A su vez, la emoción de la partida se vive con la competición por tener a Lina en nuestra mano o muñeca, pasando de unos a otros como una patata caliente que queremos conservar, aunque es el dado quien decide si permanece o vuela. Es importante, recalcar con los más pequeños que la mariquita nos quiere visitar a todos, pero la suerte del dado es la que marca dónde irá. Para evitar que algunos niños o niñas se entristezcan al no conseguir que Lina pase por sus manos, antes y después del juego nos saluda y se despide de todos. No obstante, el juego indica que las partidas deben ser de 2 a 4 jugadores, así que al ser grupos reducidos, hay mayor probabilidad de que Lina visite a todos los amigos de la partida.

El adorable peluche que forma parte de los componentes del juego, encandila desde el primer momento y está hecho con elementos de calidad y seguros para los peques. En el aula de Doña Meeple, Lina se ha convertido en una de las estrellas de clase, aprovechándola para introducir otros contenidos con la elaboración de un dado multifuncional (con caras con velcro en las que poder pegar diferentes posibilidades como números o formas) y elementos de tela que asociar a los diferentes resultados del dado. Siendo Lina la Mariquita sin puntitos, un fantástico recurso motivador para el alumnado, dentro y fuera del juego propuesto. ¡Nos ha enamorado!

Componentes que incluye el juego de mesa

Pros

  • Cuento-juego: este juego de mesa unifica dos elementos de gran interés para los niños y niñas, los juegos y los cuentos. Por ello, cuenta con la motivación y atención de estos desde el primer momento.
  • Educativo: con Lina la Mariquita sin puntitos se tratan contenidos educativos básicos que deben adquirir desde edades tempranas, como la asociación de colores, correspondencia, numeración y valores de convivencia (respeto a los demás, al medio ambiente y solidaridad).
  • Motivador: su encantador y achuchable peluche hace que todos los niños y niñas quieran jugar para tenerlo en su mano o muñeca. Además, sus partidas son dinámicas que hacen que estemos activos, sin aburrirnos.

Contras

  • Más variantes: nos ha encantado la idea de un juego con cuento-peluche que ayude a implicar a los peques, considerando que tiene un gran potencial para incluir más opciones de juego. Como por ejemplo, nombrar algún elemento del color que salga para poder colocar el círculo en la mariquita, o buscar un objeto en clase o casa (haciendo la experiencia más vivencial y asociada a elementos cotidianos). También, podemos crear nuestra propia historia con cada color, con la pregunta: ¿Dónde encontró Lina este color?, ayudando a su desarrollo lingüístico. Que la inspiración vuele junto a Lina, para aprender jugando.

Mi veredicto

Como conclusión de la reseña al juego de mesa Lina la Mariquita sin puntitos, resaltar la importancia que tiene que los niños y niñas desde pequeños sientan el placer de aprender, partiendo de su interés y motivación. Este fantástico recurso educativo, hace que los peques asimilen contenidos educativos básicos (colores, numeración, conceptos espaciales y temporales) mientras se divierten con Lina. Además, trabajamos valores fundamentales como superar la frustración y la solidaridad, con el medio ambiente y los demás. El peluche de Lina nos puede servir incluso para crear múltiples variantes, personalizando el juego a nuestras intenciones educativas. Por todo ello, este juego de mesa se merece mi emblema de juego recomendado.

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