Para endulzarnos un poco la vida no hay nada mejor que un juego de mesa, pero… ¿y si le añadimos repostería? Esta fantástica y deliciosa mezcla  se presenta en el juego de mesa Jumble Jam de la editorial Txarli Factory. Con solo un primer vistazo querremos devorar sus cartas y meeples pasteleros, personalizados botes de mermelada (“jumble jam” in English) bonitos y de buena calidad.

Un juego de mesa para jugar en familia y demostrar ¡quién es el mejor pastelero! ¿Estamos preparados para una carrera de comandas dulceras? A mí ya se me hace la boca agua… y eso que soy de pura madera.

Número de jugadores:2 – 5
Duración:40 minutos
Edad mínima:8 años
Género:mayorías
pick-up and deliver
Complejidad:1,33 / 5
Dependencia idioma:baja
Editorial:Txarli Factory
Diseño:Javier Barral
Xabier Huici
Ilustración:Patricia de Blas
Precio recomendado:19,95€
Portada de Jumble Jam

Preparación de la partida a Jumble Jam

Debemos llevar el negocio familiar pastelero de nuestra dulce abuela como buenos nietos, convirtiéndonos en sus empleados. Cada jugador elige un color de tarros de mermelada (que son 4 preciosos botes por nieto pastelero) y cogemos una carta de lindo gatito por cada jugador (ya veremos que no será tan adorable… ¡Miau!), que se baraja con el resto de cartas de Bollería (reverso naranja). Este mazo se coloca de nuevo boca abajo en la caja del juego, que hace de horno (un acierto decorativo y de organización en mesa) formando el mazo pastelero. Cuando los dulces están horneados salen por sorpresa a la mesa de juego, siempre de izquierda a derecha desde este mazo. La cantidad de columnas y filas de bollería preparadas depende del número de jugadores, ¡más manos en la masa, mas dulces en juego!:

  • 2 jugadores: 3 columnas de 3 filas cada una.
  • 3 jugadores: 3 columnas de 4 filas cada una.
  • 4 jugadores: 3 columnas de 5 filas cada una.
  • 5 jugadores: 4 columnas de 4 filas cada una.

Además, se barajan también las cartas de Pedidos (reverso azul) que vuelven boca abajo a nuestra caja de juego-horno en la zona izquierda, formando el mazo de pedidos. El número de cartas de Pedidos en mesa depende del número de jugadores, para mejorar la golosa competición entre nietos pasteleros, colocándose en una columna a la izquierda de las cartas de Bollería:

  • 2 jugadores: 3 cartas de Pedido.
  • 3 jugadores: 4 cartas de Pedido.
  • 4 jugadores: 5 cartas de Pedido.
  • 5 jugadores: 6 cartas de Pedido.

El jugador inicial será el último que haya comido algo de bollería, obteniendo la carta de Nieto con Iniciativa (carta de horno con reverso morado), que nos permite colocar el primer bote de mermelada, comenzando la batalla de posesiones pasteleras, esta carta irá rotando durante la partida hacia la izquierda. El jugador sentado a su derecha se convierte en el Nieto Eficiente (carta de notas de comandas con reservo morado), siendo el primer jugador en completar pedidos en la fase 4 del juego, para repartir un poco las preferencias entre nietos, al igual que la anterior esta carta rota, poseyéndola siempre el último jugador en colocar su tarro de mermelada.

Y con está bonita y fácil preparación en mesa, estamos preparados para luchar entre pasteles por el amor de nuestra  interesada abuela.

Setup inicial de una partida a 3 jugadores al juego de mesa Jumble Jam

¿Cómo se juega a Jumble Jam?

Jumble Jam es un juego de mesa sencillo de corte familiar, por lo que grandes y pequeños lo pillarán al vuelo. El objetivo de juego es competir por ser el nieto favorito, para ello debemos completar el mayor número de comandas o pedidos dulceros, ganando más dinero para las arcas familiares. ¡A la abuela le gusta el “cash” (dinero en efectivo)!

Cada ronda de trabajo pastelero consta de 4 fases, que se van repitiendo durante la partida hasta lograr algunas de las condiciones de final de partida o victoria:

Fase 1. Nueva hornada

En la primera ronda, se realiza la disposición en mesa de las cartas de Bollería y cartas de Pedido siguiendo las condiciones por número de jugadores ya comentadas. En rondas posteriores, las cartas ya existentes de turnos anteriores se bajan a la última fila y se completan los huecos necesarios (según el número de jugadores) con nuevas cartas del horno. Si no quedan cartas de Bollería, se baraja el mazo de descartes y se repone de nuevo el mazo de robo. Esta fase representa el movimiento de las bandejas que salen del horno y la recepción de nuevas comandas a nuestros nietos-reposteros.

Fase 2. La abuela

En esta fase de Jumble Jam entra en acción el precioso dado del juego, con una cara para cada tipo de bollería y una cara con la figura de nuestra abuela. El jugador inicial lo lanza, si el resultado es cualquier de los tipos de bollería en este turno los pedidos completados que contengan ese dulce obtiene una moneda extra. Si el resultado de la tirada es la cara de nuestra abuela, solo se podrán completar pedidos exactos (con el número y tipos concreto de dulces) ¡Nos vigila, nada de tirar comida!

Fase 3. ¡A trabajar!

La abuela no quiere nietos holgazanes y nos pone a competir con nuestros tarros de mermelada de colores en nuestra bandeja de dulces, colocándolos de uno en uno por turnos. Las normas de colocación de tarros de mermelada son sencillas:

    • Los tarros se colocan en los lados de las cartas de Bollería que queramos conseguir.
    • No se pueden colocar tarros de mermelada en los laterales de las cartas que no están adyacentes a otras cartas de Bollería (bordes exteriores de nuestras bandejas de repostería).
    • Está prohibido colocar los tarros en las esquinas de las cartas de Bollería.
    • Un mismo tarro solo podrá competir por la posesión de un máximo de dos cartas de Bollería.
    • No podemos colocar un tarro en la zona en la que ya hubiera otro, aunque sea del mismo jugador. Se trata de competir por mayorías a través de la ocupación de diferentes zonas de juego.
    • Es obligatorio colocar todos los tarros de mermelada.

Comienza la lucha de colocación de tarros el jugador con la carta de Nieto con Iniciativa (carta horno con flechas), seguido por el jugador de su izquierda y así sucesivamente, hasta que todos hayan puesto todos sus tarros en mesa.

Posteriormente, se comprueba el jugador que ha ganado la batalla de mayorías en cada carta, para llevárnosla a nuestra mano (como máximo podremos tener 7 cartas en mano, el resto se debe descartar antes de realizar el pedido) y recuperamos nuestros botes de mermelada a nuestra zona de juego.

Fase 4. Preparar los pedidos

En esta fase se juega en orden inverso, comienza el último jugador que posee la carta de Nieto Eficiente y a derechas, intentando cada jugador completar un solo pedido pastelero. Este proceso se repite hasta que ningún jugador quiera o pueda completar ningún pedido más (aclaración: un pedido por turno, pero todos los que queramos en la fase, esperando que llegue de nuevo nuestro turno de pedido). Se pueden completar los pedidos de 2 maneras:

    • Pedidos completados exactos (con el justo número de bollería por tipos) colocando la carta de Pedido de forma vertical, ofreciendo una ganancia mayor como premio a nuestro esfuerzo y disciplina. Subimos puestos en la escala de predilecto de nuestra abuela.
    • Pedidos sobrepasados de bollería (usando mayor cantidad de dulces de lo necesario), colocando la carta de Pedido de forma horizontal. Otorgándonos una recompensa menor por nuestro desperdicio de comida y pérdidas gananciales. Con el dinero de la familia no se juega.

Cartas especiales

Existen dos cartas especiales en este juego de mesa, una de tipo ventaja y la otra para fastidiar al resto. Estas cartas son:

  •  Las cartas de Mermelada actúan como comodines de los otros tipos de bollerías en los pedidos, por lo que se hacen muy cotizadas en la fase ¡A trabajar!. Debemos estar avispados para lograr conseguir alguna, seguramente nos libre de sufrir alguna ronda sin comandas completas.
  • Las cartas de Gatete representan a golosos gatos siempre pendientes de nuestros dulces. Se coloca 1 carta por jugador (apartando el resto) dentro del mazo de Bollería. El jugador que ha conseguido una carta o varias cartas de Gatete en la fase ¡A trabajar! podrá usar estas cartas en la fase de Preparar Pedidos. Con el uso de esta carta podremos robar de la mano de otro jugador una carta de Bollería al azar, añadiéndola a nuestra propia mano. He avisado de que es una guerra por amor, ¡aquí todo vale!

Fin de la partida

La jornada pastelera o partida termina cuando un jugador consigue 4 cartas de Pedidos exactos (cartas en vertical) o cuando se han completado todas las cartas de Pedido. Si la partida termina porque un jugador logra los 4 Pedidos exactos se acaba la ronda en curso y este jugador obtiene 1 moneda extra.

Finalmente, se realiza el recuento final de dinero recaudado por cada jugador en sus pedidos, quien más dinero haya conseguido será el favorito de la abuela. En caso de empate, el ganador del juego será el que más pedidos exactos haya logrado. Si el empate persiste, el triunfo es para el jugador que haya visitado a su abuela más recientemente, un premio para los buenos nietos en la vida real, ¡bravo!

Reglas opcionales

Para poder aumentar la dificultad del juego, las reglas recomiendan quitar las cartas de mermelada del mazo de Bollería, es decir, jugar sin comodines reposteros. Como buen meeple amante de la confrontación entre jugones, yo también he probado aumentar las cartas de Gatetes para aumentar la dosis de puteo en las partidas.

El horno está listo para la siguiente tanda ¿preparamos las comandas?

Reseña del juego de mesa Jumble Jam

Jumble Jam es un juego de mesa familiar de cartas, que propone partidas dinámicas y entretenidas. Las decisiones de colocación de tarros de mermelada para el control de área (cartas de dulces) son la base para hacernos con la mejor despensa repostera y ganar la partida, haciendo feliz a nuestra dulce abuela pastelera. Un juego con mecánica pick up and deliver que nos hace vivir el negocio repostero y nos permite ganar dinero con el logro de comandas de dulces que vendemos al mejor precio, si es posible claro está. Su sencillez y vistosidad en su disposición en mesa me recuerda bastante al juego de mesa Walking in Burano (reseña completa), dos delicias visuales que juegan con una reserva común por la que competir para obtener recursos.

Este delicioso juego plantea una auténtica competición por el amor de abuela, ¿podríamos resistirnos a competir? En esta carrera entre dulces debemos tener cuidado a la hora de desperdiciar comida (a ninguna abuela le gusta es), por lo que con comandas no precisas perderemos monedas o lo que es lo mismo puntos de victoria, que quizás después echemos de menos en el recuento final. Suelen darse puntuaciones muy ajustadas, si jugamos bien nuestros tarros de mermelada no dejaremos que nadie despunte en la carrera repostera, parando los pies de los nietos más aventajados. Pero esto también dificulta nuestra victoria, así que debemos intentar jugar al despiste de nuestras intenciones dulceras. Un juego aceptable a dos jugadores, aunque la locura se desata a partir de 4 con mucha competición para nuestro pequeño negocio familiar.

Jumble Jam tiene una buena dosis de interacción entre jugadores, disputando las mismas cartas de bollería o pedidos en muchas ocasiones. No podemos dejarnos llevar por los piques entre nietos, nos costarán la partida. Es un juego de mesa original y llamativo, al que en cualquier momento apetece echar un partida ya que, aunque nos irritemos por el control de ciertas cartas con otros jugadores, no nos calentaremos mucho la cabeza si no queremos. Su punto más débil es pecar en ocasiones de monotonía en sus rondas, pero si tenemos unos buenos rivales de juego, no podremos aburrirnos para no tropezar en la carrera de dulces comandas.

En definitiva, Jumble Jam es un juego de mesa sencillo para disfrutar en familia o con amigos de un entretenido rato lúdico de horneo pastelero. ¡A nadie le amarga un dulce, y menos si es un caramelito jugón!

Pros

  • Para todos los públicos: Jumble Jam es un juego fácil de explicar y jugar. Se recomienda a partir de 8 años por lo que los más peques de la casa podrán jugarlo perfectamente, incluso niños de 6 o 7 años podrán competir por completar más comandas de estos deliciosos dulces. Siendo un juego familiar que los adultos jugones también podrán disfrutar por la estrategia enmascarada en la colocación de tarros para obtener mayorías.
  • Interacción: es una carrera entre dulces de nietos por cariño de abuela, el juego es agradable hasta en su temática. Pero esto no impide que se produzcan situaciones de lucha y competición por cartas de Bollería, un juego totalmente competitivo desde el amor familiar. Con buena escalabilidad entre jugadores.
  • Estética: es un juego precioso y delicioso, con componentes de gran calidad. Me parece una magnífica idea la utilización de la propia caja como horno, así como la organización en el inserto. Los meeples de los jugadores convertidos en tarros de mermelada son un bello detalle decorativo (aunque no entiendo muy  bien, ¿por qué tarros de mermelada?, pero qué más da si quedan bonitos en mesa).

Contras

  • Tamaño cartas: son demasiado pequeñas para mi gusto, pero entiendo su utilidad para no generar un despliegue en mesa demasiado exagerado. De esta forma facilita su transporte a cualquier viaje fácilmente, pero manazas de palo como yo ¡cuidado!
  • Repetitivo: en todas las rondas se sigue la misma mecánica de colocación de tarros de mermelada para obtener mayorías, haciéndose un poco monótono y dando pie a jugar en piloto automático. Pero si jugamos con dignos adversarios, no dejarán que nos aburramos para poder ganar el puesto de nieto favorito.
  • Sencillez: es un juego fácil que se pilla al vuelo y que requiere de simples estrategias tácticas de colocación de meeples (tarros de mermelada, en este caso). Su dificultad dependerá del nivel jugón de nuestros rivales.

Mi veredicto para el juego de mesa Jumble Jam

Jumble Jam es un juego de mesa que endulza y divierte cada sesión jugona, su disposición en mesa con una estupenda calidad en sus componente encandila. Pero reconozco que su sencillez pueda empalagar a los más jugones. Un título fantástico para iniciarnos en los juegos de mesa y para familias jugonas. Cada vez que jugamos nos abre el apetito para otra partida, por eso lo subo a nuestro podio otorgándole el emblema de juego recomendado.

Don Meeple recomienda que lo tengáis en vuestra ludoteca