El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde nos traslada a la Londres victoriana del siglo XIX, lugar en el que un científico llamado Henry Jekyll, busca la manera de separar el lado más humano y maléfico de las personas. El honorable doctor no tardó en dar con la fórmula para crear una poción que le permitiera transformarse en Edward Hyde, una criatura maligna capaz de cualquier cosa, incluso asesinar.

Cuando la situación se escapa de su control, comienza la disputa interna del Dr. Jekyll por frenar el instinto feroz de Mr. Hyde, para evitar así que se destape su doble identidad. Sin embargo, Mr. Hyde no piensa ponérselo nada fácil, por lo que hará todo lo que esté en sus garras para someter al doctor y tomar por completo el control.

Así se nos presenta Jekyll vs Hyde, un juego de bazas de la editorial Arrakis Games en el que cada jugador tomará el papel de uno de los «dos» protagonistas de esta novela de Robert Louis Stevenson, el Dr. Jekyll y Mr. Hyde. El primero procurará contener al monstruo, mientras que el segundo hará lo posible por crear el caos en la mente del científico. ¿Quién se saldrá con la suya?

Portada de Jekyll vs Hyde
Número de jugadores:2
Duración:20 minutos
Edad mínima:14 años
Género:bazas
Complejidad:1,69 / 5
Editorial:Arrakis Games
Diseño:Geonil
Ilustración:Vincent Dutrait
Precio recomendado:16,96€

Preparación de partida

En primer lugar los jugadores eligen cuál de los 2 roles va a llevar cada uno, Dr. Jekyll o Mr. Hyde.

Posteriormente, ponemos el tablero de juego en la mesa, dejamos las fichas de codicia, ira y orgullo próximas a este y situamos el indicador de identidad en la casilla inicial del lado del Dr. Jekyll.

Barajamos todas las cartas de maldad y de pociones para crear un único mazo de robo que dejamos a un lado.

¿Cómo se juega a Jekyll vs Hyde?

Una partida a Jekyll vs Hyde transcurre a lo largo de 3 rondas, cada una de ellas compuesta por 3 fases. En ellas, Jekyll intentará hacerse con el mismo número de bazas que Mr. Hyde para que este no progrese en el tablero. Por su parte, Mr. Hyde tiene como objetivo que la diferencia de bazas ganadas entre los 2 jugadores sea lo más grande posible, ya sea ganándolas o perdiéndolas.

Veamos cómo se desarrolla una ronda de juego.

Preparación

Se reparten 10 cartas a cada jugador y las restantes se descartan sin mirar, no se usarán durante la ronda en curso.

Ahora, tras mirar sus manos iniciales, los jugadores intercambian simultáneamente una de sus cartas con el oponente, siendo obligatorio hacer entrega de al menos 1 poción si hemos recibido de primeras 2 o más.

PD: en las rondas 2 y 3 se intercambian 2 y 3 cartas respectivamente.

Jugar bazas

En función de en qué mitad del tablero esté el indicador de identidad, comienza la ronda uno u otro, empezando siempre la primera ronda el Dr. Hyde.

En cada una de las 10 bazas que se van a jugar en la ronda, el jugador inicial puede abrir con:

  • Una carta de color, obligando al oponente a jugar una carta del mismo color o una poción. Si no tiene de ninguna de las 2, puede jugar cualquier otra.
  • Una poción. Esto permite al jugador activo escoger un color, forzando al rival a jugar una carta de este tipo, salvo que no tenga ninguna.

Con las 2 cartas sobre la mesa, pasamos a compararlas para ver quién gana la baza en este Jekyll vs Hyde.

  • Si son del mismo color o son 2 pociones, vence la más alta.
  • Si son de distinto color, vence el color más valioso (independientemente del número). ¿Y qué es eso? El tablero muestra 3 espacios donde colocaremos las fichas según el orden en el que aparezcan las cartas en cada ronda. De este modo, si primero se juega una carta morada, la ficha se coloca en el espacio izquierdo para determinar que este será el color más débil al resolver dos cartas con distinto color durante toda la ronda. El segundo color será el intermedio y por consiguiente el que queda será el de mayor valor.
  • Si se jugó 1 poción, nos fijamos en el color de la otra carta para determinar su efecto, y gana la más alta:
    • Si es morada, quien se lleve la baza toma una baza de la zona de puntos del otro jugador.
    • Si es verde, ambos jugadores intercambian entre sí dos cartas de sus manos.
    • Si es roja: se retiran las fichas del tablero, reseteando el valor de los tipos de cartas.

Quien se lleva la baza toma las 2 cartas, las pone en su boca abajo frente a él, y pasa a ser el siguiente jugador inicial.

Progresión del mal

Jugadas las 10 manos, vemos cuál es la diferencia de bazas (no de cartas) entre los 2 jugadores para determinar el ajuste en el tablero de juego. Ese valor será el número de pasos que dará el indicador de identidad, partiendo desde la casilla de salida en el lado del Dr. Hyde en dirección al extremo opuesto del tablero, donde se encuentra la casilla de victoria de Mr. Hyde.

Como ya he comentado, tanto si Hyde gana 6 bazas como si las pierde, el medidor avanza el mismo número de casillas.

Fin de la partida

Una partida a Jekyll vs Hyde tiene 2 posibles finales:

  • Si en algún momento, el indicador llega al final del tablero, Mr. Hyde gana de inmediato.
  • Si al término de la tercera ronda, este no lo ha hecho, el Dr. Jekyll habrá aguantado el tiempo necesario para imponerse a su lado oscuro.

Reseña del juego de mesa Jekyll vs Hyde

Bajo una de las obras maestras de la literatura de terror llega este Jekyll vs Hyde, un juego de bazas asimétrico y exclusivo para 2 jugadores, en el que reflejaremos en la mesa de juego la lucha interna del doctor Jekyll para vencer a su malvado alter ego, el señor Hyde.

En él, cada jugador tomará el rol de una de estas dos identidades. ¿Quién hará de bueno y quién de malo? En este caso, a diferencia de otros juegos de bazas, sentarse a un lado u otro de la mesa sí tiene un efecto directo en la partida, pues el objetivo de un jugador dista del de su oponente, lo que marcará su planteamiento en cada jugada en función de cómo vaya la ronda. El Dr. Jekyll, buscará mantener el equilibrio de la ronda, intentando que ambos jugadores ganen exactamente el mismo número de manos (5 cada uno), y si no que la diferencia de bazas sea mínima. En cambio, Mr. Hyde tratará de hacer lo contrario, que el número de bazas que gane él o el rival sea lo más grande posible.

Esa disparidad de bazas ganadas hará que el marcador de identidad progrese por el tablero de juego, a un mayor o menor ritmo, desde el lado de Jekyll hasta la casilla de victoria de Hyde. ¿Logrará el primero frenar las acometidas del segundo? Un tira y afloja continuo donde solo un jugador se impondrá.

Como era de esperar, la baza que abre arrastra a la del rival, lo que obliga al otro jugador a jugar una carta del mismo palo, excepto que no tenga. El que tenga la más alta se lleva la baza. Sin embargo, el juego introduce varios factores que afectan a la resolución de las bazas.

Por un lado tenemos la fuerza de los colores, valor que se determina según lo que tarda en jugarse la primera carta de cada color. Cuando las 2 cartas que se disputan la baza son de distinto color, gana el color que haya tardado más en salir por primera vez esta ronda y no el número más grande. Así, dependiendo de las cartas que tengamos en mano, es interesante que forcemos ese orden para imponer el color que predomine entre las nuestras, «asegurándonos» que ganemos los desempates incluso con un mísero uno.

Por otro lado tenemos las pociones, cartas que se pueden jugar aunque tengamos del palo que se solicita, y que si jugamos de primeras nos permite elegir de qué color tiene que ser la carta que juega nuestro oponente. Esto activa la habilidad de la otra carta lo que nos llevará, en función del palo, a resetear el orden de los colores, adueñarnos/deshacernos de una baza ya ganada o intercambiar cartas.

Lo comentado abre muchas posibilidades y hacen que jugar a Jekyll vs Hyde sea un auténtico quebradero que se disfruta mucho con ambos roles. Si sumamos a esto que desconocemos las 5 cartas que se quedan fuera y que a veces, hasta que no llevemos la mitad de las bazas jugadas, no sabremos si vamos a ganarlas o a perderlas (si somos Hyde), provoca que el rumbo que tome la ronda sea impredecible. Eso me gusta mucho y encaja perfectamente con el planteamiento de la novela.

Pros

  • Asimetría: de entrada cada jugador tiene un objetivo distinto y esto nos lleva a intentar entrar en la mente del otro, leyendo cuando dejarnos ganar o perder si somos Jekyll, o ir a full con claridad si somos Hyde.
  • Elegante: el diseño de las cartas y del tablero de juego es estupendo y la figura de identidad impone sobre el tablero, metiendo esa presión al oponente cuando esta avanza a un ritmo vertiginoso o se queda estancada.
  • Fuerza colores: le mete un punto de picante a la disputa de bazas, haciendo que los enfrentamientos entre cartas de distinto color sean muy interesantes pudiendo ganar cualquiera la mano.

Contras

  • Rol con mayor peso: es más complicado jugar en el lado de Hyde, pues sacarle 3-4 bazas por ronda a Jekyll no es para nada sencillo y hay que tener cierto control de todo lo que aporta el juego para sacarle esa diferencia al rival. Es por ello que el juego nos recomienda lo que llama «partida de vuelta» para que ambos jugadores jueguen con cada rol y así determinar quién es el ganador.
  • Azar: el juego tiene su azar y hay que saber cómo mitigarlo. Para contrarrestarlo hacemos una especie de draft inicial y luego contamos con las habilidades de las fichas que nos permiten intercambiar cartas o reiniciar el orden de los colores.

Mi veredicto

El doctor Jekyll ha dado con la fórmula para despertar a su alter ego, un ser maligno al que puede controlar… ¡o al menos de momento! Jekyll vs Hyde es un juego de bazas que incorpora asimetría, un peso de las cartas variable según su aparición en mesa y fichas con efectos varios que permiten que en nuestra ludoteca despunte por encima de otros juegos de bazas que teníamos muy bien situados. Un juego que va a sorprender y que sin duda debe estar en una estantería jugona para 2 jugadores. Por ello, le doy mi emblema de juego recomendado.

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