Las leyendas cuentan que en mitad del océano existe una isla habitada por gatos tan sabios como juguetones. Y aunque pueda sonar a cuento, la leyenda es real y se cierne una amenaza sobre la isla. Los ejércitos de Vesh Manoscura avanzan sin descanso para arrasar con todo lo que encuentren a su paso. Nuestra misión es salvar al mayor número de gatos posible y acomodarlos en nuestro barco, recogiendo también tesoros antiguos

En La Isla de los Gatos, juego de mesa de la editorial Maldito Games, nos embarcamos en esta misión gatuna contrarreloj. Para lograrlo necesitaremos peces con los que atraer a estos místicos gatos, cestas para transportarlos y, sobre todo, mucha maña para hacer encajar las peculiares formas de cada loseta en el tablero personal. Estamos ante un juego que combina la colocación de poliominós (losetas tipo tetris) con un interesante sistema de draft de cartas.

Número de jugadores:1 – 4
Duración:60 – 90 minutos
Edad mínima:8 años
Género:draft
colocación de losetas
set collection
construcción de patrones
Complejidad:2,36 / 5
Editorial:Maldito Games
Diseño:Frank West
Ilustración:Dragolisco
Frank West
Precio recomendado:42,46€

Preparación de partida

Para montar una partida de La Isla de los Gatos es sencillo, en pocos minutos estaremos listo para zarpar:

  • El tablero de la isla se coloca en el centro de la mesa con el barco de Vesh en la casilla 5 del marcador de rondas.
  • Junto a la isla se prepara la reserva común, que incluye los tesoros comunes, las losetas de Oshax, el suministro de peces y las cestas.
  • Todas las losetas de gatos y tesoros raros se introducen en la bolsa de descubrimiento, de donde se irán sacando durante la partida.
  • Se baraja el mazo de cartas de descubrimiento y se deja a un lado.
  • Cada jugador recibe su barco personal, una cesta permanente y coloca un meeple de gato en el orden de turno.
  • Por último, se roban al azar las primeras losetas de la bolsa para poblar los dos lados de la isla (el doble del número de jugadores). Si sale un tesoro, se sitúa junto a los tesoros comunes y no se cuenta para seguir sacando losetas.

Con esto, ¡ya estamos listos para empezar el rescate!

¿Cómo se juega a La Isla de los Gatos?

Nuestro objetivo en La Isla de los Gatos es conseguir la mayor cantidad de PV (puntos de victoria) frente al resto, por lo que debemos rescatar al mayor número posible de felinos y tesoros, lograr que todo encaje en nuestro barco antes de que lleguen las tropas de Vesh. Para ello, tendremos que organizar muy bien el espacio, agrupar a los gatos por familias, tapar ratas molestas y cumplir los manuscritos (objetivos) que vayamos consiguiendo durante la partida. Al final, quien haya gestionado mejor su barco y sumado más puntos de victoria será el ganador.

La partida se desarrolla a lo largo de 5 rondas, y en cada una viviremos el mismo ciclo de fases:

  1. Pesca
    Cada jugador recibe 20 peces, la moneda del juego. Los usaremos tanto para pagar cartas como para rescatar gatos.
  2. Exploración
    Robamos 7 cartas y realizamos un draft con los demás jugadores. Después, decidimos cuáles conservar pagando su coste en peces. Estas cartas nos marcarán los objetivos, nos darán cestas, tesoros o la posibilidad de rescatar más gatos.
  3. Manuscritos
    Jugamos las cartas de manuscrito, que son los objetivos de puntuación para el final de la partida. Pueden ser públicos (todos puntúan) o privados (solo para nosotros y los revelamos al final).
  4. Rescate de gatos
    Los jugadores eligen en secreto sus cartas de rescate y, al revelarlas, se establece el nuevo orden de turno según las botas. Después, por orden, podrán salvar gatos pagando su coste en peces (3 o 5 según el lado de la isla) y gastando una cesta. Los mininos rescatados deben colocarse en el barco adyacentes a los anteriores. Además, al tapar ratas o símbolos de mapa podremos ganar puntos o tesoros adicionales.
  5. Hallazgos
    En esta fase, por turnos, los jugadores pueden usar cartas para añadir tesoros a su barco o colocar un Oshax, un gato comodín que adoptará el color de la familia que elijamos. Cuando todos han pasado, la ronda termina.

Fin de la partida

Tras 5 días de rescate o rondas, se acaba la partida a La Isla de los Gatos y se cuentan los PV obtenidos. Cada jugador suma y resta puntos de la siguiente manera:

  • Familias de gatos: cuantos más gatos del mismo color consigamos conectar, más puntos recibimos.
  • Habitaciones: cada estancia incompleta resta puntos, así que conviene cerrarlas lo mejor posible.
  • Ratas: cada rata que quede a la vista en tu barco -1.
  • Tesoros raros: aportan puntos extra al final de la partida.
  • Manuscritos: se revelan los privados y se suman a los públicos que ya estaban en juego, otorgando más formas de puntuar.

Tras hacer el recuento, el jugador con la puntuación más alta será proclamado vencedor. En caso de empate, gana quien conserve más peces; si la igualdad persiste, la victoria se comparte.

Reseña del juego de mesa La Isla de los Gatos

La Isla de los Gatos es uno de esos juegos que atrae por su aspecto, principalmente. Una caja enorme, en la que pueden descansar incluso las mascotas felinas del hogar, con figuras de gatos de colores con formas imposibles y tableros de barco que tendremos que llenar lo mejor que podamos. Pero detrás de este despliegue llamativo, se esconde un eurogame familiar que requiere estrategia táctica, combinando los clásicos poliominós con un sistema de cartas que convierte cada partida en un reto diferente.

Este juego llegó pisando fuerte en un momento en el que los poliominós estaban de moda, sumando que los gatetes siempre lo están. Además, presenta una idea de juego sencilla, acercándolo a un abanico de público muy amplio, tenemos que llenar nuestro barco con gatos místicos y tesoros antes de que el ejercito destructor arrase con la isla.

Sin embargo, hacerlo bien no es nada fácil. El espacio es limitado, los mininos llegan en formas difíciles de encajar y siempre parece que falta sitio. A esto se suma que debemos formar familias de gatos del mismo color, cubrir ratas que restan puntos y completar habitaciones enteras para evitar penalizaciones, convirtiendo cada barco en un rompecabezas distinto. Todo suma, pero es prácticamente imposible hacerlo todo perfecto. Esa sensación de estar siempre apurados, de que falta espacio o recursos, es parte de la gracia del juego, saber gestionar bien nuestro banco de peces y cestas es crucial.

A primera vista, La Isla de los Gatos puede parecer otro juego de puzle más, con piezas tipo tetris. No obstante, la realidad es que guarda mucho más, gracias a su sistema de cartas que marca el ritmo y la estrategia de la partida, así como nos obliga a tomar decisiones desde el primer turno. Puesto que, el auténtico corazón del juego está en el draft de cartas. Cada ronda seleccionamos cartas, pasamos el resto y después decidimos cuáles quedarnos pagando con peces, que también necesitaremos para rescatar gatos.

No basta con elegir qué piezas encajan mejor en nuestro barco, antes hay que decidir qué cartas conservar, pagar por ellas con peces y, sobre todo, qué objetivos de puntuación queremos perseguir. Este detalle hace que cada partida se sienta distinta y nos obligue a tomar decisiones constantemente.

Gracias a este draft, disfrutamos de una ardua interacción entre jugadores, ya que nos fijamos tanto en lo que nos interesa como en lo que no queremos que caiga en manos de otro jugador. Y cuando llega la fase de rescate, la lucha por el orden de turno añade otro punto de competencia, porque ese gato perfecto que encaja en nuestro barco puede volar si no actuamos a tiempo o miraremos de reojo lo que necesitan nuestros rivales para intentar adelantarnos a por ese gato clave o ese objetivo que encaja a la perfección con su estrategia. No es un juego de confrontación directa, pero sí de estar pendiente de lo que hacen los demás.

La rejugabilidad está asegurada por el enorme mazo de cartas y a la variedad de losetas. En unas partidas abundarán los manuscritos, mientras que en otras habrá más opciones de rescate, obligándonos a ajustar nuestra estrategia. Además, los tableros de barco tienen distribuciones distintas de ratas y habitaciones, lo que añade variabilidad a la colocación de losetas en nuestro tablero. Es cierto que el azar puede influir, pues a veces no aparecen las cartas u objetivos que mejor encajan con lo que buscamos. Y los jugadores más expertos pueden notar cierta repetitividad con muchas partidas seguidas, ya que siempre hacemos lo mismo rescatar gatos y tesoros a modo de rompecabezas, con más destreza y fortuna o menos.

Otro aspecto a destacar es la producción. La caja es enorme y el despliegue en mesa ocupa bastante espacio. Para algunos jugadores esto puede suponer un impedimento, aunque lo cierto es que el resultado es llamativo y colorido. Resaltar que los meeples de gatos son preciosos y cada pieza muestra un felino distinto, con un diseño peculiar lo que le da una personalidad única al juego.

La Isla de los Gatos es un juego familiar que se disfruta tanto por lo visual como por lo mecánico, ya que es sencillo de explicar, pero con suficiente tensión en la toma de decisiones como para enganchar también a jugadores con más experiencia. No es un juego referente entre jugones que buscan profundidad infinita, pero sí un acierto seguro para quienes quieren un juego accesible, vistoso y con ese punto de puzle que engancha desde la primera partida. Por tanto, según los jugadores en mesa puede ser un gran acierto o pasar sin pena ni gloria.

Pros

  • Producción: La Isla de los Gatos es un juego que llama la atención por su bonito despliegue en mesa, sobre todo por sus meeples y losetas de gatos peculiares y coloridos. Por lo que los amantes de los felinos caerán rápidamente en sus encantos.
  • Draft de cartas: otorga al juego el aliciente competitivo y la toma de decisiones estratégica. Pues, tendremos que tener en cuenta nuestro objetivo, pero también el de los otros. Además, es fundamental gestionar nuestras cartas y recursos de manera adecuada para optimizar nuestros turnos.
  • Familiar: es un juego sencillo de aprender y jugar, colocando piezas de poliominós en nuestros barcos con astucia, por lo que es accesible para un amplio público. La tensión y confrontación dependerá del nivel de los jugadores, puedo vivir partidas más tranquilas o competitivas según los contrincantes en mesa.

Contras

  • Azar: su gran mazo de cartas y su bolsa de piezas hacen que los jugadores se puedan frustrar esperando un manuscrito, cesta o gato específico que no llega. Tendremos que saber recular o llevar una estrategia flexible, pero es cierto que la fortuna puede favorecer a unos jugadores frente a otros.
  • Rejugabilidad: a pesar de que existe en La Isla de los Gatos un gran mazo de cartas y tableros de barcos diferentes, siempre hacemos lo mismo salvar felinos y recopilar tesoros que colocar de la forma más óptima, no hay diferentes vías de victoria. Por lo que a jugadores más expertos, a lo largo de las partidas, puede quedar la experiencia de juego más descafeinado.
  • Caja: aunque su producción es vistosa y la caja es de gran grosor, lo que se agradece. Es cierto, que el tamaño es desproporcionado con los componentes que incluye, quedando bastante hueco vacío, cuando uno de los hándicap de nuestro ocio es el espacio en la ludoteca. Quizás lo hayan hecho para incitarte a comprar las expansiones o componentes extra de la campaña Kickstarter, de esta forma la caja se va llenando.

Mi veredicto

La Isla de los Gatos es un juego de mesa que combina de forma acertada lo mejor de los puzles con poliominós y la gestión de cartas. No pretende ser un eurogame complejo, es más bien un juego accesible y llamativo, pero con suficiente estrategia e interacción para entretener a los más jugones. Sin embargo, el azar de sus cartas y losetas puede influir en nuestra estrategia, así como su rejugabilidad puede quedarse corta para jugadores muy exigentes. Y teniendo en cuenta todo ello, le otorgo mi emblema de juego recomendado.

Juego recomendable para una ludoteca estándar
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