¡Holi! ¿Qué tal estáis? ¿Con mono de viajar? Keep calm y abrocharos los cinturones porque hoy nos vamos a Holi, el increíble festival hindú del color con el que dar la bienvenida a la primavera en un ambiente alegre, festivo y, cómo no, embadurnados de mil colores.

Para que no falte de nada en un día tan especial contamos con polvos, globos y cubos de agua de colores que esparciremos por todas partes para que nadie se vaya de esta fiesta sin nuestro toque personal.

Esta es la carta de presentación de Holi: Festival de Colores, un juego de mesa abstracto de Floodgate Games y que nos ha traído en español Devir Iberia. Una auténtica batalla multicolor en diferentes niveles donde daremos buen uso de nuestras habilidades estratégicas y visión dimensional para repartir felicidad en el festival. Un placer para la vista y la diversión que como vamos a ver no pasará desapercibido en ninguna mesa.

Portada de Holi: Festival de Colores
Número de jugadores:2 – 4
Duración:20 – 40 minutos
Edad mínima:13 años
Género:gestión de mano
control de área
construcción de patrones
Complejidad:2,00 / 5
Editorial:Devir Iberia
Diseño:Julio E. Nazario
Ilustración:Vincent Dutrait
Precio recomendado:40,45€

Preparación de partida

En primer lugar preparamos los tableros que conforman las plantas de este Holi: Festival de Colores. Cada uno dispone de cuatro espacios en los que encajamos dos piezas con números y dos con letras, lo cual nos va a permitir durante el transcurso de la partida identificar con mayor facilidad las posiciones de las celdas. Este paso solo lo hacemos antes de la primera partida, por lo que lo omitiremos para el resto.

A continuación pasamos a montar la torre del patio. El tablero más colorido lo ponemos en la planta baja, los otros dos encima representando los tejados de las casas (de aquí en adelante primera y segunda planta) y los encajamos con los cuatro pilares, formando así la torre de juego.

Ahora, cada jugador elige un color y recibe:

  • Una figura que coloca en una de las cuatro esquinas del nivel inferior.
  • Todas las fichas de su color que deja en su zona de juego.
  • 13 cartas que baraja y deja boca abajo junto a sus fichas a modo de mazo de robo, cogiendo la primera carta.
  • Una ficha de puntos que pone al lado del tablero de puntuación.

Posteriormente, colocamos una y dos fichas de caramelo en las casillas adyacentes a las esquinas de la primera planta y la planta baja respectivamente (no sobra ninguna).

Por último, según el nivel de dificultad que queramos meterle a la partida, revelamos de 0 a 3 cartas de rivalidad.

La persona que lleve una vestimenta más colorida recibe la ficha de jugador inicial y empezamos a jugar a Holi: Festival de Colores

Tablero tridimensional a tres alturas

¿Cómo se juega a Holi: Festival de Colores?

Por turnos, los jugadores esparcirán colores, se moverán por el tablero o incluso subirán a la planta superior para crear una lluvia de colores. Podemos hacer cualquiera de las acciones (incluso todas) y en el orden que queramos, pero sin olvidar que la primera de ellas, tirar colores, es la única obligatoria. Una vez hayamos jugado robamos de nuestro mazo hasta tener 3 cartas (si nos quedan) y pasamos el turno al siguiente jugador.

Veamos en qué consiste cada una de las acciones disponibles:

Tirar color

El jugador activo juega una de las cartas de su mano para lanzar fichas de su color en el nivel en el que esté su figura, dejándolas caer en las casillas libres que encuentra a su paso o, con suerte, manchando a otros jugadores.

Primero elige una carta y decide si la juega boca arriba o boca abajo en su pila de descarte.

Si se decanta por ponerla boca arriba tiene que realizar el patrón de la carta jugada, pudiendo girarla como quiera siempre y cuando los espacios coloreados no excedan los límites del tablero.

  • Si esta muestra una estrella y 3 casillas de color, el símbolo indica la posición en la que tiene que estar nuestra figura y los colores los espacios en los que distribuir sus fichas.
  • Si por el contrario solo se ve la disposición de las casillas del color del jugador, de las tres una ha de coincidir con la posición de nuestra figura, y las dos restantes con los huecos en los que dejaremos una ficha de nuestro color.

Si no nos encaja la carta podemos jugarla boca abajo en nuestra pila de descarte, permitiéndonos poner una sola ficha en cualquier casilla libre de la planta salvo que en el turno anterior hubiéramos jugado también la carta boca abajo.

Tanto si jugamos la carta por el reverso o anverso, colocamos la ficha si el espacio está vacío o tiene caramelos, sin embargo si ya hubiera una ficha de algún color no podemos ponerla.

En el caso de que en el cuadro coloreado de la carta haya una figura de otro jugador, le metemos un impacto directo sumándonos 1PV en el tablero de puntuación y le hacemos entrega de nuestra ficha, quedándose en su reserva para la puntuación final.

¡Ojo! Si no conseguimos tirar ninguna ficha de color en nuestro turno se acaba la partida para nosotros.

Todo listo para una partida a 4 jugadores

Mover

Desplazamos nuestra figura a cualquier casilla del mismo nivel en el que estemos excepto que ya haya otra figura. Si en ella hay caramelos y/o una ficha de color nos las llevamos a nuestra reserva personal.

Si la ficha que recogemos es de nuestro color la recuperamos para volver a utilizarla más adelante, pero si es de otro color nos penaliza al terminar la partida.

Subir

Con esta acción cobra sentido el 3D de este Holi: Festival de Colores.

Para subir a la siguiente planta tenemos que estar en una casilla rodeada ortogonalmente por 4 fichas de color (sean del jugador que sea) y que la casilla que esté justo encima no esté ocupada por otro jugador.

Si esparcimos fichas de color desde niveles superiores provocamos la llamada lluvia de colores. Las fichas que lanzamos en la primera y segunda planta caen a las casillas que están justo debajo en alturas inferiores salvo que ya haya una ficha de color, atravesando caramelos y golpeando indirectamente a las figuras de los jugadores.

Y mucho cuidado porque podemos dar lugar a una cadena de colores si un jugador recoge una ficha teniendo encima una o dos más, esta fiesta de color se puede convertir en un auténtico caos.

El jugador azul es golpeado por el jugador rojo

Fin de la partida

Cuando un jugador se queda sin cartas o bien sin fichas de color, habrá terminado su partida y, cuando todos ya no puedan jugar, se acaba la partida y pasamos al recuento de puntos de felicidad (PV).

  • Fichas por nivel: 1, 2 y 3 PV por cada ficha de nuestro color en planta baja, primera y segunda planta respectivamente.
  • Golpeado: 2PV por cada una de nuestras fichas en las reservas de los demás jugadores.
  • Caramelos: 5PV por cada jugador con menos caramelos que nosotros.
  • Cartas de rivalidad: PV variables según las cartas elegidas al comienzo de la partida.

El jugador con más puntos de de felicidad se convierte en la alegría de la huerta de este Holi: Festival de Colores.

Detalle del jugador amarillo

Reseña del juego de mesa Holi: Festival de Colores

Holi se ha convertido con el paso de los años en una de las festividades más coloridas del mundo, tiñendo las calles de la India de luz y color para dar la bienvenida a la primavera.

Ahora tenemos la oportunidad de asistir a esta fiesta desde casa con Holi: Festival de Colores, un juego abstracto en el que nos movemos por un tablero en 3 niveles superpuestos lanzando nuestras fichas de color por doquier. Esto nos permite cubrir la mayor cantidad de casillas posible, manchar a los demás y, si subimos a los niveles superiores, dejarlas caer creando una lluvia de colores.

Y es que el juego apremia a subir rápido, ya que las fichas situadas en la primera y segunda planta otorgan más punto al final de la partida. Pero no es tan sencillo como parece, pues solo podemos subir si nos ponemos en una casilla rodeada de 4 fichas y además el hueco de la planta inmediatamente superior no está ocupado por otro jugador.

Es por ello que la clave está en posicionar bien nuestras fichas de color desde el comienzo para ascender cuanto antes, provocando lluvias de colores con las que esparcir nuestro polvo de color por la torre del patio. Así puntuamos más, impedimos que los demás se muevan libremente por los tableros inferiores y taponamos las posibles subidas para que se si suben se lleven un buen bolazo con nuestras fichas.

Holi: Festival de Colores es un juego que sorprende tanto por su bonita puesta en mesa como por la estrategia que esconde su tablero tridimensional, de ahí la importancia de leer bien las alturas del tablero. Tanto los números y letras de los laterales de cada planta, como los cuatro símbolos centrales que dividen cada una en seis cuadrantes, nos permiten identificar con facilidad la posición de las celdas en los tres niveles, haciendo que el desarrollo de la partida fluya muy bien y que podamos jugarlo sin tener que levantarnos para verlo mejor.

El juego escala bien de 2 a 4 jugadores, con partidas más estratégicas a 2 y frenéticas a 4. En pareja el juego ofrece mayor control y estaremos más relajados al contar con espacio suficiente para movernos, mientras que a más jugadores el tablero se aprieta dando lugar a un mayor caos y diversión del que no saldremos sin mancharnos bien de los pies a la cabeza.

En cuanto a la producción, la calidad de los componentes es estupenda, con figuras, fichas y caramelos de madera. Además, los pilares son de buen grosor y prensado pudiendo montar y desmontar la torre sin que se deteriore.

Pros

  • Diversión: juego intuitivo que nos mantiene entretenidos en todo momento interactuando con la torre. Movemos nuestra figura por el tablero cogiendo caramelos, tirando polvos de color y haciendo lluvias de colores desde las plantas superiores para inundar el patio.
  • Rejugabilidad: las cartas de rivalidad introducen variabilidad a las partidas contando con modificaciones en las reglas y puntuaciones, de modo que cada partida es totalmente diferente a la anterior.
  • Puesta en mesa: visualmente el juego es una preciosidad a la altura del Festival de Colores, siendo totalmente necesario el tablero en 3D para el desarrollo de la partida y poder comprender la caída de las fichas entre niveles, agilizando así las acciones a realizar.

Contras

  • Cuidado con los golpes: tened cuidado con las manos ya que si le damos un golpe fuerte a la torre se saldrán las fichas de las casillas en las que están.
  • Revisión lluvia de colores: con jugadores nuevos o los pequeños de la casa tenemos que estar atentos y comprobar que las fichas caigan y no se quede ninguna a una altura en la que no corresponda.

Mi veredicto

Y esta ha sido la reseña de Holi: Festival de Colores, un juego de mesa abstracto y familiar, sencillo de jugar pero con más miga de la que puede parecer en un primer vistazo. El tablero tridimensional es tan bonito como práctico para poder entender los movimientos que tenemos que hacer durante la partida, algo que nos permite jugarlo con agilidad y disfrutarlo. Por todo ello le doy mi emblema de juego recomendado.

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