Hay juegos que entran por los ojos desde que abres la caja y otros que, siendo estupendos, se quedan a un pasito de rematar la jugada en el apartado de producción. Finspan, el juego que cerró la trilogía que inició hace ya unos añitos Wingspan, pertenece de lleno al segundo grupo: un muuuy buen euro al que le faltaba justamente eso. Porque seamos sinceros, después de los huevos de Wingspan y Wyrmspan, encontrarse con fichas de cartón a doble cara para huevos, alevines y bancos deja un poquito que desear.
Y ahí es donde entra en juego el upgrade pack de Finspan del que os vamos a hablar hoy. Un accesorio oficial de Stonemaier Games y que trae, como no podía ser de otro modo, Maldito Games. Pero antes de entrar al meollo del asunto, hagamos un repaso rápido al juego base, que nunca está de más.

¿Por qué nos gusta tanto Finspan?
En Finspan nos ponemos en la piel de un investigador marino que se dedica a descubrir y catalogar fauna acuática a lo largo de varias semanas de expedición. Es decir, temáticamente lo mismo en los 3 juegos cambiando los animalitos.
Aquí, cada jugador cuenta con su propio tablero de océano, dividido en 3 columnas de buceo y en 3 zonas de profundidad, y ahí es donde iremos montando nuestro ecosistema personal. O bien jugando cartas de peces, pagando su coste con cartas de nuestro despliegue, huevos, alevines o directamente devorando a un pez más pequeño que ya tuviéramos colocado; o bien buceando, activando una de nuestras 3 columnas de arriba abajo y resolviendo los efectos de carta y zona en la que tengamos al menos un pez.
A partir de ahí y teniendo eso claro, todo va mucho más rodado. Nuestros peces pondrán huevos,, los cuales eclosionarán para convertirse en alevines, los cuales se desplazan ortogonalmente por el tablero para juntarse de 3 en 3 y transformarse así en un banco de peces que nos dará un extra de puntos. A no ser que nos interese más utilizar alguno de estos elementos para bajar nuevas cartas o dejarlos separados para cumplir objetivos.
¿Y cómo queda la cosa frente a sus hermanos mayores? Nosotros tenemos los 3 en la ludoteca y, ojo, los 3 se quedan, porque cada uno tiene su aquel. Wingspan sigue siendo el clásico, el que nos abrió la puerta a todo esto y el que mejor funciona con todo el mundo: bonito y redondo, con la profundidad justa para satisfacer a todos los públicos y con expansiones para aburrir (tenemos 3 y ya ni nos entran en la caja base).

Wyrmspan es el más denso y el más eurogamer, con un desarrollo de tablero que añade una capa extra de planificación y nos hará estrujarnos bien el coco. Genial para jugadores de culo inquieto a los que les gusta exigirse en cada partida y que va como un tiro sin necesidad de expansiones.
Y luego está este Finspan, que es el que más se aleja de la fórmula original que le ha dado tanto éxito a la saga. Aquí las acciones se resuelven por columnas en lugar de filas como sucede en sus predecesores. Pero más allá de este aspecto que resalta solo visualmente, es el más accesible. La mano de cartas es abierta (la pueden ver todos) y reciclable (contamos con nuestro propio descarte del que podremos recuperar cartas), las cartas se pagan con otras cartas y no se compite por los objetivos de fin de ronda.
Y precisamente por eso es nuestro favorito. Finspan sale con suma facilidad a mesa y se disfruta como el que más. Se explica en 5 minutos, apenas tiene entreturno, el mantenimiento entre rondas es casi inexistente y la sensación de haber tomado un montón de decisiones en lo poco que duran las partidas es un plus. Cuando queremos darle al coco sin estrujarlo del todo, o cuando la mesa está en ese punto de «algo bueno pero que no dure tanto», Finspan es el que sale a escena.

El upgrade pack de Finspan: ¿merece la pena?
Y vamos con el kit de la cuestión. El upgrade pack es un accesorio puramente estético que no toca ni una sola regla del juego. Sustituye las fichas de cartón del juego base por componentes premium para darle ese plus de calidad visual. El contenido del upgrade contiene:
- 50 huevos de plástico TPR, con la base ligeramente aplanada para que no salgan rodando por la mesa al mínimo toque.
- 40 fichas de madera de alevín, con forma de pececito y serigrafiadas a color.
- 20 fichas de madera de banco, para cuando juntemos 3 alevines en la misma casilla.
El notorio salto de calidad del juego es más que evidente. El tablero de océano de los jugadores pasa de estar plagado de cartón a lucir con componentes deluxe que son otro rollo: con sus huevos de plástico y sus pececillos de madera, al más puro estilo Everdell. Así, Finspan sube al siguiente nivel, no hay color comparando el antes y el después.
Aunque este upgrade pack también tiene su arista, y esta es la cantidad de elementos. Cierto es que en el juego base disponemos de 90 fichas dobles de huevo-alevín, y que su impresión a doble cara permitía disponer de más margen de maniobra tanto para contar más de un recurso u otro en determinados tramos de la partida como para poder intercambiarlos con mayor agilidad con un simple volteo (lo cual no suele hacernod gracia ya que es carne de tramposo). No obstante, esto no supone un problema en las partidas que hemos jugado hasta 4 jugadores y creo que tampoco lo será a 5, pues con los 50 y 40 huevos y alevines respectivamente de este pack hay de sobra.

Sin embargo, esas 20 fichas de banco de madera sí cojean. El juego base cuenta con el doble, y aunque no suele brillar el tablero de los jugadores por acabar repleto de bancos, sí es verdad que a 5 jugadores probablemente falten. Una pena que se haya ajustado tanto la cantidad de bancos, más viendo el precio al que está.
Pero no hagamos dramas, que eso solo pasa en partidas ocasionales por lo que, como tanto los componentes del base como estos caben perfectamente en la bandeja de recursos que ya viene dentro de la caja de Finspan, lo guardamos todo ahí para contar con elementos de sobra por si las moscas.
Quitando eso, la mejora visual suma mucho a la experiencia de juego, y hacen así de este Finspan un juego a la altura (o más) del resto de títulos de la saga. Así que si Finspan es de esos juegos que sale cada dos por tres a mesa, el upgrade pack merece la pena. ¿Qué es un capricho caro? Sí, pero solventa el único punto débil de un juego que por lo demás nos parece redondo.




