Nos adentramos en la hermosa región de Cascadia, al noreste del Pacífico, cogiendo terreno de Canadá y EEUU. Preparemos nuestro mejor calzado, un mapa y unos prismáticos para descubrir la rica biodiversidad de esta zona, con áreas montañosas, forestares, humedales, ríos y prados donde encontraremos una gran fauna salvaje. ¡Exploremos este entorno natural tan diverso y magnífico!

En el juego de mesa Cascadia, de la editorial Alderac y que traerá en castellano Delirium Games, los jugadores competiremos por crear el más diverso entorno natural en nuestra zona de juego, adquiriendo losetas de hábitat y fichas de fauna silvestre. La colocación de estos elementos, siguiendo determinados patrones en nuestro tablero modular, depende de las cartas de puntuación en juego de cada especie animal, así como de mantener en armonía la fauna y flora del ambiente. Existe una amplia variedad de combinaciones de puntuación, por lo que cada partida puede ser completamente diferente. Busquemos, en todo momento, lograr el ecosistema más organizado y armónico que refleje la riqueza natural de la comarca de Cascadia. ¿Quién no quiere visitarla tras jugar a este juego?

Portada de Cascadia
Número de jugadores:1 – 4
Duración:30 – 45 minutos
Edad mínima:10 años
Género:construcción de patrones
draft
colocación de losetas
Complejidad:2,02 / 5
Editorial:Alderac
Delirium Games
Diseño:Randy Flynn
Ilustración:Beth Sobel
Precio recomendado:33,96€

Preparación de partida

¡Preparemos la excursión por Cascadia! Para poder inspeccionar esta área salvaje con emoción y estrategia, debemos organizar sus materiales en la mesa de juego, con una preparación rápida y sencilla que no nos llevará mucho tiempo.

En primer lugar, metemos todas las fichas de animales salvajes en la bolsa, mezclándolas bien dentro de esta para que el robo sea de forma oculta y aleatoria. Por otro lado, el número de losetas de hábitat que usaremos en cada partida está determinado por el número de jugadores. 43, 63 u 83 losetas en partidas a 2, 3 y 4 jugadores respectivamente.

Estas losetas se colocan en pilas boca abajo en una zona de la mesa, el resto se devuelven a la caja. Posteriormente, revelamos 4 losetas de hábitat en el centro de la mesa, acompañando a cada una de una ficha de animal robada de la bolsa. Con esto, formamos nuestro mercado de robo con 4 combinaciones de ficha-loseta.

Para conocer nuestro objetivo de construcción de patrones, cogemos al azar 1 tarjeta de puntuación de cada uno de los 5 tipos de animales salvajes disponibles. Importante que se encuentren a la vista de todos, pues son nuestros referentes a la hora de formar nuestro ecosistema. El resto no se usan en esta partida, por lo que se pueden guardar. En las primeras partidas, se recomienda usar las cartas A para facilitar la creación de patrones. Además, situamos las fichas de naturaleza o tokens con forma de piñas en una zona accesible.

Por último, cada jugador recibe para comenzar 1 loseta triple de hábitat y la coloca delante suya, pues será su región de partida. El jugador inicial será el que más recientemente haya visto un animal salvaje o realizado la última excursión por la naturaleza. Y con esto, podemos comenzar nuestra partida a Cascadia.

Construyamos nuestro hábitat para conseguir la mayor puntuación

¿Cómo se juega a Cascadia?

Cascadia es un juego de mesa de construcción de patrones con losetas y fichas que representan diversos ecosistemas con su fauna y flora autóctona. Nuestro objetivo de juego es conseguir la mayor puntuación siguiendo los patrones de las cartas de animales y la armonía en sus tipos de terreno, conformando largas cadenas de territorios iguales. Para ello, robaremos del mercado central losetas de terreno y fichas de animales salvajes para crear nuestro parque natural.

La partida se desarrolla por turnos de juego, en los que cada jugador realiza las siguientes acciones:

1. Seleccionar loseta de hábitat y token de animal

Del mercado que formamos al comienzo del turno, con 4 losetas de terreno a las que se les asocia 1 ficha de animal, robamos el conjunto que más nos beneficie para ir construyendo nuestro entorno natural en Cascadia.

Sin embargo, antes de robar debemos comprobar las siguientes condiciones especiales que afectan a la zona de robo:

  • Si todas las fichas de animal salvaje son iguales, se descartan automáticamente. Robamos nuevas para asociarlas con las losetas de terreno disponibles en la mesa.
  • Si hay 3 fichas de animal iguales, el jugador activo es el que decide si mantenerlas o descartarlas para reponerlas.

Todos estos tokens o fichas descartadas por sobrepoblación de la especie, se devuelven de nuevo a la bolsa. Por otro lado, otra alternativa que se puede usar en esta fase, son las fichas de naturaleza (con forma de piña), las cuales nos dan la posibilidad de:

  • Tomar cualquier loseta de hábitat y cualquier ficha de animal del mercado de robo.
  • O descartar cualquier número de fichas de animal salvaje y remplazarlas.

No hay límite de utilización de estas fichas por turno. Una vez usadas vuelven al almacén, no se eliminan del juego.

Los sets de loseta y token son inalterables salvo que tengamos una piña

2. Colocar la loseta y ficha robada en nuestro terreno

Tras haber seleccionado un set de loseta y ficha en la fase anterior de Cascadia, llega el turno de poner ambas en nuestro territorio. Las podemos distribuir por el lugar que queramos, mientras se cumplan las siguientes condiciones:

  • La nueva loseta debe tocar al menos 1 lado de otra anteriormente colocada en nuestro tablero modular.
  • No se puede jugar una loseta encima de otra, ni mover las que ya han sido dispuestas. Las losetas son fijas una vez situadas en nuestro entorno natural.

La ficha de animal salvaje se pone sobre una de las fichas de hábitat que forman nuestro entorno, siguiendo estas reglas:

  • Solamente se puede poner 1 ficha por loseta, por lo que cada loseta solo puede ser ocupada una vez.
  • La loseta debe permitir dicho animal entre sus opciones, representadas con un dibujo en la propia loseta.

Si no podemos disponer en ninguna loseta la ficha de animal robada, o no deseamos ponerla por razones estratégicas, se devuelve de nuevo a la bolsa de robo. Al cubrir con esta ficha de animal una loseta clave (marcada con el símbolo de la piña), ganamos una ficha de naturaleza.

Hecho esto, pasamos el turno al siguiente jugador siguiendo el sentido de las agujas del reloj.

Formemos nuestro terreno con los elementos elegidos

Fin de la partida

La partida a Cascadia acaba cuando el mazo de losetas de hábitat se termina, sin posibilidad de remplazar un hueco en el mercado de robo, jugando cada participante 20 turnos. Entonces, pasamos a anotar en la libreta de puntuación los resultados obtenidos, teniendo en cuenta estos elementos:

  • Las cartas de puntuación animal: se siguen las pautas de patrón de cada carta de animal en juego, para lograr PV. Existen 4 modos diferentes de puntuar por cada animal, los cuales se pueden combinar como queramos.
  • Conexión de losetas de hábitat iguales: se puntúa con 1 punto por loseta, la cadena de territorio más larga de cada uno de los diferentes tipos de hábitat (montañosa, humedal, bosque, río y pradera).
  • El mayor recorrido de losetas de hábitat: el jugador o jugadores que han logrado la combinación de losetas más larga de cada uno de los terrenos recibe un bonus adicional. No obstante, este depende del número de contrincantes en la partida, pudiendo ganar de 1 a 3 PV.
  • Las fichas de naturaleza: por cada una que nos sobre recibimos 1 PV.

El jugador con mayor puntuación se convierte en el ganador de Cascadia. En caso de empate, el que posea más fichas de naturaleza ganará el desempate.

Las tarjetas de puntuación dan variabilidad a los objetivos finales

Reseña del juego de mesa Cascadia

Cascadia nos hace viajar a la salvaje región del noreste del Pacífico, llena de una rica fauna y flora, las cuales formarán parte de nuestras partidas a este juego de mesa. Y es que nuestra misión es construir la mayor reserva natural, usando losetas de hábitat y fichas de animales silvestres, sobrepuestas a los terrenos de las losetas. Aunque parezca un cometido bastante altruista, creando ecosistemas y siendo ecologista, la competición moverá realmente los hilos de la partida, intentando buscar la mejor manera de ganar PV con nuestras combinaciones.

Este juego abstracto llama la atención por su preciosa puesta en mesa con la creación de diferentes enclaves naturales en la zona de juego de cada jugador, y es que cada uno forma su propio territorio de Cascadia con las losetas y fichas de animal salvaje que va robando turno tras turno, jugando en total 20.

La interacción entre oponentes se reduce al robo en el mercado común, siendo casi un multisolitario. Pues, generalmente, solemos mirar más nuestros propios intereses, pero sería interesante echar de vez en cuando un ojo al tablero modular de los rivales para comprobar si existe posibilidad de fastidiarles y hacer que ganemos ventaja. Por ejemplo, una buena forma de hacerlo es usando las fichas de piñas que pueden hacer que robemos cualquier loseta de terreno o animal, pero también descartar todas las fichas animalescas para entorpecer las intención de los demás, sobre todo cuando alguien este desesperado por conseguir un buen combo.

A su vez, se puede considerar un juego familiar por la sencillez de sus pasos (robar-colocar) que lo hacen apto para un amplio rango de edad. Sin embargo, su carga estratégica en la elección y colocación de losetas, así como de fichas de animal sobre estas, le dan un aliciente de reto a los más jugones, desafiándonos a nosotros mismos con partidas más distendidas.

Por otro lado, es un título menos exigente que el juego de mesa Calico, de similar mecánica pero que se deja jugar con más facilidad sin rompernos tanto la cabeza, pues existen más posibilidades de puntuar y mayor flexibilidad, pudiendo sacar puntos de múltiples modos y no penalizando tanto los errores como en el juego gatuno. Esto hace, que sus posibilidades de salir a mesa aumenten e incluyan a más tipos de jugones. Aunque en mi opinión Calico está un nivel por encima por su tensión y confrontación, he disfrutado también las partidas a Cascadia con emoción, por conseguir la combinación de losetas y fichas salvajes más óptima y adelantándome a los rivales.

Un juego amable con los jugadores y que ve mesa con facilidad

En alusión a lo mencionado, en Cascadia no solamente puntúan los patrones marcados por las cartas de animales salvajes de cada tipo, sino también por las conexiones de territorios del mismo tipo y las fichas de naturaleza que vayamos obteniendo y no gastemos. Por ello, tenemos varias posibilidades para puntuar, que hacen que todos los jugadores sientan el progreso en su partida, sin quedarse rezagados. Pero que no nos engañe nuestro avance, pues la victoria se consigue venciendo al resto con el ecosistema más variado y armónico. No obstante, el diseño del juego favorece el seguimiento de la evolución de nuestros contrincantes, echando fácilmente un vistazo a su tablero modular, sus colores llamativos y diferenciadores de cada terreno o animal nos ayudan a identificar en que elemento marcan distancia, ya sea la mayoría de losetas de montaña o una gran cadena de truchas.

Por otro lado, hay que reflexionar a la hora del robo del conjunto de loseta y ficha, pues nuestra misión es crear sinergias entre estos dos componentes principales del juego en nuestro terreno de Cascadia. Puesto que para puntuar las fichas de animal, siguiendo los patrones de las cartas, estas deben estar puestas encima de 1 loseta de hábitat que la pueda contener. Por ello, al coger la combinación de loseta-ficha del mercado, tendremos sobre todo que comprobar si en nuestra región ya creada se podría situar dicho animal, pues de lo contrario se debe descartar.

Recomiendo en general priorizar el robo según la ficha de animal salvaje que nos interese, antes que loseta de hábitat. Esto se debe a que las losetas suelen estar compuestas por diversos tipos de territorios, algo que hará más asequible volver a tener la oportunidad de adquirirlo, sin embargo las fichas no tienen tanta probabilidad de repetirse al ser de un único animal, quién sabe si la suerte nos va a sonreír o no cuando metamos la mano en la bolsa de Cascadia.

Como podemos ver, a pesar de ser un juego sencillo de jugar, hacerlo de la mejor forma requiere de más estrategia de la que nos parece en un primer momento, ya que el juego se deja jugar casi solo (robar-colocar). Sin embargo, no pongamos el piloto automático si queremos ganar, nuestras adecuadas decisiones marcarán el rumbo de nuestro paraje hacia la victoria. ¡Qué los demás se queden asombrados de nuestro paraíso terrenal!

¿Nos saldrá el token que nos hace falta en el set adecuado??

Pros

  • Familiar: sus sencillas acciones hacen que Cascadia pueda ser disfrutado por un amplio abanico de jugones. Nos hace sentir que progresamos en todo momento con la creación de nuestro ecosistema, pero debemos emplear estrategia para conseguir hacerlo de la mejor forma posible. Un reto apto para todos que nos hará jugarlo con frecuencia.
  • Educación Ambiental: la temática nos acerca conceptos como ecosistemas, fauna y flora a los más jóvenes, siendo un buen recurso educativo para la concienciación de la belleza de nuestra naturaleza, a la vez que favorecen habilidades lógicas y espacio-visuales. Un gran recurso ABJ para las aulas y las familias. Cuidemos el planeta si queremos que estos parajes naturales sigan siendo una realidad, fuera del juego también.
  • Estrategia: su aparente sencillez, camufla la importancia de realizar una buena toma de decisiones para lograr superar al resto. Conforme jugamos más partidas, vemos con mayor claridad la estrategia que exige en la elección y colocación de losetas-fichas en nuestro tablero modular, gracias a su alta rejugabilidad lo podemos ir apreciando con gusto y retándonos a superarnos.

Contras

  • Azar: tanto las losetas de hábitat como las fichas de animal aparecen por azar en nuestro mercado de robo, en nuestra fortuna también estarán nuestras oportunidades de progreso. No obstante, como he comentado existen diversas formas de obtener puntos, así que si la vida nos da limones, hagamos limonada. Casi todo puede hacernos rascar PV, si sabemos sonreírle a nuestra mala fortuna con el azar en Cascadia.
  • Mercado común: esta zona de robo hace que la tensión aumente. Sin embargo, si jugamos a 2 jugadores estas serán más estáticas, mientras que a 3-4 jugadores veremos como pasan ante nosotros sets que nos venían como anillo al dedo.

Mi veredicto

Para terminar esta reseña del juego de mesa Cascadia, destacar que su mecánica de construcción de patrones y colocación de losetas con fichas de animales lo convierten en un juego abstracto estratégico, pero familiar. Los pasos en este puzle son sencillos: coger-colocar losetas y fichas para crear el ecosistema más rico y armónico, puntuando tanto los patrones creados con sus fichas de animal salvaje como las largas cadenas de terrenos iguales que realicemos. Sin olvidarnos, de reflexionar en la selección-colocación y de echar un vistazo a los progresos rivales para intentar no ponerles el camino fácil, estamos ante un juego ecologista y competitivo con gran rejugabilidad. Aunque el azar y la rotación del mercado nos pueden arruinar los planes tácticos para optimizar la jugada, la experiencia de juego es muy satisfactoria. Por todas estas razones y los buenos momentos de entretenimiento que nos ha ofrecido en mesa, Cascadia se lleva mi emblema de juego recomendado.

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